Amaia Montero en Marenostrum Fuengirola.

Amaia Montero en Marenostrum Fuengirola. Cedida

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Amaia Montero, más fuerte que nunca en su vuelta a los escenarios: "Todo lo que está pasando es un sueño inesperado"

La vocalista de La Oreja de Van Gogh ha dejado claro que está en uno de los momentos más especiales de su vida.

Más información: Quién es quién en La Oreja de Van Gogh: de la mítica Amaia Montero a los tres fundadores del grupo

Alina Varela
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Actualizada

El regreso de Amaia Montero (49 años) al frente de La Oreja de Van Gogh continúa sumando capítulos especiales.

El último se escribió este sábado, 27 de junio, en Marenostrum Fuengirola, donde la banda donostiarra firmó uno de los conciertos más esperados del verano ante un recinto completamente lleno.

Miles de personas acompañaron al grupo en una velada marcada por la nostalgia, los grandes éxitos y un momento que acabó robándose buena parte de la noche: la felicitación de la cantante al Málaga CF por su reciente ascenso a Primera División.

"Estamos aquí para celebrar la música y también una cosita. A ver, realmente tampoco le quiero dar mucha importancia, porque es algo un poco pequeño, pero... me gustaría comentar", comentó con ironía.

Hasta que pronunció: "¡Muchísimas felicidades! ¡El Málaga a Primera! Yo soy muy futbolera y me alegro un montón". Amaia se vino arriba entre los aplausos de un público que respondió con una sonora ovación y cánticos dedicados al conjunto blanquiazul.

La artista repitió la felicitación en varias ocasiones durante el concierto, consciente de que jugaba en casa. El guiño terminó convirtiéndose en uno de los momentos más comentados de la noche, provocando una conexión todavía mayor con un público que ya estaba completamente entregado desde el primer minuto.

También aprovechó el momento para explicar como se encontraba: "Esta gira que está empezando y todo lo que está pasando es un sueño inesperado, que son los más bonitos", exclamó.

"Y desde que tengo recuerdo, vengo a visitar a esta tierra y nos habéis visto crecer. Esto no es un concierto, es una fiesta, es una gira tremendamente especial, tiene muchos componentes que la hacen especial", añade visiblemente emocionada.

Más allá de ese instante, el concierto confirmó la evolución de Amaia Montero desde su regreso a La Oreja de Van Gogh. La cantante se mostró mucho más concentrada sobre el escenario, segura de sí misma y con una interpretación vocal notablemente más sólida que en sus primeras actuaciones tras la reunión con la banda.

Su voz sonó más afinada, con mayor control y confianza, mientras que su actitud desprendió serenidad y compromiso durante las cerca de dos horas de espectáculo.

Amaia vivió cada canción con intensidad. Sonrió, bailó, interactuó constantemente con el público y terminó emocionándose al comprobar el cariño que recibía desde las primeras filas hasta el último rincón del recinto.

"Gracias, de verdad. Esto es una auténtica fiesta", acertó a decir en uno de los momentos más emotivos de la noche, visiblemente conmovida por la respuesta de los asistentes.

Uno de los aspectos más comentados desde su regreso ha sido el uso de pistas pregrabadas durante los conciertos. En Fuengirola volvieron a formar parte del espectáculo, reforzando determinados pasajes musicales y algunos coros, aunque Amaia cantó en directo durante todo el recital.

Es importante matizarlo: no hubo playback, sino un apoyo técnico habitual en las grandes producciones actuales, algo que quedó patente por las variaciones, respiraciones e incluso pequeños matices naturales de su interpretación.

Tanto es así que no solo las canciones de la mítica banda se quedaron grabadas en la retina de las personas, si no que el festival hizo que este grupo sonara después de años separados.

Además, se trata de un festival comprometido con la cultura, los jóvenes y las nuevas oportunidades. Ligada a este evento, la ONG Ayuda en Acción también pone en marcha un programa que explora nuevas formas de acercarse a la juventud, especialmente a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad.

En línea con su compromiso de generar oportunidades reales, la organización apuesta por estar presente en espacios donde jóvenes y sociedad se encuentran, construyendo conexiones con nuevos públicos y desde diferentes contextos.

Por ello, conciertos como los de La Oreja de Van Gogh o Fito & Fitipaldis se convierten en encuentros importantes para aquellos jóvenes que cuentan con acceso al recinto.

Su relación con Xabi

Si hubo una imagen que resumió el concierto fue, probablemente, la complicidad permanente entre Amaia Montero y Xabi San Martín (49).

El pianista, compositor y uno de los pilares históricos de La Oreja de Van Gogh compartió constantes miradas, sonrisas y gestos de complicidad con la cantante durante buena parte del espectáculo.

Entre ambos existe una química especial que el público percibe con facilidad y que añade un componente emocional al reencuentro de la formación.

Sobre el escenario transmiten esa confianza que solo se construye tras décadas de historia compartida, con una cercanía que hace pensar en esas amistades donde siempre pareció existir algo más, aunque nunca necesitara ponerse en palabras.

Amaia Montero en Marenostrum Fuengirola.

Amaia Montero en Marenostrum Fuengirola. Cedida

El repertorio hizo el resto. Los miles de asistentes corearon prácticamente todas las canciones, convirtiendo el recinto de Marenostrum en un enorme karaoke al aire libre.

Himnos generacionales que siguen intactos con el paso del tiempo y que encontraron en Fuengirola una audiencia entregada, emocionada y dispuesta a cantar hasta la última nota.

Con un recinto abarrotado, una Amaia cada vez más cómoda en esta nueva etapa y una conexión absoluta con el público, La Oreja de Van Gogh volvió a demostrar que su regreso no responde únicamente a la nostalgia.

En Fuengirola ofrecieron un concierto sólido, emocionante y repleto de simbolismo, coronado por un inesperado homenaje al Málaga CF que terminó convirtiéndose en el gran recuerdo de una noche que la Costa del Sol tardará en olvidar.