Karlos Arguiñano (73 años) es conocido dentro y fuera de nuestras fronteras por su triunfo como cocinero. Sus 30 años de trayectoria y su faceta como presentador de la pequeña pantalla lo han posicionado como uno de los refrentes de la gastronomía española. Sin embargo, este no es su único proyecto. El vasco ha sabido diversificar sus inversiones y se ha atrevido con otros negocios, de menor conocimiento televisivo, pero igual de exitosos. Bodega K5 es uno de ellos.

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Se trata de un proyecto que, según explican en su página web, "es el sueño cumplido de un grupo de cinco amigos enamorados de la tierra y el vino". La idea, de acuerdo con la información que proporciona la plataforma, surgió "alrededor de una mesa y entre risas", con el fin de "dejar raíces duraderas". En el 2005 nacieron los viñedos y en el 2010 la bodega que, a día de hoy distribuye "un txakolí excepcional" a todos los rincones del mundo.

Karlos Arguiñano con uno de los vinos de su bodega, en una imagen compartida en redes sociales. Instagram

Actualmente, la bodega se prepara para su próxima vendimia que, según ha podido conocer JALEOS, está prevista para la primera o segunda semana de octubre. Si bien el anuncio que hicieron en sus redes sociales el pasado 7 de septiembre explicaba que la actividad se llevaría a cabo los últimos días de este mes, todavía no ha podido realizarse. La fecha exacta, de acuerdo con la información que maneja este periódico, dependerá de las condiciones meteorológicas.

Para esta fase de recolección o cosecha de las uvas, la bodega busca trabajadores que, tal y como conoce este medio, quieran colaborar con el proyecto de Karlos Arguiñano durante dos jornadas de ocho horas. Entre las 8:00 y las 16:30. Aquellos que estén interesados, pueden apuntarse a través de un teléfono o correo electrónico disponible en las plataformas de Bodega K5. La remuneración es de 8,24 euros la hora y 11 euros la hora extra. En total 67,60 euros brutos cada día.

La bodega K5 se encuentra en Aia. Específicamente, a 300 metros de altitud frente al Mar Cantábrico y muy cerca del parque natural Pagoeta. En la web de la empresa lo describen como "un enclave privilegiado, en la falda de Eztenagako Txorrua", desde donde se divisan el Ratón de Getaria a la izquierda y la bocana del Puerto Pesquero de Orio a la derecha. La finca cuenta con 30 hectáreas, de las cuales 15 son de viñedo y el resto, caminos y bosques. 

La empresa vinícola de Karlos Arguiñano trabaja con la variedad local Hondarrabi Zuri y cuenta con dos vinos con Denominación de Origen Getariko Txakolina: K5 y KPilota. Cada botella, aseguran, mantiene la esencia de la bodega: "suelo, clima, uva, viticultura y enología". 

Esta misma semana, Karlos Arguiñano mostraba a través de un vídeo, publicado en su perfil personal de Instagram, la llegada de la cosecha. Muy emocionado, el cocinero dejaba ver la vid con la que se realizan sus vinos y auguraba el gran éxito de su próxima producción. "No me extraña que nos pidan txakolí de Estados Unidos, Australia, Inglaterra, Japón y muchos otros sitios. La uva viene perfecta y el vino vendrá campeón", expresaba. 

Visitas

Aquellos que no busquen trabajar con Arguiñano, pero quieran conocer de cerca su faceta como viticultor, pueden reservar una visita guiada a la bodega, de martes a sábado. Se puede realizar a través de dos modalidades: standard o premium.

Karlos Arguiñano en la finca de Bodega K5. Instagram

En la primera, que incluye viñedo, bodega y cata, se pueden degustar los dos vinos de la empresa con productos locales. Tiene una duración de poco más de una hora y el coste es de 25 euros por persona, si se lleva a cabo con un grupo de entre cinco y 15 adultos. Si es más reducido, entre dos y cuatro, el precio asciende a 32 euros.

La segunda modalidad es similar, pero además de la degustación del vino KPilota incluye una cata vertical de tres añadas de K5 con productos locales. Se realiza para un grupo de entre cinco y 10 y personas, durante aproximadamente dos horas y por 49 euros por persona

[Más información: El gran éxito de Karlos Arguiñano más allá de los fogones: estos son sus otros negocios]