El mago Juan Tamariz junto a Consuelo Lorgia, en una imagen extraída de Facebook.
La otra vida de Consuelo Lorgia, viuda de Juan Tamariz, en Colombia: de su familia de magos a su discreto hijo, Alfredo
Lorgia es madre de un joven, fruto de un matrimonio anterior a Tamariz, que ha seguido sus pasos. En la actualidad, dirige un salón de magia en Bogotá.
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Consuelo Lorgia, la viuda de Juan Tamariz, se ha convertido en la gran protagonista de la crónica social tras el triste deceso del genio de la magia, a raíz de descubrir al mundo el enfrentamiento que lleva tiempo librando con los cuatro vástagos de Juan. Una disputa que hasta ahora se desconocía.
Pero Consuelo, horas después del velatorio, se desahogó en una conversación telefónica con Carlos García López, en Y ahora Sonsoles, y abrió la espita. A lo ya contado, en las últimas horas la también maga de profesión relata que los vástagos de Tamariz la "odian".
Al menos, ella utiliza esa expresión, "odio", cuando narra que el pasado mes de diciembre le preguntó a la descendencia de Juan el porqué se comportaba así con ella. También aduce Consuelo que los hijos de Tamariz le tenían "celos": "Según ellos yo vine a aprovecharme de Juan".
Juan Tamariz junto a su viuda, Consuelo.
En medio de este trance, y mientras los hijos, según conoce EL ESPAÑOL, seguirán guardando silencio y leen de cerca todo lo que pueda atentar contra el honor del mago, conviene hablar de quién es Consuelo Lorgia, una reconocida maga procedente de Colombia.
Lorgia se ha granjeado, durante décadas, el cariño y la admiración del público colombiano. Pocas personas conocen que Consuelo proviene de una célebre familia de magos; integra una de las sagas más relevantes del ilusionismo en Colombia.
Su progenitor, Gustavo Lorgia Camacho, ejerció la magia, al igual que su hermano Gustavo Lorgia Vanegas, referente latinoamericano fallecido en 2024. Aquel, como es natural, fue un duro mazazo para Consuelo, pues estaba muy unida a su hermano.
En otro orden de cosas, Lorgia no tuvo hijos con Juan Tamariz, pero sí es madre de un joven llamado Alfredo Lorgia, fruto de una historia de amor anterior de Consuelo. El joven, tal y como relatan a EL ESPAÑOL, reside en Bogotá, aunque ha viajado, en los últimos años, a España.
Alfredo Lorgia.
Entre otros menesteres, para estar con su madre y con Juan, con el que Alfredo tenía una "bonita relación", así la definen a este periódico. En la actualidad, Alfredo está al frente de un salón de magia en Bogotá. En concreto, según su LinkedIn, lleva 16 años como director de este centro.
"Crecí en los escenarios de mi familia, una de las dinastías de ilusionistas más respetadas de la magia hispana. Para mí, el ilusionismo es mucho más que una profesión; es construir juntos un recuerdo inolvidable y una atmósfera mágica", se puede leer en LinkedIn.
"El Salón de Magia es un espacio secreto dedicado a re-unirnos por la Magia, que abrí en 2010 en el barrio San Felipe y funcionó por una década como teatro de magia de cerca. Allí se presentaron y enseñaron Juan Tamariz, Consuelo Lorgia y otros grandes Maestros", agrega Alfredo.
Acto seguirá, anuncia su gran proyecto: "En el 2027 descubrirás el nuevo Salón de Magia". Cuentan a EL ESPAÑOL que Alfredo es un hombre que no desea desviarse de su línea profesional y que, tras este escándalo familiar que ha desatado su madre, prefiere la discreción.
Volviendo a Consuelo, Lorgia consolidó su trayectoria durante más de tres décadas, cosechando galardones internacionales al especializarse en telepatía, mentalismo y grandes apariciones. Su propuesta distaba radicalmente del humor desbordante de Tamariz.
El mago junto a su hoy viuda.
Mientras él transformaba los naipes en puro espectáculo, ella prefería el misterio, la distinción y la contención. El propio artista elogiaba así a su mujer, hoy viuda: "Consuelo es una maga maravillosa. Hace unos números muy elegantes".
Se cruzaron por primera vez en 1976 en un simposio internacional de magia en Viena. Discurrieron años recorriendo certámenes mientras compartían teorías, métodos y claves del oficio. Mantuvieron una prolongada amistad articulada en torno a su vocación compartida.
Cuando el romance floreció, el ilusionista lo justificó con su ironía característica: Consuelo le persiguió por la vía pública y él decidió dejarse atrapar. Formalizaron su unión el 2 de diciembre de 2008 en el Consistorio de Segovia.
Ana Tamariz respaldó a su padre como madrina, mientras Alfredo Lorgia hizo lo propio con su progenitora. Fue un enlace discreto bajo un Acueducto nival, seguido por un brindis en el restaurante La Floresta, como recuerda La Razón. "Más mágico que Segovia no lo hay", proclamó Juan.
En 2024 intervinieron juntos en La matemática del espejo en Televisión Española. "Yo la admiro mucho como mujer y como maga. Debe ser por eso por lo que nos hemos casado", aseveró el maestro sobre su razón de amor.
Aquella declaración parece quedar muy lejos si se tienen en cuenta los últimos meses de vida de Tamariz, aquejado de y en una residencia. Consuelo ha manifestado que los hijos la apartaron de él en los últimos meses de su vida, y que le prohibieron la entrada al centro.
La versión que se acerca a los medios de comunicación, y a EL ESPAÑOL en concreto, es que eso no es verdad. No se estarían contando las cosas como pasaron. "Ella sabe perfectamente qué pasó y cómo sucedió todo y porqué se hicieron las cosas así", incide quien bien lo sabe.