Enric Mas, durante una etapa de La Vuelta.

Enric Mas, durante una etapa de La Vuelta. EFE

La Vuelta

Enric Mas salva los muebles en la crono ante Roglic y pierde tan solo 33 segundos en la lucha por La Vuelta

Tras la victoria de Küng en la contrarreloj, el ciclista español afronta las tres últimas etapas de la ronda española con una ventaja de 1:37 sobre el esloveno.

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Enric Mas salvó este jueves una prueba de fuego en su lucha por conquistar La Vuelta a España. El español salvó la temida etapa contrarreloj ante Roglic y tan solo cedió 33 segundos con el ciclista esloveno en una jornada que dejó a Stefan Küng como vencedo . [Así hemos vivido la Etapa 18 de La Vuelta]

Con este resultado, el corredor de Movistar dio un paso de gigante hacia el triunfo final. Ahora mismo su ventaja es de 1:37 con dos etapas de montaña por delante y una más liviana el domingo en Granada. Queda tela por cortar, pero la situación está muy de cara para el mallorquín.

El guion de la jornada se desarrolló exactamente como el equipo Movistar había planeado: cediendo terreno de forma calculada, pero sin llegar a desplomarse.

En el primer punto intermedio (kilómetro 11,7), Roglic marcó un tiempo de 12:28, arañando los primeros 24 segundos a un Mas que pasó por allí en 12:52. Lejos de entrar en pánico, el balear supo regular el esfuerzo.

Para la segunda referencia (kilómetro 22,1), el líder del Jumbo-Visma apretó los dientes y paró el crono en 23:50, aumentando la renta a 36 segundos sobre el español (24:26).

Sin embargo, en el tramo final, Mas logró contener la hemorragia de tiempo de manera magistral. Vaciándose sobre el asfalto, cruzó la línea de meta con un tiempo definitivo de 36:14, cediendo esos vitales 33 segundos frente a los 35:41 del triple campeón de La Vuelta.

El esloveno remó con todo, pero el botín fue insuficiente para poner en jaque el liderato.

Por su parte, la gloria parcial del día fue a parar a manos del especialista suizo Stefan Küng, quien voló para llevarse la etapa (batiendo por 9 segundos la marca de Roglic en el primer parcial y por 14 en el segundo).

Una victoria inapelable que, sin embargo, pasó a un segundo plano ante la confirmación de que Enric Mas tiene, más que nunca, La Vuelta en sus piernas. Ahora, las cumbres dictarán la sentencia definitiva.

A tres pasos de la gloria

Aunque el colchón de un minuto y treinta y siete segundos invita al optimismo en el seno del Movistar, la cautela sigue siendo la palabra de orden. A La Vuelta aún le restan tres episodios donde cualquier pájara o infortunio puede dar un vuelco a la clasificación general.

El menú que se avecina no es apto para corazones sensibles: dos exigentes jornadas de alta montaña que prometen convertirse en un auténtico polvorín.

Roglic, herido en su orgullo y sin nada que perder, lanzará previsiblemente una ofensiva total. Las rampas más duras serán el escenario donde el esloveno buscará poner contra las cuerdas a un Enric Mas que deberá tirar de madurez y del bloque de su equipo para gestionar la renta.

Si el mallorquín sobrevive a este doble infierno montañoso, solo le quedará la etapa dominical en Granada; una jornada más liviana que podría convertirse en su ansiado paseo triunfal. La gloria roja está a tres pedaladas.