Chicago

Aparece con las manos hinchadas tras varias horas de tratamiento. Sus interminables brazos salpicados de arañazos y moratones ofrecen una nueva muestra de su compromiso con el equipo. A sus 35 años Pau Gasol sigue partiéndose el alma por unos Bulls minimizados por las lesiones. Pero al mejor jugador español de todos los tiempos el destino le guardaba el reconocimiento que el marketing le negó tras quedarse a poco más de 300 votos de ser titular en el partido de las estrellas de la mejor liga del mundo.

¿Qué ha sentido al conocer su nominación para su sexto All Star Game?

Estoy muy contento y orgulloso de recibir este reconocimiento. Me fastidia que haya sido tras la lesión de un compañero, que me hubiera encantado que hubiera disfrutado también de esa experiencia, sobre todo porque es un compañero directo.

Toda la gente que le apoyó también ha tenido su premio...

Sí. Estoy muy agradecido a toda la gente que me apoyó de forma espectacular. Me abrumaron. Amigos, aficionados, deportistas, periodistas... todos se unieron para que pudiera ser parte de ese cinco inicial y me quedé muy cerquita. Luego pensaba que los entrenadores podrían escogerme pero al final no se dio. Ahora por circunstancias desafortunadas la NBA ha decidido que yo sea el sustituto en el All Star, por lo que estoy muy contento.

Un hito más en su carrera. ¿Qué momento recuerda con más emoción, quizás el de Londres?

Sí. Al final por H o por B estaré en el partido de las estrellas y estoy orgulloso de estar entre los mejores de la NBA. Hay grandes momentos que recordar, pero el de ser abanderado en los Juegos Olímpicos fue un momento muy, muy dulce. Inolvidable. Curiosamente también fue un momento agridulce porque reemplacé a Rafa. Un gran amigo al que tengo tanta admiración... pero también estuve allí por él.

En esos Juegos de Río ¿qué podemos esperar de España?

Bueno, lo de siempre. Espero dedicación, compromiso, trabajo, ambición, respeto de nuestro equipo y a partir de ahí que venga lo que tenga que venir. Somos un equipo que luchamos, competimos y hemos tenido la suerte de ganar medallas y éxitos, pero cada campeonato es diferente. A ver cómo llegamos, pero este va a ser especial y esperemos que nos respete la salud y podamos estar todos ahí.

Cara a los pronósticos hay que tener en cuenta que el equipo será cuatro años mayor que en Londres y allí ya costó mucho...

Sí. Sería un error dar las cosas por conseguidas antes de jugar. Pero lo medios harán su trabajo y nosotros tendremos que hacer el nuestro que es aislarnos de esas distracciones y centrarnos en el día a día cada campeonato. Es muy difícil. Están los mejores. Sólo llegan dos equipos a la final y sólo uno gana. Parece una obviedad pero hay que recordar que para llegar a esos objetivos hay que ganar día a día a equipos muy fuertes y eso es lo que vamos a tratar de hacer.

Respecto a los Bulls la temporada está siendo más dura de lo previsto, ¿no?

Sí. Un año complicado por diferentes razones. Empezamos el año bastante bien, con cambio de entrenador y ajuste a la nueva filosofía. Hemos sufrido lesiones importantes de jugadores clave y ahora nos ha tocado vivir una gira larga donde jugar fuera es complicado por lo que han llegado varias derrotas. Espero que la gente cargue pilas y esto nos haga más fuertes.

¿Y el cuerpo cómo aguanta tanto partido y viaje?

Pues físicamente vamos aguantando y trabajando día a día para estar bien. No me puedo quejar porque soy uno de los que no ha tenido lesiones. Espero que siga así. Seguiré trabajando paras continuar ayudando al equipo.

Año duro también para su amigo Fisher y para algunos otros ilustres del banquillo en la NBA.

Sí. Uno de los años que más destituciones ha habido antes del parón del All Star. Cinco destituciones cuando la máxima antes de un All Star había sido de ocho. Es lo que te dan las redes sociales (ríe).... Habrá sido una decisión difícil para Phill Jackson porque era una apuesta personal suya por cinco años, pero en una liga donde se mueven cantidades de dinero tan importantes suceden cosas de este tipo. La de David Blatt fue más sorprendente aún. Primero de la conferencia y te echan... Así es esta liga. Hay decisiones duras y frías. Incomprensibles para muchos, pero con sentido para la organización para la que se trabaja.

Esperamos verle en verano repitiendo actuaciones como la de la semifinal contra Francia...

Fue inolvidable, es verdad. Algo maravilloso donde todo salió muy bien. Muy emocionante y ajustado, ante Francia, la anfitriona. Con 27.000 personas animándoles en la grada. Un partido con una intensidad enorme. Estuvimos a un nivel altísimo y lo recordaré toda la vida con un cariño y una intensidad especial. Era el partido más complicado y más viniendo de lo que veníamos en el Mundial en casa. Fue un sueño, aunque al principio nos costó, como en otros campeonatos. Pero está bien empezar así porque a veces estas situaciones te dan la fuerza para ganar.

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