Olivia de Borbón, este pasado miércoles, día 3, en un acto público. Gtres
Olivia de Borbón, decidida a tomar acciones legales tras la disputa con su hermano: "Estoy recibiendo ataques muy feos"
La mujer de Julián Porras y su hermano, Francisco, están en liza por el ducado de Sevilla y ella sostiene que se la ha "calumniado" y que se "tergiversan cosas".
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Olivia de Borbón (51 años) y su marido, Julián Porras-Figueroa, han reaparecido este pasado miércoles, 3 de junio, en un acto público en Madrid con motivo del primer aniversario de Black Roan, la firma de sastrería a medida fundada por su marido, Porras-Figueroa, y Pipi Suárez Garzón.
En el acto, celebrado en el emblemático Jimmy’s Restaurant, Olivia ha abordado con la prensa un trance delicado en su vida: la guerra que libra con su hermano, Francisco de Paula Joaquín, por el ducado de Sevilla.
La relación entre Olivia y Francisco atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia familiar.
Lo que comenzó como un desencuentro tras la muerte de su padre, Francisco de Borbón y Borbón -Duque de Sevilla- ha derivado en un conflicto abierto que, de momento, ha fractuado la armonía entre los hermanos.
Olivia de Borbón y su esposo, Julián Porras, este miércoles, en un evento en Madrid. Gtres
Aunque la aristócrata suele mantener un perfil discreto en lo que respecta a los asuntos internos de su familia, esta vez ha decidido romper el silencio. Visiblemente molesta, ha denunciado públicamente lo que considera una campaña de ataques injustificados hacia su persona.
"Desde hace unos meses estoy recibiendo, para mi gusto, ataques muy feos. Siempre vienen del mismo medio, de la misma persona, y no creo que sean del todo justos conmigo", ha afirmado ante los periodistas.
Sus palabras reflejan un hartazgo acumulado y una determinación: la de acudir a los tribunales para defender su honor y su intimidad.
Olivia sostiene que se han difundido informaciones tergiversadas y acusaciones sin fundamento.
"Hay un montón de cosas que están tergiversadas, hay calumnias, hay intromisión a la intimidad. Se han pasado muchas líneas morales, pero también legales, y no lo voy a dejar pasar esta vez", advierte.
Con ello, deja claro que está dispuesta a emprender acciones legales contra quienes, según asegura, han contribuido a deteriorar su imagen pública en un momento especialmente sensible para su familia.
El matrimonio, feliz, posando ante la prensa. Gtres
El origen del conflicto entre los hermanos se remonta al fallecimiento del Duque de Sevilla, momento en el que surgió la disputa por la sucesión del título.
Aunque este tipo de procesos suele resolverse siguiendo criterios jurídicos y genealógicos establecidos, en este caso la situación se ha enconado hasta el punto de romper la relación entre Olivia y Francisco.
La aristócrata insiste en que su única petición es que el proceso se lleve a cabo de manera transparente y justa.
"Yo lo que quiero es que sea un juego limpio y que se dejen de tergiversar cosas para dejarme a mí mal. No hay necesidad", ha defendido Olivia de Borbón. Sus palabras dejan entrever que, más allá del título, lo que más le duele es la dinámica de desconfianza y descalificaciones.
Aun así, Olivia no pierde la esperanza de que la situación pueda reconducirse en el futuro. "Algún día pasará todo esto y nos reiremos… Los hermanos se pelean, se reconcilian, se quieren, se odian", ha reflexionado.
Pese a la tensión y el desgaste emocional, Olivia de Borbón asegura que mantiene intacta su confianza en el sistema judicial.
"Yo en la justicia, siempre, siempre", ha afirmado con rotundidad. También ha dejado claro que no siente la necesidad de justificarse constantemente ante la opinión pública.
Francisco de Borbón y su hermana, Olivia, el día de la boda de él, en Sevilla, con Sophie Elizabeth de Borbón-Karoly.
"Cuando uno lleva la razón, o por lo menos está convencido de que lleva la razón, no tiene que ir todo el rato justificándose, ni dando explicaciones, ni buscando palmeros”.
Los hechos
Tras el deceso del padre de Olivia y Francisco se hizo público que Olivia de Borbón había solicitado formalmente la sucesión del ducado de Sevilla, título que había recaído en su padre. La noticia la conoció su hermano leyendo el Boletín Oficial del Estado.
"La sucesión como Duquesa de Sevilla, con Grandeza de España,ha sido solicitada por doña Olivia Enriqueta de Borbón Von Hardenberg, por fallecimiento de su padre, don Francisco de Paula de Borbón y Escasany", rezaba el anuncio del BOE el 30 de junio de 2025.
La suerte de guerra estaba servida: Francisco desea y ambiciona ese título. A partir de ese momento, se abrieron 30 días para que cualquier otro interesado con derecho pueda reclamarlo. Sobre el papel, la ley es clara.
Desde la entrada en vigor de la Ley 33/2006, que iguala a hombres y mujeres en la sucesión de los títulos, la preferencia la tiene el primogénito, sin distinción de sexo. Y esa es Olivia.
Olivia de Borbón, con su padre, Francisco de Borbón y Escasany, en una imagen de las redes sociales.
La aristócrata actúa amparada por esa normativa y por lo que muchos juristas consideran un simple ejercicio de un derecho: quien primero mueve ficha, consolida la posición. Pero alrededor del título hay algo más que legalidad.
Varios medios habían apuntado antes de la solicitud que "la voluntad" del difunto duque era que el ducado recayera en su único hijo varón, Francisco, siguiendo la tradición interna de la familia.
Él mismo daba por hecho que su hermana se lo cedería, y lo decía en público: "No habrá ningún enfrentamiento, adoro a mi hermana, la persona que más quiero. Nuestra familia nunca se va a romper por este tema", aseguraba en una entrevista.
La realidad ha discurrido por otra vía. Olivia presentó su reclamación, su marido figura ya como consorte en los registros nobiliarios.
El movimiento ha sido interpretado en el entorno como una ruptura con la tradición secular de favorecer al varón, pero también como una toma de posición en un momento de reconfiguración del poder interno.
Francisco, sorprendido por la vía utilizada, se reserva el derecho a alegar, pero el gesto ha dejado grietas en la familia.