El 19 de enero de 2012, Gran Hermano estrenaba su decimotercera edición con una denominación diseñada para esquivar la gran superstición de su presentadora, Mercedes Milá (69 años): GH 12+1. Ese nombre se convertiría en una parte fundamental de la mecánica del reality, pues cada semana entraba un nuevo concursante '+1' y, en la gala final, por primera vez en la historia hubo dos concursantes: Pepe Flores y su finalista '+1', Noemí Merino, que se hacía con un maletín de 20.000 euros.

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Casi nueve años después, aprovechando el vigésimo aniversario del famoso formato televisivo en España, la concursante lanzaroteña ha recordado aquella época y cómo le cambió la vida su paso por Guadalix. Lo ha hecho en una entrevista con FórmulaTV en la que habla de asuntos como su éxito en Brasil o su relación con Alessandro Livi.

Noemí Merino fue concursante de 'GH 12+1'. Mediaset

Noemí, que entró en la casa bocabajo, colgada de un arnés, ha revelado que se presentó al casting con su hermana: "Era su ilusión y al final me eligieron a mí". Sin embargo, en cuanto llegó a Guadalix sintió la emoción de descubrir la experiencia: "Yo venía de una isla con playa y piedra volcánica, estaba chispeando por entrar en 'GH'".

Durante el concurso, la canaria inició un breve romance con su compañero Aless Livi, pero ella fue elegida para viajar unos días a la edición brasileña del formato y allí desató su pasión con Fael. Aquella 'infidelidad' provocó la ira del italiano, que vio las imágenes desde España. Sin embargo, Merino asegura que ya está olvidado: "Hoy en día me llevo bien con Aless y podemos contar el uno con el otro".

Ahora que el nombre de Livi suena como posible concursante de La isla de las tentaciones, Noemí hace una advertencia: "Espero que la novia de Aless tenga todo claro si van a La isla de las tentacionesporque yo no lo era y mira la que me montó". Y es que, a pesar de los celos del italiano, ella nunca le consideró su pareja: "Nunca sellamos nuestra relación", confiesa.

Su estancia en la casa de Brasil le granjeó una gran popularidad en ese país, donde residió durante un tiempo: "En Brasil tenía casa, trabajo y mucha popularidad, pero me dio miedo quedarme", ha revelado, asegurando que ahora se arrepiente "muchísimo de no haber cogido el tren de Brasil".

Finalmente, la canaria se hizo con una victoria inédita en el concurso, pues a pesar de haber sido expulsada, Pepe Flores la eligió en la final como su "finalista +1", por lo que consiguió un maletín de 20.000 euros gracias a que el público eligió al bailarín como ganador. "Gané gracias a Pepe pero también por méritos propios", comenta.

Noemí tiene una hija de un año. RRSS

En la actualidad, Noemí reside en Lanzarote, donde compagina su colaboración en una tele local con su trabajo en una empresa de nutrición y bienestar. Además, es madre de una niña de un año. "Estoy muy con Samanta Villar, es mentira que la maternidad sea maravillosa", asevera sobre esta nueva etapa.

A pesar de vivir apartada de la televisión nacional, la exconcursante no descarta entrar en otro programa: "Sí iría a otro reality, la experiencia es maravillosa porque aprendes de ti y los demás". Sin embargo, no se ve participando en La isla de las tentaciones: "Ya tuve tentaciones para rato", bromea.

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