La victoria de Enric Mas en esta Vuelta a España es importante por muchas razones. La primera, porque hacía demasiados años que ningún español ganaba la carrera.

El ciclismo nacional necesitaba prolongar la saga, volver a celebrar a uno de los nuestros en lo más alto y demostrar que los españoles seguimos ahí, dando guerra en las Grandes Vueltas.

Pero, por encima del resultado, me quedo con la transformación del propio Enric. Hemos visto a un corredor que ha cambiado mentalmente y que, como consecuencia, también ha cambiado su manera de competir.

Esta vez ha sido luchador, ambicioso y atacante. Y lo ha sido incluso cuando Tadej Pogacar todavía permanecía en carrera.

Ese detalle tiene mucho valor porque responde a la principal demanda de los aficionados españoles. Durante demasiado tiempo se le pidió a Enric que diese un paso adelante, que asumiese riesgos y que no se limitara a resistir junto a los mejores.

En esta Vuelta no solo ha ganado: ha atacado para ganar. Y esa diferencia explica por qué su triunfo tiene una dimensión especial.

Tampoco ha sido una victoria sencilla. La carrera se convirtió en una auténtica batalla entre Felix Gall, Primoz Roglic y el propio Enric, sin olvidar a Richard Carapaz, que también completó una gran actuación.

Enric Mas, en la etapa final de La Vuelta 2026

Enric Mas, en la etapa final de La Vuelta 2026 Europa Press

Esa competencia nos dejó una Vuelta bonita, abierta y muy peleada desde el primer día.

Y conviene insistir en que la carrera ya tenía esa intensidad cuando Pogačar seguía en ella. Ahí está lo sucedido en el Bartolo, donde Enric fue capaz de pasar por delante del esloveno.

No necesitó esperar a que desapareciera el gran favorito para enseñar su ambición: ya había decidido correr de otra manera.

Por eso esta victoria vale más que el trofeo y el maillot rojo. España recupera un ganador en su Gran Vuelta, pero Enric Mas consigue algo quizá todavía más importante: reconciliar su talento con la valentía que tantas veces le reclamó la afición.

Ha ganado La Vuelta y, al fin, la ha ganado corriendo como todos queríamos verlo correr.

**Ángel Casero es un exciclista español que ganó La Vuelta en 2001, hace justo 25 años.