Paloma Cuevas (48 años) comienza a levantar el vuelo y el ánimo tras unos meses complicados desde que su separación con Enrique Ponce (48) se hiciera pública, y se colocara en el disparadero. Han sido días, semanas y meses de encierro voluntario, de retiro y hermético y sanador silencio. La hija de Victoriano Valencia (87) se ha mantenido en su sitio desde el minuto uno. Discreción frente a la exposición del amor.

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No, Paloma no lo ha pasado nada bien, ha llorado mucho, pero en su casa. Con los suyos. Ahora, todo es distinto. Paloma está mejor y las heridas comienzan a cicatrizar. JALEOS ha podido confirmar a través del entorno de la empresaria que "todo va pasando, poco a poco". La vida sigue para Paloma. Los que la frecuentan confían a este medio que lo peor ya ha pasado.

Paloma Cuevas en una imagen fechada en diciembre de 2017. Gtres

Hoy Cuevas sonríe y su espíritu es otro. No hay más que otear sus redes sociales para percatarse de su cambio de actitud. Si bien antes, en plena marejada mediática tras la ruptura, apenas si posteaba en sus redes, ahora Paloma luce de otra manera. Más activa e implicada. Continúa 'viajando al pasado' con instantáneas familiares cargadas de nostalgia, pero lo combina con fotografías suyas en las que se la ve pletórica, sonriente, plena y relajada.

Como está interiormente. Insisten fuentes fidedignas que Cuevas mira al futuro con otros ojos, donde tiene importantes proyectos como empresaria. Esa es su ilusión actual: el trabajo. En las próximas semanas, se informa, "Paloma regresará a los medios para anunciar nuevos proyectos". Se asegura que "lo hará por el trabajo", volverá al couché, pero con proyectos bajo el brazo. No quiere que nadie piense que quiere rentabilizar nada personal. Nunca lo haría. 

Paloma siempre ha trabajado y ha tenido su dinero y autonomía, más allá y mucho antes de Enrique Ponce. Su entorno quiere dejar esto muy claro. Se explica que "está muy ilusionada", que el trabajo ha sido muy sanador para ella estos meses, balsámico. Es una empresaria muy rigurosa, hecha a sí misma y ha estado encima de sus negocios siempre, de su tienda Piccolo Mondo, que tiene sede tanto en Madrid como en Barcelona.

Como todos los españoles, sufre ante la debacle económica que asola al país por el coronavirus. Tampoco son días excelsos para ella, pero se siente una privilegiada de la vida y no se queja: "Está muy concienciada con la dramática situación que se vive". Está al cuidado de sus padres, de los que no se separa ni un segundo. Vive volcada en ellos, en sus hijas y sus proyectos. Paloma no para. Y la situación de la firma con Enrique, ¿en qué punto está?, pregunta este medio. En el mismo: parada. Frenada por Ponce, que no firma. Se resiste. ¿Por qué no firma Enrique Ponce? Este medio se pone en contacto con una persona de su total confianza. 

"Se están diciendo muchas tonterías sobre esto. Enrique firmará, no tiene ninguna duda de nada", trata de despejar la incógnita esta fuente. Se expone, como justificante, la frenética agenda del diestro y, ahora, su convalecencia por la operación de hernia a la que se sometió hace unos días. No es el momento. Lo hará, su intención es hacerlo. 

"No habrá problema", se insiste. Paloma no entiende por qué no estampa su firma, cuando él era el primer interesado. Mucho trabajo, mucha convalecencia y meditación, pero Enrique no firma. Y esta 'no firma', se explica, ha creado "algo de tirantez". Cuevas quiere pasar página y entiende que la única manera de hacer borrón y cuenta nueva en su corazón es rubricar un papel. Ella ya lo ha hecho, él no. 

Enrique Ponce en una imagen reciente. Gtres

Hace unas semanas, el periodista Jesús Manuel Ruiz explicaba que esta medida, la de no firmar el divorcio, era tomada por algunos matrimonios que optaban por quedarse "en la separación judicial", que es el paso previo al divorcio. De este modo, según se relató, la expareja, en caso de querer volver en un futuro, no tendría que contraer matrimonio de nuevo. Una línea de hipótesis que casaría con la decisión de Paloma de no facilitar la nulidad eclesiástica, que por otro lado nunca se le reclamó. De momento, no existe versión oficial ante la ausencia de firma de Ponce.  

[Más información: Enrique Ponce, nueva vida lejos del toro: sus planes como cantante y su proyecto empresarial con El Capote]