Este sábado en Viva la vida el colaborador y fotógrafo Diego Arrabal (49 años) ha dado una gran noticia que, de confirmarse, haría zarandear los cimientos de la prensa del corazón. Paloma Cuevas (48), la todavía mujer del torero Enrique Ponce (48), estaría de nuevo ilusionada, según las palabras que ha empleado Arrabal este sábado en el espacio de Telecinco.

Noticias relacionadas

Siempre según su versión, Paloma se estaría apoyando en este hombre, cuya identidad no se ha descubierto de momento, en estos momentos complicados en pleno divorcio con el torero de Chiva. Se trata de una persona que ya estuvo casada con anterioridad, está separada, tiene un hijo "y una buena planta". Además, apunta Diego, quien conoce a este hombre dice de él que es "muy buen tío", "la persona más educada que te puedas encontrar en tu vida". Está "vinculado con la Casa Real", es "muy discreto" y el "número uno en su profesión".

Diego Arrabal dando pistas sobre la identidad del supuesto amigo de Paloma. Mediaset

En esa línea, en el espacio presentado por Emma García (47) se ha deslizado que "Enrique lo conoce" y que "de haber fotografías, sería una de las parejas más atractivas del momento". Tal y como se ha dicho en Viva la vida, la propia Paloma está viendo el programa este sábado y, a los pocos minutos, según se ha apuntado, su entorno ha desmentido esta ilusión. Lo que sí es un hecho es que Paloma, poco a poco, vuelve a sonreír tras unos meses complicados a raíz del anuncio de divorcio de su marido, tras 24 años de relación.

Hoy su ánimo es otro, como pudo conocer y confirmar hace unas semanas JALEOS. Tras haber estado mucho tiempo sin utilizar sus redes sociales, lleva ya muchas publicaciones en las que hace referencia a lo importante que es ser feliz. Hace unas semanas Paloma Cuevas colgaba una fotografía en su perfil de Instagram con la que confesaba dónde encontraba la felicidad en estos momentos tan complicados: "Llenemos nuestras almas de todo aquello que nos hace felices, porque la felicidad la encontramos cada día en las cosas más sencillas de la vida".

La madre de las hijas de Enrique Ponce publicaba una imagen en la que se la podía ver con un caballo por el campo, con una sonrisa de oreja a oreja. Se entiende que, poco a poco, sigue haciendo su camino. Y de eso se trata, de mirar hacia adelante sin mirar el pasado, ese que tanto daño le ha hecho.

No hay más que otear sus redes sociales para percatarse de su cambio de actitud. Si bien antes, en plena marejada mediática tras la ruptura, apenas si posteaba en sus redes, ahora Paloma luce de otra manera. Más activa e implicada. Continúa 'viajando al pasado' con instantáneas familiares cargadas de nostalgia, pero lo combina con fotografías suyas en las que se la ve pletórica, sonriente, plena y relajada. Como está interiormente.

Insisten fuentes fidedignas que Cuevas mira al futuro con otros ojos, donde tiene importantes proyectos como empresaria. Esa es su ilusión actual: el trabajo. En las próximas semanas, se informa, Paloma regresará a los medios para anunciar nuevos proyectos. Paloma siempre ha trabajado y ha tenido su dinero y autonomía, más allá y mucho antes de Enrique Ponce. Su entorno quiere dejar esto muy claro. Se explica que "está muy ilusionada", que el trabajo ha sido muy sanador para ella estos meses, balsámico. 

[Más información: La desgarradora carta de Paloma Cuevas a su hermano, fallecido por un infarto hace seis años]