La Generalitat de Cataluña no pondrá observaciones a la celebración del voto de censura. Los Departamentos de Presidencia, Interior y Salud han contestado a la carta que envió este lunes Josep María Bartomeu a Pere Aragonés explicando que "no hay impedimentos jurídicos ni sanitarios para no celebrar la moción". Desde el Govern se remiten al protocolo que establecieron en la reunión que se produjo el pasado día 21 de octubre.

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Tras esta respuesta, ha comenzado la cuenta atrás para hacer oficial la fecha de la moción. Si el club pedía 15 días más para poder cumplir con ese protocolo y descentralizar el voto de censura, los estatutos indican que este martes sería el último día para establecer el día y los lugares donde se celebrará el referéndum que dilucidará si Bartomeu sigue, o no, siendo el presidente del club catalán.

La Junta Directiva que se celebró este lunes decidió aplazar la decisión al miércoles, pero los impulsores de la moción de censura han anunciado que si a las 23:59 horas de este martes 27 de octubre no hay fecha, acudirán a la justicia ordinaria porque estarían incurriendo en un delito al saltarse los estatutos del club. Es por lo que el todavía presidente de la entidad ha convocado una reunión extraordinaria para esta tarde a partir de las 19:00 horas.

El todavía presidente anunció en una rueda de prensa este lunes que nunca se le había pasado por la cabeza dimitir y que no lo iba a hacer, pero, a esta hora del día, parece la única vía. Todo hace indicar que los servicios jurídicos del Barça van a tratar de alargar el proceso aludiendo a que los socios podrían ver comprometido su derecho a voto por las restricciones que existen en Cataluña por la pandemia de la Covid-19.

De hecho, este lunes era la excusa que ponían. No creen que sea viable que mientras desde la comunidad autónoma catalana se estudia el confinamiento de los ciudadanos durante los fines de semana, se produzcan de forma paralela unas votaciones en el Camp Nou para decidir el futuro del club. Es por lo que la Generalitat solicitaba la descentralización del proceso, algo para lo que han tenido suficiente tiempo para prepararlo.

Bartomeu, en la carta que envió este lunes, ponía como excusa a los socios con una edad avanzada. "Nuestro electorado tiene una media de edad de 58 años, con más de 40.000 socios mayores de 60 años (...) nuestra mayor preocupación se centra en evitar toda actuación que coloque a estos colectivos ante un riesgo elevadísimo de contagio, dada su vulnerabilidad", exponía el presidente.

Acorralado

Bartomeu se quiso mostrar fuerte este lunes y determinó que no dimitiría. El presidente, así como el resto de la Junta, mantiene su posición dentro del club. En cualquier caso, no es algo definitivo. Desde la Ciudad Condal se señala que la situación es tan delicada que todo puede dar un nuevo giro en las próximas 24 o 36 horas. Aunque la idea que tiene en mente el actual dirigente culé es resistir hasta el final y terminar con el proceso de la moción de censura.

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