Manchester City y Chelsea pondrán el punto y final a la temporada de clubes en Europa. Los dos equipos ingleses pelearán por el ansiado título, el que todos persiguen, en el estadio de Do Dragao de Oporto. Y lo harán con mucho en juego, tanto para sus respectivas entidades como para la propia organización. 

Noticias relacionadas

Los dos clubes han vivido caminos muy diferentes hasta llegar a la final. El City, siempre fuerte, ya dio la sorpresa el año pasado al eliminar al Real Madrid. Y esta campaña fueron cogiendo posición de favoritos a medida que pasaba la competición. El Chelsea, por su parte, ha sido toda una revelación. Sin un juego vistoso ni goleadas increíbles, su gran capacidad táctica y su velocidad ofensiva le han catapultado hasta la final por el título.

Sin embargo, perder supondrá dejar en nada todo trabajo realizado hasta entonces. Especialmente en el aspecto de planificación deportiva, donde tanto City como Chelsea han invertido muchos millones de euros. Entre los dos incluso rondan los 400 'kilos' en un verano marcado por la Covid y donde clubes como el Real Madrid no acudieron al mercado. El Chelsea fue el gran ganador con cerca de 250 millones, pero el City quedó segundo en la Premier con casi 170, según Transfermarkt.

Críticas a la UEFA

El organismo europeo ha cobrado relevancia en las últimas semanas tras el estallido de la crisis de la Superliga. La nueva competición recibió el rechazo absoluto del ente liderado por Aleksander Ceferin y en las institiciones europeas se generó una corriente, en su mayoría favorable a la UEFA, para frenar el proyecto deportivo. Especialmente en Reino Unido, donde los aficionados cobraron un mayor protagonismo. Salieron a la calle, alentados en parte por el gobierno inglés, y mediante su presión lograron que los clubes de la Premier se echaran para atrás.

Aleksander Ceferin, presidente de UEFA REUTERS

Parecía entonces que el vínculo entre los hinchas y la UEFA se había reforzado. Ceferin se veía con fuerzas. Sin embargo, solo han tenido que pasar varias semanas para que las críticas al máximo mandatario del fútbol europeo hayan cobrado relevancia. Especialmente por la organización de esta final de la Champions, que pasó de Estambul a Oporto sin pasar por Londres. La cancelación de la ciudad turca como sede hizo que Reino Unido propusiera alguno de sus estadios, pero la UEFA no llegó a un acuerdo en aspecto de protocolos y decidió trasladar el partido a territorio luso.

Los ataques a la organización se multiplicaron. Y más al conocer que todos los hinchas debían viajar y y volver a Reino Unido en el mismo día. A ello tendrían que sumar el pago de los test. Y, por si fuera poco, el precio de unas entradas que iban desde los 60 hasta los 600 euros. Cantidades que han obligado a 800 fans del Chelsea, que contaba con 6.000 entradas, a no comprar el ticket para la final. Una muestra de oposición a la UEFA, que ha visot como los radicales han generado los primeros altercados.

Por si fuera poco, la organización también se la juega al celebrar el primer gran partido a nivel continental con público. En las primeras horas, de momento, ya se han producido altercados. Sin embargo, será el control de las medidas sanitarias el que determine si ha sido un éxito de la organización o si se han tenido puntos débiles.

Pep Guardiola, durante la celebración de la Premier League REUTERS

Guardiola se la juega

El entrenador del Manchester City ha querido acabar con las dudas antes de que cobraran fuerza. Y es que en los últimos días su nombre ha ido posicionándose paulatinamente como el favorito para ocupar el banquillo del Barcelona. Koeman sigue envuelto en dudas y Pep, que lideró la etapa más exitosa del club catalán en los últimos tiempos, sería todo un 'título' para Laporta como presidente. Pese a todo, Guardiola ya ha dejado claro que continuará en el City.

Su reciente renovación, la inversión asegurada en tema de fichajes, y su estabilidad en el club, han hecho que Guardiola rechace una vez más regresar al Barcelona. Sin embargo, es inevitable ligar su futuro a los resultados deportivos, con la final de la Champions League como gran examen. Europa se le viene resistiendo al catalán desde que dejara el Barcelona, donde ganó dos Champions League. Y este sábado tiene una nueva oportunidad para acabar con la duda. Su City no ha tenido muchas ocasiones y la del 2021 se postula como la mayor. Guardiola pasa examen.

[Más información - Koeman acabó en el hospital por un ataque de ansiedad: "Nos dio un gran susto"]