La fama ha llegado tarde a su vida, pero una vez subida al tren, o mejor dicho, al autobús deseado -era conductora de autobuses de línea en su Pamplona natal-, Maite Galdeano (51 años) parece dispuesta a no bajarse por nada del mundo. Sus últimas peripecias relacionadas con la pequeña pantalla han sucedido en Sola/Solo, el nuevo reality de Mitele Plus que ahora se ha convertido en Solos/Solas.

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Pero para encontrar la primera vez en la que la pamplonesa apareció en televisión hay que remontarse un poco más en el tiempo. Fue en 2015, en el inicio de la decimosexta edición de Gran Hermano. Maite Galdeano se presentaba al reality de convivencia con la intención de ganarse a la audiencia y alcanzar la preciada recompensa económica.

Maite Galdeano entra en el reality escasos días después de ser operada quirúrgicamente. Gtres

Si el plan fallaba, había una alternativa: en la popular casa de Guadalix también estaba su hija, Sofía Suescun (24). Al final fue precisamente la hija la ganadora de una edición en la que Maite Galdeano fue expulsada a las primeras de cambio. Lejos de desaparecer del día a día del reality, la pamplonesa, que hasta entonces, se insiste, se ganaba la vida como conductora de autobuses, se hizo una habitual de los platós, en parte por su carisma, pero también por un punto de arrogancia que se resume en el apelativo que usa para ella misma: 'La elegida de Dios'.

Dudas sobre su salud

Valga esta extensa introducción para poner de relieve la trascendencia de Maite Galdeano, un aspecto que es clave en el asunto que tratamos. Dentro de las particularidades de la protagonista de este artículo, ha comentado en varias ocasiones que tiene un problema de salud: fibromialgia, una afección crónica que se manifiesta a través de dolor en todo el cuerpo, cansancio, ansiedad y hasta problemas para dormir.

Es en este punto donde confluyen este aspecto de salud y la popularidad de la que antes se apuntaba. ¿Por qué? En una de sus participaciones en un reality, concretamente en La casa fuerte, donde tomó parte junto a su otro hijo, Cristian Suescun (34), se pudo ver a Galdeano bailando, gateando y haciendo una serie de ejercicios casi impensables para alguien que tiene reconocida una incapacidad por la fibromialgia y por la cual percibe una pensión de 1.100 euros.

La indignación al respecto se dejó notar en diferentes lugares, desde foros hasta portales de información, como el de una conocida emisora de radio, que llegó a acusar a Maite Galdeano de estar estafando, presuntamente, a la Seguridad Social.

Maite Galdeano

Dejando a un lado las polémicas, la propia Galdeano relataba antes de entrar en La casa fuerte el infierno por el que había pasado a causa de esta enfermedad. "Me quise suicidar tirándome a las vías del tren", llegó a afirmar. Lo cierto es que echando un vistazo a la sintomatología de esta enfermedad se puede llegar a entender el grado de desesperación de la madre de Sofía Suescun.

De hecho, los médicos advierten que uno de los problemas fundamentales es diagnosticar una afección que se puede tratar a través de analgésicos, pero que debe ser complementada con unos buenos hábitos de vida (dormir bien, dieta equilibrada y realizar ejercicio de forma regular son clave) y tratamientos como los masajes terapéuticos.

Por si todo esto fuera poco, los problemas de salud de Maite Galdeano no terminan aquí. La pamplonesa también sufre artritis reumatoide, otra dolencia crónica caracterizada por la inflamación de articulaciones que desembocan en dolor intenso, deformidad y dificultades para el movimiento. No cabe duda de que con estos dos diagnósticos en la mano, parece evidente que la combinación de ambas enfermedades debe ser difícilmente soportable para la concursante de realities.

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