“¿Hay Liga?”. La pregunta, de uno u otro modo, formulada con todo tipo de palabras, se ha repetido hasta la saciedad durante los últimos meses. A Valverde, a Zidane, a Simeone, a Marcelino… a todos. La magnánima superioridad del Barcelona hacía prever un paseo militar de los azulgrana, una temporada aburrida y una ausencia de alternativas. Sin embargo, no será así. O no lo parece. Por eso mismo, todos los técnicos anteriores han repetido, casi hasta el cansancio, esa muletilla que dice: “No todo está perdido, queda mucho”. Y así es capitulada la vigesimotercera jornada de Liga. ¿Por qué? He aquí algunos motivos.



EL BARCELONA NO ES INDESTRUCTIBLE



Hasta ahora, nada hacía prever una caída del equipo de Valverde. Lo ganaba todo. Sin dudar ni titubear, con autoridad. Se imponía en los días grises y en los que amanecían con sol; cuando llovía o cuando estaba claro. Pero, de un tiempo a esta parte, se ha mostrado vulnerable. En las dos últimas jornadas, ha perdido cuatro puntos: contra Espanyol (1-1) y ante el Getafe (0-0). Y, claro, los rivales dejan de temerlo. De hecho, la próxima semana jugará contra el Eibar en Ipurua, seguramente uno de los campos más complicados de esta Liga. Y lo hará después de pinchar dos veces y antes de jugar contra el Chelsea en la Champions League. El peligro, por tanto, es real.



CANSANCIO



El Barcelona no ha mostrado aristas. Messi, Suárez, Rakitic, Iniesta… Todos han estado como en sus mejores días. Han rendido a un alto nivel y han mostrado un estado físico envidiable. Pero, comenzada la segunda vuelta, el equipo de Valverde podría acusar el desgaste físico realizado hasta ahora. Así ha sido en defensa, donde cuenta con las bajas de Gerard Piqué y Vermaelen. Pero no lo debería acusar en ataque. O no debería tras la incorporación de Coutinho y el regreso de Dembélé, que tras superar su segunda lesión, jugó algo más de cuarto de hora frente al Getafe.

Luis Suárez, tras una falta. Reuters



UNA FINAL EN MARZO



El Barcelona, tras empatar contra Getafe y Espanyol, jugará frente a Eibar, Girona y Las Palmas. Es decir, aunque los dos primeros equipos son peligrosos, lo cierto es que el equipo de Valverde debería terminar febrero con los mismos puntos. Pero, en el primer fin de semana de marzo, juega contra el Atlético, con lo que eso supone: si pierde contra los colchoneros, empezaría el mes a cuatro puntos de los colchoneros.



EL ATLÉTICO, EN MUY BUENA FORMA



El equipo de Simeone cree que puede pelear por la Liga. Tras empatar contra el Girona en el Wanda Metropolitano (1-1), el Atlético de Madrid acumula tres victorias consecutivas ante Las Palmas, Valencia y Málaga. Ha recortado distancias con el Barcelona y ya está a siete puntos. Con Diego Costa y Vitolo de refresco, y Griezmann en el mejor momento de la temporada, los rojiblancos saben que van a tener una oportunidad y esperan aprovecharla. Pero, eso sí, depende de lo que haga el Barcelona.

Los jugadores del Barcelona lamentan el empate. Reuters

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