Felipe II pintado por Tiziano.

Felipe II pintado por Tiziano. Museo del Prado

Historia Monarquía

Felipe II, el rey que obsesiona a Sánchez: era un frígido que escondía desnudos de Tiziano

Venus y Adonis, un cuadro pintado por Tiziano en 1554, fue recibido por los expertos de la época como la poesía más erótica del pintor italiano, y eso a pesar de que los dos protagonistas no estaban realizando el acto sexual. Para el embajador español en Venecia, por ejemplo, el óleo sobre lienzo fue "demasiado lascivo". "A ello contribuyó", explica la ficha del cuadro expuesto en el Museo del Prado, "la exhibición de las nalgas de Venus, la parte de la anatomía femenina que más excitaba la imaginación masculina, aunque es también posible que resultara escandalosa la audacia de la mujer, que por única vez en las poesías toma la iniciativa, confundiendo el desesperado intento de Venus por retener a Adonis con un abrazo seductor".

Esta obra erótica fue una petición de Felipe II y se integra dentro de una serie de encargos que el pintor realizó para el monarca español, como Dánea, más explícito y frontal, Perseo y Andrómeda, Diana y ActeónDiana y Calisto o El rapto de Europa. No sorprenden los antojos de Felipe II por su condición de rey, sino más bien el contenido de los cuadros solicitados por aquel a quien llamaban el Prudente y quien ha sido representado tradicionalmente como un hombre frígido, apático en todo lo relacionado con el sexo

El rey que ha provocado el error del presidente Sánchez en el Senado, tuvo cuatro mujeres y cada una era de un país diferente. Primero se casó con María Manuela de Portugal, luego puso sus ojos en Inglaterra y contrajo matrimonio con María Tudor, llamada María la sangrienta; su tercera esposa fue Isabel de Valois (Francia) y la cuarta y última Ana de Austria. No obstante, el gran amor de Felipe II habría sido Isabel de Osorio, su amante, con la que según la leyenda habría tenido un hijo secreto.

'Venus y Adonis', pintado por Tiziano en 1554.

'Venus y Adonis', pintado por Tiziano en 1554. Museo del Prado

Felipe II fue un hombre puritano y obsesivo de cara al pública que implantó una serie de normas para mantener la corrección política, como obligar a las mujeres a utilizar un pañuelo para no tocar a sus parejas de danza durante los bailes en palacio o la prohibición de llevar máscaras en carnaval. Sin embargo, y a pesar de esa carencia de emoción con su cuarteto de esposas, el hijo de Carlos I mostraba otra cara totalmente diferente cuando se encerraba en sus aposentos. Ese interés por el erotismo fue lo que le llevó a contactar con Tiziano para iniciar su colección secreta de arte.

Volviendo al Venus y Adonis, algunas versiones señalan que la diosa estaría inspirada en Isabel de Osorio. Su realización debieron acordarla Tiziano y Felipe II en Augsburgo, donde acudió el pintor en 1551 para reunirse con la corte imperial. El primer documento que alude a las poesías, los cuadros basados en las escenas mitológicas de la Metamorfosis de Ovidio, es una carta fechada en Venecia el 23 de marzo de 1553 en la que Tiziano anuncia a Felipe el envío de un retrato del entonces príncipe, dando a entender que trabajaba en un proyecto conocido por ambos.

Todas estas obras fueron concebidas para exhibirse conjuntamente en un "camerino", como afirmaba Tiziano el 10 de septiembre 1554. Pero lo cierto es que el carácter puritano del monarca español frenó la exposición de estas obras, que no aparecieron recogidas en el inventario realizado a finales del siglo XVI en el Alcázar de Madrid. Felipe II tenía que mantener oculta su faceta más desconocida.