Andy Cole militó en las filas de algunos de los clubes más importantes de la Premier League, siendo uno de los goleadores históricos de la liga inglesa y convertido en leyenda del Manchester United. Pero su vida no ha sido fácil, llegando a tener que trasplantarse un riñón para poder seguir viviendo.

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El exfutbolista ha hablado sobre el proceso más difícil de su vida. Todo comenzó después de un viaje a Vietman. Cole comenzó a sentirse más cansado de lo habitual y descolgó el teléfono para hablar con el entonces jefe de los servicios médicos del Manchester United.

Este le dijo que acudiese al hospital y eso salvó su vida. Andy Cole contrajo glomeruloesclerosis focal y segmentaria, enfermedad que afecta al riñón: "Estuve en Vietnam para el club, volví a casa y entonces empecé a sentirme un poco cansado. Pensé que solo era por el jetlag, así que me tomé un par de paracetamoles y me fui a la cama. Mañana será un nuevo día. Pero al día siguiente comencé a ganar peso".

"Yo me decía que no era nada. Recuerdo que mi ex me dijo: 'Has engordado'. Y yo le dije: 'No, no, eso es una tontería, una tontería absoluta'. Pero el peso aumentaba cada vez más, así que llamé al doctor Stone -exmédico del Manchester United-, me miró y me dijo: 'Bien, voy a pedir que te hagan algunas pruebas'. Creo que era un sábado, y el lunes a primera hora me llamó: 'Necesitas ir rápidamente al hospital, te están esperando'", ha continuado el ganador de una Champions League.

Colapso en el hospital

Andy Cole ha revelado que ganó unos 18 kilos y que no podía moverse: "Todo lo que hacía era dormir". "No tenía tiempo para pensar en mí, solo preguntaba '¿qué pasa con mis hijos?'. El doctor me tranquilizó", ha asegurado. "Estaba en diálisis, de inmediato estaba muy mal. Intentaron limpiar mi sangre, ponerla en marcha de nuevo. Estaba fatal, y si no hubiera ido al hospital ese día habría sido el final, habría muerto", ha seguido relatando el exfutbolista.

"Dijeron que mis niveles eran tan altos que desde el momento en que entré el lunes, cuando colapsé, que ahí estuvo todo. Básicamente colapsé en el lugar perfecto. Colapsando en el hospital, mi cuerpo decía que había terminado", ha afirmado. Pero fue entonces cuando apareció su ángel de la guarda. Su sobrino fue a verle y le ofreció donarle uno de sus riñones.

"No podía caminar, casi no podía llegar al baño, regresaba y estaba tan sin aliento que era increíble", ha comentado un Andy Cole que se negó de primeras a recibir el riñón por parte de su sobrino al considerar que era "demasiado joven para esto". Finalmente, aceptó el trasplante para salvar su vida y ahora ya fuera de peligro ha creado una Fundación para ayudar a las personas que sufren enfermedades renales que puedan requerir un trasplante de riñón.

Postoperatorio

Tampoco fue sencillo el paso del postoperatorio, del que también ha hablado el exfutbolista de los diablos rojos: "El proceso fue una tortura. Estaba deprimido después porque es muy difícil entender el trauma al que te enfrentas. Recuerdo haber vaciado una bolsa de medicamentos, llorar y pensar: 'Para que sobreviva otro día, esto es lo que tengo que tomar. No estoy seguro de poder continuar'".

[Más información: La dura historia de Andy Cole, exjugador del United, tras su trasplante de riñón]