Daniel Illescas en una imagen de archivo.

Daniel Illescas en una imagen de archivo.

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'Entramos' en la casa de Daniel Illescas en Barcelona: así es su refugio de tres niveles, sin puertas y con un baño "salvaje"

Cuando no está de viaje, el concursante de 'El Desafío', descansa en su reformada propiedad, situada al lado de la casa de su abuela.

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En El Desafío, la apnea no es una prueba más. Es el momento en el que los concursantes se asoman a su propio límite y descubren hasta dónde son capaces de controlar la mente.

Daniel Illescas (32 años), quien se enfrenta a ella este viernes, 6 de febrero, la ha definido como "la prueba más temida por todos".

El joven, creador de contenido de viajes y lifestyle, acostumbrado a actividades de aventura como snorkel y buceo, asegura que ha sido "una de las experiencias más duras" a las que se ha enfrentado.

"Soy un amante del mar y del buceo, pero nunca había practicado apnea", ha comentado en sus redes sociales, donde suma más de un millón y medio de seguidores.

Originario de Santa Perpètua de Mogoda, Barcelona, Illescas se ha consolidado como uno de los influencers españoles más destacados en el sector de viajes, naturaleza y deportes de aventura. Su rutina transcurre entre aviones, espectaculares destinos y alguna parada en la Ciudad Condal, donde ha construido su refugio.

Cuando no está viajando, Daniel Illescas tiene tiempo de descansar en su espectacular casa de Barcelona. Un espacio que mostró a través de su canal de YouTube hace casi cuatro años.

Fue en 2021 cuando el concursante de El Desafío compró esta propiedad, ubicada al lado de la casa de su abuela, con quien mantiene una relación muy especial. Ella, de hecho, le ha acompañado en varios de sus viajes y ahora, en algunos episodios del programa de Antena 3.

Daniel Illescas se hizo con una vivienda antigua y la reformó por completo, convirtiéndola en una casa moderna, de tres niveles y con todo tipo de comodidades.

Se trata de una vivienda diáfana, que se caracteriza por sus espacios abiertos, sin paredes ni divisiones internas y con la luz natural como protagonista. Apenas hay puertas -solo la del baño-, lo que crea una sensación de fluidez constante, en sintonía con la vida nómada que mantiene el influencer.

Nada más entrar en la casa se encuentra la cocina, un espacio abierto con isla incluida, dominado por la madera y la piedra blanca, con muebles sin tiradores visibles y sistemas de apertura por pulsador que refuerzan la idea de estética limpia.

Daniel Illescas también lo ha convertido en su lugar de trabajo y en una suerte de extensión del dormitorio donde guarda su ropa y parte de sus pertenencias. El creador de contenido ha definido este espacio como una de sus zonas favoritas.

El salón y el comedor se sitúan junto a la cocina, aunque en un nivel inferior. Un ambiente acogedor, con un sofá modular, mesa de centro de cristal, televisión, estantería y un espejo como elemento decorativo.

En la planta superior se encuentra el dormitorio, con una cama con canapé para almacenamiento, televisión y una pequeña nevera con algunos "caprichos".

Solo el baño rompe el estilo minimalista que predomina en el resto de la casa. Allí, Daniel Illescas ha querido concentrar su "lado más salvaje y aventurero", como él mismo ha explicado, convirtiéndolo en el guiño más explícito a su perfil de viajero.

"La casa es muy neutra, transmite mucha paz, pero había algo que quería que transmitiera mi esencia: el lado más salvaje, más aventurero, y ahí está el baño", comentó Daniel Illescas en aquel vídeo de YouTube en el que abrió las puertas de su hogar. Un espacio en el que predomina el color verde y con un papel tapiz con estampado de palmeras.

Daniel Illescas en la presentación de 'El Desafío'.

Daniel Illescas en la presentación de 'El Desafío'. Gtres

La prueba de apnea

Respecto a la prueba a la que se enfrenta Illescas este viernes, 6 de febrero, ha confesado: "Soy una persona muy nerviosa, y la apnea estática es justo todo lo contrario: 'calma, control y silencio'. Silencio absoluto, nervios y una lucha constante contra mi propia cabeza".

Sobre su preparación, ha explicado: "Tuve que aprender a controlar la mente, a aceptar el sufrimiento y a confiar más en mí. Esta prueba me enseñó que la batalla más difícil no es aguantar la respiración, sino luchar contra uno mismo".