Juan Quintero se inventó contra Japón uno de los goles de este Mundial de Rusia 2018. El centrocampista cafetero de River Plate colocó la pelota, la miró, la susurró y se dispuso a disparar. Pero no por arriba, o por la derecha, o por la izquierda, o bombeada, sino por debajo de la barrera. Con un toque sutil, hizo que la pelota, a ras de césped, pasara entre las piernas de los jugadores nipones, llegara a puerta y Kawashima no pudiera reaccionar a tiempo.

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El portero, esperando quizás un tiro por arriba, se despistó y no reaccionó a tiempo. Cuando llegó a la pelota, ésta ya estaba dentro. Intentó sacarla, pero el árbitro, gracias al chip, alzó el brazo y dio el gol. El tanto de falta recuerda al de aquel que anotó Ronaldinho con el Barcelona. El atacante brasileño, en su momento, ya anotó una así en un partido contra el Werder Bremen de Champions League. Ahora, Juan Quintero le imitó en el primer partido de Colombia en este Mundial contra Japón.

Y, además, el gol llegó en un momento inmejorable. La selección cafetera se había quedado con 10 jugadores nada más comenzar el partido por una mano de la ‘Roca’ Sánchez. El penalti lo anotó Kagawa y puso por delante a Japón. El tanto de Quintero llegó poco antes del descanso de falta directa para poner la igualdad en el marcador. Pero la victoria sería para los nipones: un tanto de cabeza de Osaka les dio los tres puntos (1-2). 

Juan Quintero dispara a puerta de falta. Reuters

El balón pasa por debajo de la barrera. Reuters

El balón se mete dentro de la portería. Reuters

El centrocampista colombiano, a sus 25 años, sigue siendo una de las grandes promesas del fútbol mundial. Aunque, eso sí, su paso por Europa fue fugaz. De hecho, ha pasado por demasiados clubes a su edad. Empezó jugando en el Envigado cafetero, pasó por Atlético Nacional, después por el Pescara italiano y brilló en el Oporto (2013/15). Después, militó en el Stade Rennais francés, fichó por el Independiente de Medellín y ahora trata de recuperar su mejor fútbol en el River Plate. ¿Su objetivo? Cruzar el charco de nuevo. Y, con este gol, está más cerca. Al menos, se ha vuelto a poner en el escaparate.