El 2020 para Paloma Cuevas (48 años) ha sido, probablemente, el peor año de su vida. Todo lo que nunca se pudo imaginar aquel día en el que le dio el 'Sí, quiero' a Enrique Ponce (48) ha sucedido. Primero saltaba la noticia de su separación y, pocos días más tarde, salía por primera vez a la luz la relación del torero con una joven almeriense, Ana Soria. No han cesado de sucederse durante todo el verano fotografías del diestro pregonando su amor, mientras que la empresaria continuaba encerrada en su casa.

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A pesar de esto, parece que Paloma Cuevas vuelve a sonreír, como pudo conocer y confirmar hace unos días JALEOS. Tras haber estado mucho tiempo sin utilizar sus redes sociales, lleva ya muchas publicaciones en las que hace referencia a lo importante que es ser feliz. Este domingo, Paloma Cuevas ha colgado una fotografía en su perfil de Instagram con la que ha confesado dónde encuentra la felicidad en estos momentos tan complicados: "Llenemos nuestras almas de todo aquello que nos hace felices, porque la felicidad la encontramos cada día en las cosas más sencillas de la vida".

La madre de las hijas de Enrique Ponce ha publicado una imagen en la que se la puede ver con un caballo por el campo, con una sonrisa de oreja a oreja. Se entiende que, poco a poco, sigue haciendo su camino. Y de eso se trata, de mirar hacia adelante sin mirar el pasado, ese que tanto daño le ha hecho.

La nueva Paloma

Hace unos días, este periódico se hizo eco del buen momento que parece estar viviendo Paloma tras unos meses complicados. Hoy Cuevas sonríe y su espíritu es otro. No hay más que otear sus redes sociales para percatarse de su cambio de actitud. Si bien antes, en plena marejada mediática tras la ruptura, apenas si posteaba en sus redes, ahora Paloma luce de otra manera. Más activa e implicada. Continúa 'viajando al pasado' con instantáneas familiares cargadas de nostalgia, pero lo combina con fotografías suyas en las que se la ve pletórica, sonriente, plena y relajada.

Como está interiormente. Insisten fuentes fidedignas que Cuevas mira al futuro con otros ojos, donde tiene importantes proyectos como empresaria. Esa es su ilusión actual: el trabajo. En las próximas semanas, se informa, Paloma regresará a los medios para anunciar nuevos proyectos. 

Paloma siempre ha trabajado y ha tenido su dinero y autonomía, más allá y mucho antes de Enrique Ponce. Su entorno quiere dejar esto muy claro. Se explica que "está muy ilusionada", que el trabajo ha sido muy sanador para ella estos meses, balsámico. 

Está al cuidado de sus padres, de los que no se separa ni un segundo. Vive volcada en ellos, en sus hijas y sus proyectos. Paloma no paraY la situación de la firma con Enrique, ¿en qué punto está?, preguntaba este medio hace unos días. En el mismo: parada. Frenada por Ponce, que no firma. Se resiste. ¿Por qué no firma Enrique Ponce? Este medio se puso en contacto con una persona de su total confianza. Enrique firmará, no tiene ninguna duda de nada", trata de despejar la incógnita esta fuente.

Paloma no entiende por qué no estampa su firma, cuando él era el primer interesado. Mucho trabajo, mucha convalecencia y meditación, pero Enrique no firma. Y esta 'no firma', se explica, ha creado "algo de tirantez". Cuevas quiere pasar página y entiende que la única manera de hacer borrón y cuenta nueva en su corazón es rubricar un papel. Ella ya lo ha hecho, él no. 

[Más información: La nueva ilusión de Paloma Cuevas y el motivo por el que Enrique Ponce no firma el divorcio]