Estefanía de Mónaco y Manel Dalgó, en una imagen cedida a EL ESPAÑOL.
Manel Dalgó, transformista: "Estefanía de Mónaco es muy humana, una más. No quiere ningún tipo de distinción"
El artista estrena este martes, 16 de diciembre, 'Cabaret Fama' en beneficio de la Fundación de la lucha contra el sida que creó la princesa Estefanía de Mónaco.
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Si echa la mirada atrás, Manel Dalgó (58 años) se sorprende de hasta dónde ha llegado.
Con 16 años repartía helados de la Jijonenca de puerta a puerta y cuatro décadas más tarde reside en un enorme apartamento de la planta 17 de un edificio donde tuvo por vecino al mismísimo Helmut Newton, el fotógrafo de las estrellas.
En una zona del salón aparece majestuoso el SUMO del fotógrafo, un libro de la editorial Taschen de 30 kilos de peso con unas medidas de 50cm x 70 cm firmado por el artista.
Manel Dragó, en uno de sus espectáculos. Cedida a EL ESPAÑOL
Manel ha sido un superviviente. Cuando empezó hace justo cuatro décadas en el mundo del transformismo le llamaban "maricón", "pervertido" y "degenerado", pero sorteó todas las dificultades con éxito.
De trabajar en el Barcelona de noche y otros locales de ambiente saltó en 1991 a Berlín, donde fue uno de los mejores bailarines del Chez Nous, uno de los emblemas de las noches LGTBI europeas.
Allí actuaron Marlene Dietrich, Liberace o Amanda Lear (86), íntima amiga de Manel.
Manel Dragó, junto a compañeros de profesión. Cedida a EL ESPAÑOL
El dueño del local, Thomas Schmieder, se quedó prendado de Manel, que por entonces lucía una larga melena morena casi hasta la cintura. Un año y medio tardó en conquistarle, ya que el catalán no quería tener líos amorosos.
Su matrimonio ha sido el mejor regalo que le ha dado la vida, pero el último año está siendo muy duro.
"Thomas está ingresado en un centro especializado donde le cuidan porque tiene alzheimer y otras enfermedades. Ya no se acuerda casi de nada, me da mucha pena, con lo que le gustaba a él salir a cenar todas las noches".
Fue el empresario alemán quien invitó a Isabel Pantoja (69) al Baile de la Rosa en 2023, una de las fiestas más prominentes del principado donde compartió mesa con Shirley Bassey (88), otra gran amiga de Manel.
Hace mucho que Manel se retiró, pero de tanto en tanto realiza shows especiales con motivos benéficos.
Manel Dragó, junto a Estefanía de Mónaco. Cedida a EL ESPAÑOL
Este martes, 16 de diciembre, protagoniza junto a otros compañeros Cabaret Fama en el Restaurant Marius a beneficio de Fight Aids Monaco, la Fundación de la lucha contra el sida que creó la princesa Estefanía de Mónaco (60) en 2004.
Si no hay problemas de última hora, asistirá la hermana del príncipe Alberto II (67). De lo contrario, le sustituiría su hija Camille (27).
En esta iniciativa cultural única organizada por Luxury Marketing Connect Monaco, se combina el arte transformista con la inclusión y la solidaridad. La entrada cuesta 40 euros, pero hay fila 0, ¿quién se anima?
Previo a uno de los momentos más especiales para Manel Dalgó, EL ESPAÑOL ha podido hablar con él.
¿En qué consiste el espectáculo?
Durante una hora ofrecemos música, baile y chistes que siguen una narrativa y donde todas aparecemos con un vestuario muy cuidado, así como con un maquillaje y peluquería de escándalo.
El glamour no hay que dejarlo jamás de lado. Intentaremos amenizar la cena de Navidad de la Fundación de la mejor manera posible.
Si funciona y a la gente le gusta, de cara al año que viene lo organizaré con más tiempo y en un lugar mucho más grande.
Así que se ha vuelto a poner tacones.
Los había dejado porque había tenido numerosos esguinces y roturas de tobillo, pero en ocasiones especiales sí me los pongo.
Toda la ropa y complementos están guardados en un almacén en Barcelona donde atesoro mis primeros diseños.
Algunos se los he regalado a compañeros y otros los desempolvo para volver a lucirlos, ahora que me he quedado mucho más delgado.
Shirley Bassey vive en Mónaco, ¿asistirá?
No, porque este día vuela a Londres para pasar la pre Navidad con su hija.
La princesa se involucra más allá de poner su nombre e imagen, ¿no es verdad?
Está muy comprometida con las causas sociales, se entrega en cuerpo y alma para que todo salga bien. No es postureo.
La Princesa Estefanía lo da todo, es una mujer muy humana y tremendamente solidaria.
Hace unos 15 años se inauguró la Maison de Vie (Casa de Vida) en Carpentras, un pueblecito francés reconocido por tener las mejores trufas del mundo, que da alojamiento y apoyo a las personas seropositivas.
Cuando empezó a construirse, la Princesa no dudó en montar ella misma muebles de Ikea, colgaba estanterías, pintaba las paredes, limpiaba, fregaba… Es una más. No quiere ningún tipo de distinción.
El pasado mes de junio Estefanía anunció que se jubilaba, ¿cree que lo decía en serio?
Sí, claro. Solo aparecerá en público en ocasiones puntuales como el 1 de diciembre, Día Internacional del Sida, donde concede alguna entrevista para concienciar y, por supuesto, cada mes de enero preside el Festival Internacional de Circo de Montecarlo.
Ahora lo que más desea es cuidar de los nietos y en vez de verla empujando el carrito del Carrefour, como me pasa en muchas ocasiones, ahora la ves empujando los carricoches de los nietos.
Es muy normal que te la cruces por alguna calle. Además, le gusta pasear a sus perros y los de sus hijos, ya que Luis, Paulina y Camille también tienen mascotas.
La Princesa siempre ha destacado por su amor a la naturaleza.
Está muy sensibilizada con el cambio climático y, obviamente, con el futuro de los animales.
Hace años adoptó a dos elefantes, Baby y Nepal, que iban a ser sacrificados en el zoo de Lyon.
Finalmente, gracias a la Justicia, pudo cuidarlos en la finca familiar de los Grimaldi en Roc Agel (allí suele instalarse Charlène cuando busca la tranquilidad). Lamentablemente, los elefantes murieron.
¿Qué otros rasgos destacaría de ella?
Es muy simpática, familiar, adora su anonimato y tranquilidad.
Lo de retirarse ha sido por cederles el testigo a sus hijos, por darles un poco el sitio a ellos.
Pero es una abuela feliz que, encima, ejerce. Los que somos de la generación de los 80, todo lo que se decía de ella, las juergas, sus novios… Y la evolución ha sido increíble.