Aitana Sánchez-Gijón junto a sus hijos. RRSS
Del debut de Teo con Los Javis al trabajo de Bruna con Pedro Almodóvar: así son los hijos de Aitana Sánchez-Gijón
Si algo caracteriza a la afamada actriz es su faceta como madre. Sánchez-Gijón siempre ha protegido muy mucho la intimidad de sus vástagos.
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Aunque sea en diferido, hay historias de amor que traspasan la pequeña y gran pantalla. Como así ha ocurrido con Aitana Sánchez-Gijón (57 años) y Maxi Iglesias (35).
La dupla se convertía hace doce años en amantes en la exitosa serie Velvet y en la actualidad saborean un incipiente amor maduro por las calles madrileñas.
Si se sigue su hoja de ruta, la actriz se ha mantenido siempre firme a la hora de lidiar con la prensa del corazón. Su vida es suya y la ha blindado.
Sin embargo, hace varios años sorprendió al mostrar imágenes en redes sociales o que se fotografiara junto a sus hijos, Teo (25) y Bruna (22), porque, en cierta manera, estaba rompiendo su premisa.
Aitana junto a sus hijos, Teo y Bruna.
Ya en 2001, la veterana intérprete nacida en Roma, manifestó en Harper’s Bazaar que "siempre he protegido a mis hijos, pero las fronteras entre lo público y privado cada vez se confunden más, y ahora, gracias a las redes sociales, uno expone voluntariamente su intimidad a los ojos de los demás. Por eso, yo soy quien aprende todos los días de mis hijos".
Además de ser una buena actriz, una mujer guapa y elegante, también ha sabido manejar los tiempos para mostrar una faceta de su privacidad que hasta ese momento había sido vetada.
A medida que crecían sus vástagos y le decían que querían adentrarse en el mundo artístico, la maquinaria se puso en marcha.
Después de cuatro décadas de trabajo -debutó en la exitosa serie Segunda enseñanza (1986) con 16 años-, Aitana es muy consciente de cómo funciona la trastienda de la industria.
Por tanto, supo cuál era el momento para que Teo y Bruna empezaran a captar el interés mediático por su profesión. Al menos, por ahora.
Teo y Bruna son fruto de la relación que Aitana mantuvo con el pintor y escultor italiano Guillermo Papín Lucadamo (68), que se conocieron y enamoraron en 1998 en Punta del Este (Uruguay) y cuya historia de amor duró hasta el año 2020.
Sánchez-Gijón junto a Teo y Bruna, durante un viaje.
El primogénito nació en el 2001, un año antes de que sus padres se casaran en el Hotel Convento de Rocamador en Extremadura, en la Clínica Maternidad Acuario en Beniarbeig (Alicante), que en su momento fue un centro pionero enfocado en la intimidad y la personalización del parto con el uso de una piscina.
Ambos hermanos mamaron la cultura desde la cuna. A Teo le encantaba escuchar de pequeño a Michael Jackson y poco después le invadió Eminem, pero también sumergirse en la gran librería del enorme piso del madrileño barrio de Palacio de sus progenitores.
Con sus padres solían ir al cine, al teatro y exposiciones diversas porque enriquecerse a nivel cultural siempre ha sido prioritario en su familia.
Lo que más les ha inculcado Aitana es que se formaran académicamente, independientemente de a qué se quisieran dedicar. A este respecto, Teo estudió algo de actuación y durante la adolescencia empezó a crear sus propias maquetas.
La música fue una especie de salvación. En 2019 protagonizó el corto Dime, que dirigió otro nepobaby, Daniel Arias (25), su íntimo amigo cuyos padres son Imanol Arias y Pastora Vega (65) y al año siguiente representó El salto de Darwin en el Teatro Español.
Aquella obra supuso algo catártico. Su personaje tenía que tocar la guitarra, algo se removió en su fuero interno y decidió cortar con la actuación.
Fotografía de Aitana, Teo y Bruna.
Se había cansado de los castings y de sentirse permanentemente en la cuerda floja. No en vano, en el pasado había pertenecido al grupo Rice and Groove y montó un dúo con Bruna llamado Los hermanos Lucadamo.
Como cualquier joven de su edad supo sacar rendimiento a las redes sociales, especialmente, a TikTok, donde mostró su creatividad en el ámbito del rap. Temas como Ritmo, Tostada o Dame Luz lo petaron.
La mayoría de sus seguidores no sabían quiénes eran sus progenitores, especialmente su madre, una de las mejores actrices españolas de las últimas décadas. Teo estaba viviendo de su arte.
Es más, previamente había montado la empresa textil, Sublime Art Club, con la que vendía camisetas y sudaderas con citas impresas de respetados literatos. Gracias a las ventas podía producir sus maquetas.
De su vertiente musical Teo destaca la gran referencia de su padre, sobre todo, "en el sentido del humor. Es muy sarcástico, irónico y un poco cínico, y eso lo utilizo mucho en mi música e imagen artística", confesaba en La Razón.
En abril de 2025 cumplió su gran sueño. Tras fichar por Universal Music lanzó su primer álbum, El dilema del rapero blanco, y hace poco salió al mercado London Trip The Mixtatpe.
El próximo 2 de octubre le podremos ver por primera vez en la gran pantalla, ya que Javier Ambrossi y Javier Calvo, Los Javis, le ficharon para La bola negra, que entre sus intérpretes más conocidos figuran Penélope Cruz (51) o Glenn Close (79).
El joven asegura que le hace gracia el término de nepo baby, pero es consciente de que hay que currárselo. No vale tener unos apellidos.
En la revista GQ comentó que "ayuda (el apellido) en muchas cosas, la verdad. Para empezar, el tema de la educación y de los medios, de las oportunidades... esas primeras oportunidades. ¿Sabes lo que te digo? Abre la primera puerta, que es muy difícil. Pero claro, siento que todo este tema de ser un supuesto nepo baby crea muchísimo recelo porque la gente lo ve como una injusticia".
Hace varios años abandonó el domicilio materno -sus padres se separaron en 2020- y se desconoce si tiene pareja. Bruna tuvo muy claro desde su infancia a qué se quería dedicar.
Con 5 añitos decía que quería ser actriz, veía los filmes de su madre con naturalidad y fuera de casa jugaba al fútbol con su padre quien, como buen argentino, le encanta.
Jugó hasta que tuvo 14 años. Practicar este deporte le ha venido de perlas porque a principios del pasado mes de marzo presentó en el Festival de Cine de Málaga su primera película como protagonista, Pioneras, solo querían jugar.
La trama gira en torno a un grupo de mujeres que hicieron historia durante el franquismo al formar parte de un club de fútbol.
En declaraciones a Vanity Fair, Bruna aseguró que "cuando intentaba jugar de pequeña, sufría discriminación positiva por mi físico. Me decían, 'como podrías pasar por un chico, puedes entrar a jugar'".
La joven actriz admite que no hubo un momento concreto para darse cuenta de que su progenitora era tremendamente conocida. Tal y como dijo a Harpers Bazaar: "Desde que soy pequeña hasta ahora es algo como que se me olvida y de lo que me vuelvo a acordar cuando recibe un premio o la gente la trata de determinada forma. Pero realmente en el día a día no lo pienso mucho".
Lejos de considerarse una nepo baby, la benjamina de la familia ha seguido los consejos de sus padres en cuanto a formación académica.
"Seguid vuestro camino", le han repetido en varias ocasiones. Así que ha estudiado en la Escuela de Teatro Cuarta Pared, la Escuela Corazza, el Centro del Actor y sigue en la Escuela de Actores.
A pesar de haber actuado brevemente hace ya años en la obra Medea en el Teatro de Mérida, la mayoría de los trabajos de Bruna se han concentrado en los últimos dos años.
Intervino en un capítulo de la serie La reina roja (2024), su primera película fue Viaje de fin de curso: Mallorca (2025) y ha sido figurante en Amarga navidad (2026), la película de Almodóvar (76) que protagoniza Aitana.
Bruna se siente bendecida porque ha cumplido su sueño.
Sabe que la actuación no es fácil y sobre lo que opina su madre acerca de que siga sus pasos, ha declarado que "para ella es un orgullo. Lo vivimos, aparte de madre e hija, como compañeras".
"Y como vivimos juntas también, sentir desde la trayectoria que ella tiene verme empezar tan joven como que le da ternura, incluso se identifica conmigo".
Fue justamente su madre quien desveló con total naturalidad quién era la pareja de su hija. Lo hizo durante una entrevista a Broncano en La Revuelta poco antes de recoger el Goya de Honor 2025: "He venido con mi nuera".
El presentador le replicó: "¿La novia del músico?", y la actriz remató que no, que era la de Bruna.
Se trata de María Barrier, antropóloga y podcaster que se hizo popular gracias a Bimboficadas, el podcast realizado junto a Samantha Hudson (26). Al cierre de nuestra edición se desconoce si aún siguen juntas.