Si hay un nombre propio que ha marcado la actualidad política y también la del corazón a lo largo de esta semana ha sido el de Irene Montero (32 años). La ministra de Igualdad se ha convertido en protagonista involuntaria de un sinfín de críticas y bulos tras conceder una entrevista exclusiva a una revista especializada en prensa rosa. 

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La portavoz de la formación morada en el Congreso de los Diputados, que siempre ha manifestado sus reticencias con este tipo de prensa, decidió despojarse de todo prejuicio y accedió, de buena gana, a tener una conversación con la veterana periodista Rosa Villacastín para la longeva publicación Diez minutos.

Pero, ¿cómo se fraguó la entrevista más polémica de la ministra de Igualdad? ¿Cuál es la intrahistoria? ¿Llevaba de verdad un Rolex valorado en 7.000 euros? Para dar respuestas a todas estas preguntas, JALEOS ha contactado con la propia Rosa Villacastín, que desvela por primera vez los pormenores de una entrevista que ella recuerda como "sincera" y "natural".

"Yo llevo 23 años haciendo esta sección dentro de la revista Diez minutos. Una entrevista a la semana a un personaje determinado. Llamé al director, le pasé nombres y me dijo que quería a Irene Montero. Como me dijo que sí, llamé al gabinete de prensa, me presenté y dije que quería una entrevista con Irene Montero", comienza relatando la comunicadora.

Y prosigue: "Pensé que no me iban a conocer, claro, son tan jovencitas ahora todas... Pero sí, me dijeron que me conocían y que me llamarían en un par de días después de ver la agenda de la ministra. La única condición que me pusieron es que la entrevista fuera después del funeral de Estado". 

Fue el 16 de julio cuando el Patio de la Armería del Palacio Real albergó el funeral de Estado en homenaje a las víctimas de la pandemia de coronavirus. Villacastín no recuerda el día exacto, pero calcula que su encuentro con Montero tuvo lugar días después de aquel solemne acto, en la semana del 23 de julio.

Pero, ¿pidió la ministra de Igualdad producción de moda, peluquería o maquillaje? "Nada. Lo puso todo muy fácil. Nos citó en el Ministerio y allí fuimos la fotógrafa, Ana Ruiz, y yo. La ropa es exactamente la que llevaba ella ese día: un vestidito de Mango de 15 euros. Ella llevaba una pequeña capita de polvos de maquillaje, apenas nada. Hay gente que te dice 'tengo el pelo fatal, quiero peluquería', pero Irene Montero no pidió absolutamente nada". 

"Llegamos al Ministerio, esperamos a que nos recibiera, nos saludamos y todo bien. Yo nunca había hablado con Irene Montero, ni me había cruzado con ella. Nos sentamos las dos en un saloncito cerca del despacho mientras la fotógrafa buscaba su sitio. Allí tiene una especie de terracita con un huerto, entre dos estancias de unos cinco metros aproximadamente. Entonces ahí hay unas flores y ahí se hicieron las fotos. Hicimos algunas dentro pero se veían oscuras", apunta Villacastín. 

"La entrevista transcurrió de manera totalmente natural", prosigue, "y yo siempre voy con mi grabadora que lleva dentro un cassette, fíjate, las cintas que las tengo que comprar ya de segunda mano... No soy nada sofisticada para esas cosas y no hago entrevistas con el móvil. Hicimos la entrevista y fenomenal. Hasta que salió y se organiza la mundial". 

¿Puso problemas su equipo por tratarse de una entrevista para una revista de corazón? "Pero, ¿cómo va a haber problemas? ¡Hace tres meses hice a Juan Carlos Monedero y nadie dijo nada!", comenta Rosa, que remata: "Y ahora me encantaría hacer a Cayetana Álvarez de Toledo".

"Cuando entrevisté a Esteban González-Pons me fui con él a Valencia, a un mercado, luego tomamos un café e hicimos una entrevista maravillosa hablando solo de amor. Yo quiero sacar el lado personal de los políticos porque sus discursos ya los sabemos. A Javier Maroto lo llevé al Ateneo. También he entrevistado a Esperanza Aguirre en su despacho del Senado, a José Bono siendo ministro y presidente del Congreso. Pero que ahora digan de Irene Montero que es la Preysler de Galapagar... Irene Montero es una mujer muy inteligente, una chica lista, normal y mucha gente tiene la idea de que los de Podemos son monstruos".

Pero, ¿y qué hay del reloj que lleva la ministra en su muñeca izquierda? "Eso es totalmente falso. Cualquier persona que tenga un poco de ojo, y si no lo tiene que coja una lupa, puede averiguar que Irene Montero no lleva un Rolex. Qué barbaridad. De todas maneras, contra ella se está haciendo una campaña injusta en general. Como cuando le reprocharon que hubiera trabajado en un supermercado. En Estados Unidos ya sería la presidenta del Gobierno porque allí valoran a la gente que viene desde abajo". 

Para concluir esta amable conversación con Rosa, este diario le pregunta por la reacción de la ministra Montero a su comentada entrevista. "Sé que está muy contenta con la entrevista y no solo le ha gustado a ella sino también a todos los miembros de Unidas Podemos". 

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