La nueva era del Barcelona está más cerca de comenzar. Laporta ganó las elecciones, pero aún no ha tomado posesión en firme del cargo y se espera que esta semana se desarrollen los últimos actos para que sea oficialmente nuevo presidente de la entidad catalana. El dirigente, que en los últimos días había perdido a su vicepresidente económico, ya tiene nuevo fichaje y está cerca de conseguir los avales que le permitan tomar el cargo de forma definitiva.

Noticias relacionadas

Laporta sufrió el primer revés en su regreso a Can Barça este mismo sábado. Jaume Giró, hombre fuerte de su campaña electoral y encargado de solucionar la crisis económica que atraviesa el club azulgrana, sorprendió apartándose del equipo de Laporta. El vicepresidente económico, antes de entrar en la Junta Directiva, daba un paso atrás.

Sin embargo, el remedio del catalán ha sido casi inmediato. Según ha confirmado diari Ara, el mismo que avanzó la dimisión de Giró, el nuevo encargado de solventar el agujero financiero del Barcelona será Eduard Romeu, vicepresidente de Audax, empresa puntera en el sector de las energías renovables y que, en los próximos días, asumirá uno de los cargos más importantes del FC Barcelona.

Además, este fichaje supone un impulso también en el tema de los avales. Laporta necesitaba el 15% del presupuesto azulgrana. Una vez lograda esta cantidad, debe enviarla a LaLiga para ser aceptada y, una vez cumplido este trámite, ya podrá ser designado nuevo presidente del Barça. La tensión en los últimos días era creciente y más tras esa dimisión inesperada. Pero, después de la tormenta, ha llegado la calma.

El lunes se prevé que sean enviados todos los avales y, si nada cambia, el miércoles Joan Laporta tomará posesión como nuevo presidente del FC Barcelona. Junto a él, su equipo y nueva cúpula de la entidad azulgrana. Será en esa foto donde aparezca por primera vez estas semanas Romeu en lugar de Giró.

El principal reto de Romeu y de la presidencia de Laporta será reconducir el club en términos económicos. El Barcelona, cabe recordar, anunció pérdidas de 97 millones de euros en el último ejercicio. Además, aumentó la deuda de la entidad y proyectos como el Espai Barça quedaron paralizados en su mayoría, por lo que los seis años del nuevo presidente tendrán un gran protagonismo del plano económico más allá del deportivo.

Laporta, primera derrota

El rápido fichaje de Laporta sirve para cerrar la primera grieta de su presidencia. Y es que el catalán ha visto como en una misma semana, el Barcelona quedaba eliminado de la Champions League ante el PSG y, pooc después, perdía a Giró, su hombre fuerte durante la campaña. Dos hechos que han puesto las primeras piedras a su nueva etapa y sobre los que Laporta no se ha pronunciado públicamente.

[Más información - La ambición de Laporta contra la triste realidad del Barça: los objetivos culés en el mercado]