Nasser Al-Khelaïfi fue nombrado director de la Asociación de Clubes Europeos (ECA), en lugar de un Andrea Agnelli que sigue asociado con su Juventus a la Superliga. El presidente del PSG ha hecho sus primeras declaraciones desde esta posición en AFP donde ha hecho una defensa a ultranza del sistema habitual cargando contra el nuevo ente. El jeque ha dejado clara la posición de su equipo y del organismo de los equipos de fútbol del continente.

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"Se pueden vislumbrar cambios pero no romper la tradición, lo que significa que cada club puede aspirar a hacer realidad sus sueños. El fútbol ha existido durante años y años. La Superliga no tenía ganas de defender los intereses del fútbol", insistió el presidente parisino, que se mantuvo fiel en esta crisis a la UEFA. Esto es lo que le ha llevado a tener esta nueva posición, desde la que tratará de imponer aún más su caché y el de su club.

El hecho de que el proyecto de la Superliga planeaba reunir a 15 clubes fundadores cada temporada, automáticamente clasificados, y solo cinco equipos seleccionados según criterios deportivos, era una línea roja en total oposición a la tradición meritocrática del fútbol europeo. Así es como lo ha querido mostrar en estas primeras palabras desde esta posición. Su forma de ganar importancia en el panorama continental se ha completado con este nombramiento, inspirado principalmente por su oposición a la Superliga.

Al-Khelaifi, el presidente del PSG Reuters

"Todos los equipos deben tener la posibilidad de participar un día en las mayores competiciones, y permanecer bajo el ala de la UEFA", argumentó Al-Khelaïfi, asegurándose al mismo tiempo estar abierto a cambios en el formato de la competición reina. "La Champions League es una marca muy fuerte que hay que preservar, pero siempre debemos ser capaces de adaptarnos al mercado, y esto es cierto para todas las competiciones, nacionales o internacionales", concluyó.

Las amenazas

Todo esto sucede justo después de que se hayan producido más amenazas por parte de UEFA abriendo expediente sancionador a los clubes que siguen adheridos. El objetivo es confirmar si se han saltado el marco legal al crear la nueva competición. Un nuevo avance que confirma la estrategia de Aleksander Ceferin, que durante las últimas semanas ha ido lanzando diferentes advertencias a los clubes que mantenían su apuesta por la nueva competición.

Real Madrid, Barcelona y Juventus de Turín respondieron conjuntamente en respuesta a la nota oficial que emitió la UEFA donde se mostraban de los más rotundos al señalar que "no cederán a ningún tipo de coacción ni presión intolerable". Los clubes inciden que la actitud que continúa manifestando la UEFA incumple de manera "flagrante" la "decisión de los tribunales de justicia", los cuales ya han advertido al organismo continental de que "se abstenga de realizar cualquier actuación contra los clubes fundadores de la Superliga mientras se tramita el procedimiento judicial". 

Es por esto por lo que Real Madrid, Barcelona y Juventus de Turín están tranquilos ante las posibles sanciones de las que se hablan, entre ellas la de quedarse fuera de la Champions League la próxima temporada, porque "atenta directamente contra el Estado de derecho que democráticamente hemos construido los ciudadanos de la Unión Europea".

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