Las celebraciones de Islandia se están convirtiendo en una especie de ritual, en una rutina que celebra cualquier aficionado al fútbol. Este lunes, tras clasificarse para el Mundial de Rusia 2018, los jugadores armaron filas, se pusieron delante de su afición y entonaron su particular sonata. Aplaudieron, con los brazos en alto, a todos sus fieles seguidores y después gritaron. Mucho, además, pues es la primera vez que un país tan pequeño (con menos población que Murcia) se mete en una fase final de un Mundial. ¡Y el fútbol lo agradece!

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Islandia no falló en la última jornada de clasificación. Necesitaba ganar y lo hizo ante Kosovo (2-0), que no ha conseguido una victoria durante toda esta fase. Gylfi Sigurdsson, al final del primer periodo, marcó el primer gol y Johann Gudmundsson hizo el segundo certificando el pase de su selección al Mundial de Rusia 2018. Una noticia que avala el proyecto desarrollado en Islandia para que el fútbol pase a primer plano. Ya estuvieron en la Eurocopa de Francia 2016, de donde se fueron con un notable alto (y con su primera celebración viral), y ahora estarán en la competición en mayúsculas del fútbol planetario.


Tras este lunes, islandeses y serbios se unen en el Mundial como representantes europeos a Rusia (anfitriona), Alemania (defensora del título), España, Inglaterra, Bélgica y Polonia. También tienen el billete sacado Brasil, Costa Rica, Egipto, Irán, Japón, México, Nigeria, Corea del Sur y Arabia Saudí.