Montaje de JALEOS con una captura del programa 'Quién quiere ser millonario'.

Montaje de JALEOS con una captura del programa 'Quién quiere ser millonario'.

Televisión FLASHBACK

¿Se acuerda de 'Quién quiere ser millonario', el trampolín televisivo de Carlos Sobera?

Este concurso marcó a varias generaciones con sus grandes premios y el famoso comodín de la llamada.

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Ahora ejerce como Celestina del siglo XXI gracias al exitoso programa First dates, pero hubo un tiempo en el que Carlos Sobera (59 años) era un perfecto desconocido para el gran público. Sí, había hecho sus pinitos en el mundo de la interpretación e incluso había llegado a presentar un espacio en La 2 de Televisión Española, pero se puede decir que el bautismo de fuego del vizcaíno llegó con el programa que hoy protagoniza esta sección: Quién quiere ser millonario.

Nos trasladamos al año 1999, con el llamado efecto 2000 como amenaza en el horizonte y España aún pagando en pesetas, Telecinco decidía ocupar el espacio en su parrilla previo al informativo de las 21 horas con un concurso tan curioso como jugoso en premios.

Carlos Sobera se ganó al público en 'Quién quiere ser millonario' gracias a su carisma.

Carlos Sobera se ganó al público en 'Quién quiere ser millonario' gracias a su carisma.

Varios concursantes se daban cita en un plató. A todos ellos se les planteaba al mismo tiempo una pregunta. El que tardase menos en elegir la respuesta correcta se ganaba el derecho a ganar 50 millones, siempre y cuando supiera resolver las 15 cuestiones (por eso también era conocido como 50 por 15) que se le irían planteando. Dicho de otra forma, una especie de Trivial, con preguntas de diversas temáticas, que ofrecía la posibilidad de convertirse en millonario.

La puesta en escena estaba cuidada al detalle y, de forma casi inevitable, la atención del espectador se centraba única y exclusivamente en el concursante de turno y el presentador, quien formulaba las preguntas. Los focos que iluminaban a estos dos protagonistas contrastaban con la luz baja en la zona del público. Así, en este contexto, la elección de uno u otro conductor suponía una delgada línea entre el éxito o el fracaso.

Los concursantes de 'Quién quiere ser millonario' tenían que responder varias preguntas para conseguir un premio millonario.

Los concursantes de 'Quién quiere ser millonario' tenían que responder varias preguntas para conseguir un premio millonario.

Y en este sentido, Telecinco acertó de pleno. El carisma de Carlos Sobera se ganó el favor del público, tanto el que estaba en el plató como el que seguía el concurso desde casa, gracias a sus comentarios, a veces jocosos y en otras ocasiones portadores de una tensión que alimentaban la emoción de Quién quiere ser millonario.

Curiosidades

Otro de los elementos característicos del espacio era la herramienta de la que se dotaba al concursante para tratar de responder correctamente a esas 15 preguntas. En concreto se trataba de tres comodines, el del público (los asistentes en el plató votaban sobre las cuatro respuestas existentes), el del 50 por ciento (uno de los más fiables, ya que se eliminaban automáticamente dos de las opciones falsas) y el de la llamada (por el cual el aspirante podía realizar una conexión telefónica con algún conocido para que, en un corto periodo de tiempo, le iluminara sobre la pregunta en cuestión).

Precisamente este último comodín, el de la llamada, dio pie a uno de los momentos estelares en la andadura de Quién quiere ser millonario. Un concursante llegó hasta la última ronda. Cuando le preguntaron qué fruta se obtiene de la copra, usó el comodín del 50 por ciento y ahí se debieron de resolver sus dudas, puesto que agotó la última ayuda, la de la llamada, para comunicarle a su esposa que iba a ganar 50 millones de pesetas, por entonces, el premio más alto de la historia de la televisión en nuestro país. Dicho y hecho.

El concursante que usó el comodín de la llamada para avisar a su mujer de que se va a llevar el premio

Más allá de historias como esta, hay que destacar que a pesar de su buen funcionamiento en materia de audiencias, el espacio sólo aguantó en la parrilla de Telecinco dos años, tocando a su fin en 2001. A continuación llegarían cuatro años de silencio hasta que Antena 3 se hacía con este formato, en lo que quizás fue el primer capítulo de una batalla que se tradujo, entre otras cosas, en la marcha de Pasapalabra a Telecinco.

Juanra Bonet será el encargado de presentar la nueva edición de 'Quién quiere ser millonario', en Antena 3.

Juanra Bonet será el encargado de presentar la nueva edición de 'Quién quiere ser millonario', en Antena 3.

Como lo que funciona correctamente es conveniente no tocarlo, Carlos Sobera continuó al frente de Quién quiere ser millonario hasta 2008, año en el que puso fin a su andadura. Al año siguiente, tomó el relevo Antonio Garrido (48), pero su paso coincidió con la caducidad de un proyecto que, sin embargo, sigue fresco en la memoria de muchos españoles. De hecho, Antena 3 trabaja para que en este 2019, coincidiendo con el 20 aniversario de su estreno, el programa regrese a la parrilla con el polifacético Juanra Bonet (45) al frente.

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