El Consejo Superior de Deportes ha tenido un protagonismo que quizás no esperaba cuando Irene Lozano tomó las riendas del organismo. La crisis del coronavirus, como en otros sectores, ha afectado notablemente al deporte. Y el CSD ha tenido que tomar parte en el conflicto. Volver a competir dependía de ellos y de su protocolo, más todavía después de que federaciones como la RFEF trasladara al Gobierno la decisión de volver a jugar en el deporte no profesional.

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Entre críticas y diferentes frentes de batalla, el equipo de Lozano y la propia Irene tenían que trabajar con Comunidades Autónomas y Federaciones para alcanzar un acuerdo que sacara adelante un protocolo sanitario consensuado y común. Había que sumar al COE y al Ministerio de Deportes.

Y a ello tenían que agregar problemas como el de la profesionalización del fútbol no profesional, las peleas entre la RFEF y LaLiga y el famoso 'Caso Fuenlabrada'. Este último, de hecho, abrió una división en el PSOE y está siendo el gran conflicto a lidiar por el CSD. Tal ha sido su relevancia que las peticiones de dimisión ya han comenzado a expandirse.

Dos semanas negociando

El Consejo Superior de Deportes tenía elaborado el primer borrador de su protocolo el 26 de agosto. Tal y como publicó EL ESPAÑOL, este fue repartido a las Comunidades Autónomas. El CSD quería contar con el mayor apoyo posible para evitar polémicas. El objetivo era recibir recomendaciones, consejos y posibles modificaciones tanto de los gobiernos regionales como de las federaciones con las que estaban en contacto.

Y es que el borrador contaba con algunos apartados que generaron cierta inestabilidad entre los sectores del deporte. Uno de ellos, el más relevante posiblemente, era el tema de las PCR. El protocolo elaborado por el CSD no hablaba de pruebas antes de cada partido, sino antes de cada competición. Sin embargo, la forma en la que estaba redactado no era la correcta. Se generaron dudas y nadie tenía una posición clara. 

Fuentes del Consejo, pese a todo, confirmaron a EL ESPAÑOL que se trataba de pruebas antes de cada competición, no de cada partido. En caso de que se hubiera tratado del segundo, ningún club del deporte no profesional podría haber hecho frente económicamente a tal desembolso. 

Irene Lozano durante una reunión en el Consejo Superior de Deportes csd.gob.es

Desde entonces, el CSD ha continuado negociando de forma discreta. El viernes pasado parecía que el acuerdo estaba más cerca. Se había transmitido en diferentes ámbitos que todo iba bien y que el protocolo podía publicarse en cualquier momento. La presión, además, aumentaba. Cuanto más tarde el protocolo, más se retrasará el inicio de las competiciones. Y eso, tras meses de parón, puede suponer el fin de más de un club.

Se llegó al lunes y el acuerdo seguía sin llegar. ¿Por qué? Por las mismas cuestiones que no se habían dejado claras en los días previos. El de la financiación, término que no aparecía en el borrador, era el gran conflicto. Las Federaciones, organizadoras de las competiciones no profesionales, no querían asumir todos los costes. Los clubes, sin ingresos durante todo este tiempo, tampoco. Solo quedaba el Estado.

La 'bomba' del martes

Era el día clave. Podía publicarse el protocolo. El fútbol no profesional y su regreso estaba más cerca. Sin embargo, no hubo acuerdo. El CSD emitió un comunicado por la tarde y la tensión se disparó a niveles estratosféricos. COE, Comunidades Autónomas y Federaciones señalaban al CSD. No entendían el comunicado.

La nota oficial zanjaba las dudas. No iba a elaborarse ningún nuevo protocolo unitario y común. El CSD se daba por vencido, o eso parecía, por no encontrar acuerdo tras dos semanas de negociación. Los escollos, según apuntaban, era el público en los estadios -problema de menor importancia- y las pruebas a realizar. El Consejo, apuntaban, se negaba a sacar adelante un protocolo sin test serológicos o PCR antes de cada competición y posteriormente varios aleatorios y de control.

El comunicado sentó como una patada al resto de agentes. Las CCAA, en silencio durante los días previos, criticaban la actitud. La Región de Murcia, sin ir más lejos, ha sido una de las que ha hecho público su enfado. Igualmente, Galicia con José Ramón Lete Lasa al frente. Otras, según ha podido saber EL ESPAÑOL, destacan que el CSD "había comenzado muy tarde" a trabajar en el protocolo. "Habíamos tenido todo el mes de agosto", recalcan a este periódico. 

El martes terminaba así. Sin protocolo sanitario y con el CSD agradeciendo a todos los implicados su colaboración. A pesar de no haber alcanzado ningún acuerdo, el ente liderado por Irene Lozano felicitaba a las partes por su implicación. El deporte no profesional se tenía que conformar con los protocolos elaborados hace meses y por los nuevos que pudieran poner en marcha CCAA y federaciones.

Alejandro Blanco, durante la reunión telemática del COE

Vuelta a la paz

Como si de los días más tensos del mundo de la política se tratara, en apenas unas horas cambiaba por completo la situación. Lo que por la noche parecía un portazo del CSD a alcanzar cualquier acuerdo, por la mañana de miércoles se convertía en una nueva jornada para buscarlo. Las conversaciones se retomaban. Alguna Comunidad Autónoma, trasladan a EL ESPAÑOL, había dejado su posición de "díscola" para retomar las labores de negociación. El problema, confirmaban a este periódico, era la financiación de los tests. Para superar esta diferencia, se estaban buscando "soluciones administrativas". Además, se había metido a Sanidad de por medio para facilitar un nuevo camino.

A las 18:00 horas, el CSD citaba a Comunidades Autónomas y Federaciones. Antes, el COE se reunía con Federaciones y Comunidades Autónomas. El ministro Rodríguez Uribes hacía acto de presencia. "Estamos con vosotros, tenéis mi confianza y la del Gobierno. Sigamos trabajando juntos con complicidad y lealtad porque es la única manera en la que saldremos con unas condiciones positivas", aseguró el ministro de Cultura y Deportes, que se posicionaba a favor de Alejandro Blanco (COE).

La cita con el CSD se alargó varias horas. Según pudo saber EL ESPAÑOL, las sensaciones eran muy buenas. Había posibilidad de acuerdo. Todo estaba cerca. La tormenta había pasado y se confirmaba la catarsis. El desastre del martes noche se cambiaba por la negociación constante del miércoles. El protocolo, más cerca y cuestión de horas. Finalmente, en torno a las 22:00 horas, las buenas noticias llegaban.

Las reuniones del CSD con COE, Comunidades Autónomas, Federaciones o plataformas como Adesp y CPE tenían resultado. Hasta la Federación Española de Municipios y Provincias participó. Fuentes del CSD confirmaron a EL ESPAÑOL que se había conseguido "consensuar el texto completo" y que, así, se aportada una "seguridad" al sector del deporte en España. "Un acuerdo histórico" para el regreso del deporte no profesional en tiempos de la Covid-19.

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