La relación sentimental entre Enrique Ponce (48 años) y la joven almeriense Ana Soria (21) ya se ha consolidado: ambos están disfrutando de su amor libremente y atrás quedaron los eufemismos para etiquetar su amor. Enrique es uno más en el hogar de la andaluza. Mucho se ha escrito en las últimas semanas sobre esta mujer que ha irrumpido como un tsunami en la vida del diestro, despojándose así de su carácter anónimo. Padres, abuelos, vecinos, tíos... muchos han sido los familiares captados por las cámaras de televisión y demasiadas las versiones.

Noticias relacionadas

Sin embargo, conforme pasan los días se van conociendo nuevos y sorprendentes datos sobre la vida personal y familiar de la mujer que le ha devuelto la ilusión al torero tras romper con su mujer Paloma Cuevas (47). En medio de las últimas informaciones sobre la familia de esta joven futura abogada se ha colado un nombre propio: el del exjuez Baltasar Garzón (64).

Baltasar Garzón y Ana Soria en montaje de JALEOS.

Algunos medios lo han catalogado como conocido de la familia, otros como íntimo amigo de Federico Soria, el padre de Ana. Ahora bien, ¿qué hay de cierto en todo lo que se cuenta? JALEOS ha podido desmentir a través de un testimonio del entorno de la joven que Baltasar, incluso, fuese nombrado padrino de Ana en su bautizo en 1999, como se ha llegado a aseverar. Se trata de un rumor que carece de fundamento. 

Un sentido nombramiento el de padrino, se arguyó, que denotaba la estrecha relación que existe entre el jurista y la familia Soria-Moreno. Sin embargo, esta información no es cierta: el error en el que han incurrido varios medios de comunicación estriba en que en Almería capital existen varios Federicos que se apellidan Soria, como el padre de Ana, y que ejercen la abogacía. El fuerte vínculo de Garzón existe con un Federico abogado que no es el padre de Ana Soria, aunque este último sí conoce al que fuera juez y hoy presidente del partido político Actúa

En esa línea, este periódico está en disposición de afirmar que es verdad que el 'suegro' de Enrique Ponce conoció hace varias décadas, en concreto en los años 80, a Baltasar Garzón por temas relacionados con el Derecho y, sobre todo, con el mundo taurino, del que ambos son grandes aficionados confesos. Se conocieron en persona, los presentaron, y existe, según se desliza a este medio, un trato superficial, "de vista", pero nada que ver con ese vínculo cuasi familiar que algunos medios les han adjudicado. Esta confusión con el nombre del progenitor de Ana ha creado tal revuelo, incluso, en la capital andaluza que "son varios los Federicos Soria de Almería que han recibido llamadas preguntándoles por su -supuesta- hija", se informa, entre risas.  

Ana y Soria, las fotos que confirman su amor 

El pasado miércoles, Ana Soria y Enrique Ponce aparecía en la portada de la revista Diez Minutos cómplices, enamorados, divertidos y en traje de baño en una playa de Mojácar, Almería. Se trata de la foto definitiva que no deja lugar a dudas. Ana ha asegurado en los últimos días que la portada les ha cogido de imprevisto, que no lo sabían. En otras palabras, que no eran conscientes de que estaban siendo filmados. Una versión que pudo ratificar este medio. 

La imagen de Enrique y Ana abrazándose.

Las instantáneas pertenecen a una divertida tarde de playa en Vera (Almería). Pese a que ese día más de una persona que los reconoció "sacó el móvil y les tomó foto", este medio confirma que fueron tres agencias gráficas las que inmortalizaron no solo a los protagonistas en esa tarde, sino en varios días anteriores y posteriores. Por tanto, el material es de varios paparazzi que "llevan casi 10 días siguiendo a Ana por Almería". De hecho, se apostilla a este periódico que "Ana y su familia tienen seguimiento de prensa desde que se supo su nombre", y así continuará todo el verano. Cabe puntualizar que antes de que saltara el escándalo, Almería era una de las pocas ciudades andaluzas que carecían de fotógrafos afincados en sus costas, salvo casos muy puntuales. No obstante, ahora la ciudad andaluza está siendo uno de los puntos neurálgicos del verano tras el tsunami Ponce-Soria. 

Volviendo a las fotografías de la playa, se es muy claro: ellos "no sabían a ciencia cierta que estaban siendo fotografiados", apunta una persona del entorno de Ana Soria. El fotógrafo se encontraba "a escasos metros de ellos", pero la pareja sostiene que no lo vieron en ningún momento. Se informa que el entorno de ambos les ha aconsejado "vivir con normalidad" y así están haciendo.

Este periódico ha podido conocer que Paloma "se niega a opinar sobre las imágenes" cuando la llaman. No quiere saber nada de ellas, solo sufre por sus hijas, sobre todo por la mayor, de 12 años, que ya es consciente de todo y puede ser informada de la realidad mediática. Trata de protegerlas al máximo en su finca de Jaén, donde está junto a sus padres y sus hijas. Con respecto a la separación, a este medio llega la siguiente información: será civilizada y de mutuo acuerdo, después del verano.

[Más información: Enrique Ponce y Ana Soria, la verdad de sus fotos en la playa y la ‘guerra’ entre el torero y Paloma Cuevas]