Ana Fernández (30 años) y Andrea Molina (28) se han vuelto inseparables. Parejas respectivamente de Adrián Roma (32) y Juan Fernández, integrantes del grupo Marlon, las amigas y actrices han pasado juntas el confinamiento y ya es de lo más habitual verlas compartiendo planes. En esta ocasión, la actriz de Las chicas del cable y la hija de Lydia Bosch (56) han apoyado con su presencia el primer concierto del grupo DVicio en esta nueva normalidad en la que estamos inmersos. Simpáticas y cercanas, Ana y Andrea han hablado de cómo han vivido el confinamiento, cómo marchan sus relaciones y qué planes de futuro tienen. 

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Una tarde de concierto.

(Ana) Muy bien, ha sonado muy bonito.

Ya con ganas de volver a la vida real.

(Ana) De lo que nos van dejando lo aprovechamos al 100%.

(Andrea) Ya tuvimos el concierto de RACE pero muy guay, volver a la normalidad siempre es bien.

Sus parejas también recuperan la normalidad poco a poco. 

(Ana) La verdad es que para todo el sector de la música, cultura, teatro está siendo los últimos en retomar. Este tipo de iniciativas tan diferentes y originales está haciendo que el público se anime, los músicos, los actores... Todos tienen esa ilusión y se reactiva todo.

¿Cómo se presenta este verano?

(Ana) Ahora mismo el verano es el verano, son vacaciones, estamos rehaciendo un poco sobre la marcha.

(Andrea) Nos vamos en poquito.

(Ana) Vamos a buscar playas dónde se pueda estar, dónde hay hueco. Estamos como mucha gente que organiza las vacaciones con tiempo, y con todo esto nos ha pillado en junio. Todos hemos entrado en las plataformas de viaje para ver que queda, más o menos vamos un poco sobre la marcha.

Ana Fernández y Andrea Molina junto a sus respectivas parejas el pasado verano.

¿Cómo han vivido los meses de encierro?

(Andrea) Muy bien, creo que somos muy privilegiadas porque a nadie de los nuestros les ha tocado nada, se vive al principio con un poco de agobio pero dentro de esa burbuja de agobio hemos sido muy privilegiadas. Lo hemos pasado en casa de Ana, es maravillosa, nos hemos respetado y hemos convivido bien.

(Ana) Nos hemos encontrado con nosotros mismos.

¿Cómo lo han hecho con sus parejas?

(Ana) Igual, se han dedicado a componer y a hacer conciertos en directo. El nuevo single que han sacado hace un par de días, L.A Nueva York, lo han compuesto, lo han grabado, lo han maquetado y han grabado hasta el videoclip.

(Andrea) Había dos plantas, la de abajo para ellos y nosotras para arriba.

Ha sido una manera de recuperar esa parte personal que muchas veces se pierde.

(Ana) Con todo. En mi casa también estaba mi hermana y la verdad es que en todos los sentidos, en el aspecto de amistad, de pareja, de familia, todos hemos hecho un ejercicio, un reseteo, de saber lo que nos gusta y lo que no. Sobre todo de acompañarse dentro del amor que nos tenemos.

¿Hay algo que les haya costado?

(Ana) Yo soy cero de comprar online, y he tenido un par de experiencias que bueno... he sido víctima de este tipo de líos. Soy más de ir a la tienda y comprar, lo echaba de menos.

 ¿Y en su caso Andrea?

(Andrea) Me ha servido mucho el confinamiento, y sé que esto es muy típico, para tener un poco de silencio y darte cuenta de cosas. Me ha venido muy bien estar con Ana, con mi amiga, y con María que también es amiga mía, para poder hablar y que me puedan ayudar. Ha habido momentos dónde lo hemos pasado peor, pero al final hemos llegado a la conclusión de que no hay que tener miedo, el miedo paraliza y no va a ningún lado. Hay que seguir, ser precavidos pero seguir.

Ana Fernández y Andrea Molina en una foto de archivo.

¿Han podido ver a sus madres?

(Ana) Mi madre gracias a Dios vive al otro lado de la carretera, al principio le llevaba la compra y era como raro, saber que estaba a 500 metros de mí y que no podía darle un achuchón. La primera vez que vino con su mascarilla se puso a llorar y todo. Yo me tuve que hacer las pruebas para una cosa y ella estaba tranquila porque me habían dicho que no lo tenía. Muchos achuches, muchos besos, un poquito de todo.

En su caso Andrea , ¿Ha podido ir a ver a Lydia y a Micky?

(Andrea) Sí, la verdad es que es maravilla. Te das cuenta de lo que necesitas a los tuyos. Volver a verles, tocarles, todos nos hemos hecho la prueba y estamos limpios, es maravilloso poder decir '¡jo, qué suerte tener esto!'.

¿Quién lo ha pasado mejor su padre o su madre?

(Andrea) Yo creo que todos los pasamos igual. Al final echas de menos a los tuyos. Creo que es la misma alegría ver a unos que a otros, abrazarles y sobre todo dar gracias de que estamos bien.

(Ana) Al ser humano cuando le dices que no puedes hacer algo, lo quiere. Cuando te dicen que no puedes hay algo que te salta en el cerebro y te dice '¡pero bueno, yo quiero hacerlo!'. A todos nos ha pasado ese 'hostiazo' de realidad, un susto que hemos tenido todos.

Con agendas tan apretadas es difícil verse.

(Andrea) Yo hablo mucho con los míos, creo que es la base. Lo importante es el quererse mucho y ante esas circunstancias, como todos, hay que apechugar, cuidarse y no verse.

(Ana) Menos mal que hemos tenido las redes sociales, la tecnología, los vídeos, llamadas... Mi madre se ponía la videollamada y le tenía que decir que le estaba viendo la boca hacia abajo. Nuestros padres han hecho un esfuerzo con la tecnología para adaptarse a lo que es una videollamada.

¿Habrá un pasito más sus correspondientes relaciones sentimentales?

(Ana) Así como estamos estamos perfectamente. Este colapso económico, social y sanitario es una lucha para todos. Nuestras profesiones son muy difíciles y de momento preferimos achucharnos mucho y darnos mucho amor.

Pero han salido muchos embarazos y bodas.

(Andrea) Por ahora no, lo importante es quererse. Una boda es una cosa que al final no cambia, surgirá o no en un futuro. 

(Ana) Con la situación económica que tenemos el tema de la reproducción hay que pensarlo bien. Reproducirse al tun-tun es tontería. Hay que tener dos dedos de frente.

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