Rocío Carrasco, posando este miércoles, día 24, en el Espacio Movistar, en Gran Vía.

Rocío Carrasco, posando este miércoles, día 24, en el Espacio Movistar, en Gran Vía. EFE

Famosos ENTREVISTA

Rocío Carrasco: "En la docuserie de mi madre no hay líneas rojas. No se puede ni se debe omitir nada de su vida. No sería justo"

Este 25 de junio se estrena en Movistar Plus la serie documental La más grande, y EL ESPAÑOL ha charlado con su hija mayor y heredera universal.

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Sostiene Rocío Carrasco (49 años) que en la creación de la serie documental La más grande, que se estrena este 25 de junio en Movistar Plus, basada en la vida y obra de Rocío Jurado, ha sido determinante la confianza y el feeling que surgió con el equipo que la ha hecho posible.

La hija mayor de la chipionera más universal aduce que ha sido una "cuestión de piel" el arduo y fascinante trabajo que ha realizado, mano a mano, con la mencionada plataforma, la productora Tesseo Producciones y el director de la docuserie, Alexis Morante.

Rocío Carrasco está feliz y muy emocionada ante el estreno de esta docuserie. EL ESPAÑOL ha podido charlar en exclusiva con la heredera universal de la artista, horas antes de la emisión de La más grande. No quiere Rocío saber nada de guerras, y se las toma a risa.

Rocío Carrasco Mohedano, este pasado miércoles, día 24, en el Espacio Movistar.

Rocío Carrasco Mohedano, este pasado miércoles, día 24, en el Espacio Movistar. EFE

Tira de humor y de carcajada abierta cuando ya ve que llega la pregunta incómoda, afilada; es lo que tiene saberse inmersa siempre en la refriega, a veces originada por otros.

¿La última controversia? La autobiografía que escribió Rocío Jurado hace años, y que hoy sirve de hilo conductor de la docuserie La más grande. La hermana de Rocío, Gloria Camila Ortega (30), ha puesto el foco en ese escrito, y en lo que pudiera afectarla.

Rocío, en cambio, no ve la polémica, máxime teniendo en cuenta que ese tomo manuscrito de la Jurado, redactado de su puño y letra, aborda su vida desde el nacimiento de la estrella hasta que conoce y se casa con su primer marido, Pedro Carrasco.

Ese es el tramo temporal que abarcan esas líneas. No tienen que ver, pues, con la etapa de la llegada de los hermanos de Rocío Carrasco a la vida de la intérprete de Ese hombre.

Por otro lado, también se deja claro a EL ESPAÑOL que, de cara a la grabación de esta serie documental, se contactó con algunos familiares de Rocío Jurado -sus hermanos y su viudo, Ortega Cano-, y estos declinaron participar.

A continuación, este medio charla con Rocío Carrasco.

Rocío, ¿cómo surge hacer esta docuserie?

Este proyecto surge desde hace muchísimos años, que teníamos en mente hacer el documental. Lo que pasa es que no habíamos encontrado al equipo oportuno, y que me diera feeling. Es una cuestión de piel para poner una historia así en manos de alguien.

Ha sido ahora que ha coincidido con el 20 aniversario de su muerte, pero ha sido una coincidencia. Marta Manzano, aparte de ser la CEO de Tesseo Producciones, es amiga personal. Con ella, con Movistar Plus y con Alexis Morante, hemos hecho el equipo perfecto, al final.

Es importante ponerse en manos de confianza...

Ha habido muchísima confianza y feeling, que es fundamental. Para todo, pero más aún si cabe para este tipo de cosas y eventos.

Ha traído cierta polémica esa biografía, ese escrito inédito de la vida de su madre que usted se encuentra. Su vida contada por ella misma. ¿Cómo fue?

¡Me voy a poner un cartel aquí en el pecho que ponga 'me la encontré'! (Risas) A ver, te cuento. Murió mi padre y, por hache o por be, y por cosas que ya son conocidas, yo no tengo todas las fotografías que me hubiese gustado de él, porque no se me dan.

Rocío Carrasco, durante la entrevista.

Rocío Carrasco, durante la entrevista. EFE

Y un día llego a casa de mi madre y entonces me dice: '¿Qué te pasa?'. Yo estaba un poco triste. 'Pues nada, mamá, me ha pasado esto'. 'Ah, no te preocupes'. Entonces, se pasa una semana o dos, no lo sé, en ese tiempo.

Cuando llego a su casa otro día, me tiene un sobre preparado y me dice: 'Toma, Ro, fotografías de tu padre, de tu padre conmigo, y algo para que cuando estés bien y te apetezca y quieras, leas y sepas quién es tu padre y tu madre'.

Y usted lo guarda a buen recaudo.

Yo en aquella época estaba más mal que bien, por no decir muy mal. Llego a mi casa, meto el sobre en un armario. El sobre se queda ahí. Mi vida va transcurriendo como ya se sabe.

Cuando mi madre fallece y yo me llevo algunas cajas a mi casa, pues como tenía sus cajas allí, digo: 'Uy, este sobre que me lo dio, voy a ponerlo en sus cosas, para yo tener determinado lo que era cada cosa'.

Y entonces abrí el sobre, vacié lo que había dentro de la caja, sin echar cuenta tampoco a lo que había allí.

Y ahora hace poco, buscando fotografías para el documental de mi padre y de mi madre empiezo a vaciar la caja para ver esas fotografías, y me encuentro con la biografía. Y soy consciente de lo que es en ese momento.

Abro, limpio la tapa, porque pensaba que estaba sucia, y no estaba sucia.

Estaba vieja, estaba amarillenta del tiempo. Y cuando abro, digo: 'Hostia, esto es esto'.

Su vida contada por ella misma desde que nace, pasando por su viaje a Madrid, hasta que conoce y se casa con su padre, Pedro Carrasco.

Claro, contado por ella. Y además en ese momento Alexis -director de la serie documental-, estaba intentando cuajar a ver cómo contábamos la historia, ¿no? De qué manera podríamos hacer la trama narrativa para que eso se contara. Y al final, pues llegamos a la biografía.

Entiendo que condensar en cuatro capítulos una vida tan intensa requiere de hacer encaje de bolillos, ¿no?

Hay que hacer magia, sí.

(Habla Alexis Morante, director de La más grande): Con magia y paciencia. Bueno, yo creo que un personaje así es inabarcable, pero nosotros tenemos que construir un equipo y hacer que las piezas encajen. Las piezas están ahí.

En un documental así, a mí me gusta hacer una arqueología audiovisual con un equipo magnífico que teníamos de documentación, con la ayuda además de su propia hija, que nos va dando cosas. Y de pronto aparece algo que es oro, que es la autobiografía.

(Sigue hablando Alexis): Yo soy muy de que no cuenten las cosas entrevistados, que no haya bustos parlantes, sí tenía claro que quería hacer una narración inmersiva con los archivos.

La guinda fue narrar la historia a través de Daniela Vega, que es una actriz chilena maravillosa. Una narradora que va contándonos la historia de Rocío Jurado como si fuera una fábula.

Rocío Carrasco, explicando un aspecto del documental.

Rocío Carrasco, explicando un aspecto del documental. EFE

Rocío, con tanto material audiovisual que ha descubierto, ¿hay algo que le haya sorprendido de su madre, que no conociera?

No, para nada. Yo a mi madre la conocía perfectamente. No ha habido cosas que me hayan sorprendido por no conocerlas. Siempre lo he dicho, que hay cosas que están contadas y que están en el imaginario colectivo de una forma que es real, pero que le faltaba una parte.

Y dentro de esa biografía sale esa parte que le faltaba. Entonces, a lo mejor eso sí me ha sorprendido porque me ha completado una historia. Pero nada que tenga que ver con ella de sentimiento; eso lo conozco bien.

Rocío Jurado fue una mujer que trabajó como una burra, muchísimo. Tanto que cayó enferma en distintos momentos por ese ritmo frenético. Eso sí, nunca descuidó la familia y tampoco el amor. Para ella, la familia era lo más importante.

Sí, yo siempre lo he dicho. Para ella lo más importante era su profesión, pero ella siempre quiso tener su casa, tener su familia. Cuando digo familia me refiero a su marido y a su hija, a su núcleo más interno. A mí nunca me ha faltado la figura de mi madre.

O sea, yo creo que esa conciliación ella la consiguió perfectísimamente, porque ella sabía que yo estaba cubierta tanto afectivamente como sentimentalmente, como materialmente de todo. Y que a mí no me iba a faltar de nada.

Cuando ella se iba a trabajar yo me quedaba con una de las personas más importantes de mi vida, que era mi padre y con mi tío Juan de la Rosa. Entonces, al final ella estaba tranquila.

Mi madre se quedaba sin dormir en Estados Unidos esperando al cambio de hora, a que yo me levantara a las 8 de la mañana para ir al colegio. Entonces cogía el teléfono y me decía: '¿Qué? ¿Nos vamos ya para el cole?'. Era una madre. Daba igual dónde estuviera, pero mi madre estaba allí.

Rocío, escuchando a Alexis Morante, director del documental.

Rocío, escuchando a Alexis Morante, director del documental. EFE

Rocío tuvo un primer amor, Enrique García Vernetta. Una historia que acabó porque ella dijo 'basta' al darle largas él para casarse.

Él tendría que haber renunciado a ciertas cosas porque ella le pedía que se casara. Entonces él la ninguneaba en ese sentido. Le iba dando largas. Y entonces la otra se plantó y le dijo: 'Mira, guapo, si no nos casamos tal fecha, yo me voy de aquí y vuelo'. No se casó, pues voló.

En el segundo capítulo, Rocío habla, con gran dolor, de un aborto que sufrió estando con Pedro Carrasco. ¿Se lo confesó a usted?

A ver, yo he tenido mil conversaciones con mi madre, pero en aquella época yo era muy pequeña. Entonces, en ese momento no te cuentan: 'He perdido un bebé'.

Lo que pasa que sí es cierto que cuando tú vas creciendo y vas teniendo conversaciones con ella, pues ella te dice esto, lo otro, te va contando.

Hablemos un poco de su padre, Pedro Carrasco. Tiene gran protagonismo en este documental, como no podía ser de otro modo. ¿Cómo era él?

Él era alguien maravilloso. Él era entrañable, era buena gente. Yo no no conozco a nadie que me haya dicho una palabra mala de él, ni un mal gesto. Era alguien muy especial, muy especial.

Rocío junto a Alexis Morante.

Rocío junto a Alexis Morante. EFE

¿Ha habido alguna línea roja en esta serie documental? ¿Algo que se haya acordado no tocar o abordar?

Con referencia a su vida, no. Para nada. No sería justo para el espectador. No se puede ni se debe omitir nada.

(Habla de nuevo el director de la docuserie, Alexis): Eso no se puede hacer. Creo que estos tipos de documentales, cuando se afrontan desde la una mirada más cinematográfica, las líneas rojas hay que dejarlas a un lado. Hay que hablar mucho previamente. Hay que hablar mucho con la familia.

Rocío posando con el director de la serie documental.

Rocío posando con el director de la serie documental. EFE

Para que confíen en lo que se está haciendo, todo el mundo sepamos qué se está haciendo y a partir de ahí no haya línea roja, porque si no, te coartan la creatividad y eso no es bueno para el arte que estamos haciendo, que es cine.

Entonces, creo que ahí han sido generosos. Es un documental muy honesto y muy de verdad.

Sus padres deben sentirse muy orgullosos de usted con este documental...

Sí, bueno, de mí, sí. Pero yo creo que al final ellos tienen que estar orgullosos también de ellos. Porque si nosotros estamos aquí y podemos plasmar lo que eran o lo que son, porque para mí lo siguen siendo, al final es por su trayectoria en la vida, tanto personal como profesional.

Para terminar, Rocío Carrasco, ¿usted cómo se encuentra?

Yo, bien. Yo bien, estoy contenta. Estoy muy satisfecha con lo que hemos logrado hacer. Muy orgullosa de todo el equipo que hemos formado. Estoy muy bien, es que no te puedo decir otra cosa. Gracias a Dios.