La cantante Karina (73 años) aprendió a cocinar siendo muy joven, prácticamente en su adolescencia. Así lo explica a JALEOS cuando se dispone a desvelar ese plato estrella que siempre la ha acompañado en su vida: las lentejas con verduras. Ese plato forma parte de su vida desde que, siendo niña, se lo vio hacer a su madre. Cuenta la intérprete de El baúl de los recuerdos que su interés por la cocina comenzó ya instalada en Madrid, habiendo dicho adiós a su Jaén natal para triunfar como cantante.

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Cuando este periódico se pone en contacto con ella para conocer cuál es esa receta a la que siempre recurre, ella ni lo duda: las lentejas siempre son un valor seguro para ella. "Es un plato fácil", advierte. La medida de los ingredientes, hace ver, como todo, depende de la cantidad de comensales. Karina suele guisar como para unas cuatro personas. Al hablar de este plato, la cantante vuelve a su adolescencia y fija en los "19 ó 20 años" la primera vez que su madre le enseñó a cocinar este plato. Ahí comenzó a gestarse su interés por los guisos. Esta receta se la dedica a su madre y, cómo no, a sus hijas, que siempre han sido buenas comensales

1. Ingredientes

Los ingredientes de las lentejas de Karina.

2. Elaboración

Los pasos a seguir para hacer estas lentejas son fáciles, pero muy importantes cada uno de ellos. Si hay un ingrediente que se deja de echar, ya nada es lo mismo. Así lo hace constar la propia Karina. Tomen papel y boli. Y recuerden: las medidas que se van a exponer son para cuatro personas. 

1- Se pone una olla con la mitad de agua. Antes de ponerla al fuego se le añade como medio kilo de lentejas, se pone en la lumbre a fuego medio.

2- Se le va añadiendo todo en crudo, porque ya se cocerán todos los ingredientes poco a poco: pimiento verde en rodajas, un tomate de buen tamaño entero- una vez cocido le quitaremos la piel- media cebolla normal, una cabeza de ajos -si puede ser blancos-, y haremos la misma operación que con el tomate

Apunte: Por supuesto, como va todo en crudo, ¡tiene que estar bien lavado!

3- Trocearemos una zanahoria. Cuando ya está todo medio cocido, se le añade un par de patatas troceaditas y que siga cociendo.

4- Muy importante estar pendiente del agua y añadiendo según lo necesite para que no se nos pegue. Una vez que todo está cocido, se le añade sal al gusto de cada cocinero, un poquito de pimienta y un poquito de nuez moscada, para que esté más rico. Si se tiene se le puede añadir una puntita de jamón y el puñado de arroz SOS.

5- Se aviva el fuego un poco y se deja cocer hasta que el arroz esté hecho sin que esté pasado. Una vez hecho se apaga el fuego y se deja reposar unos 30 minutos.

6- Antes de servir los platos, quitaremos la piel de tomate y lo pasaremos por el chino para que solo nos quede el sabor. A los ajos también se la quita la piel y se le pone al comensal si le gusta. De jamón se pone un trocito por el detalle.

"Y ya tenemos nuestras lentejas con arroz para comer. Están buenísimas. Ah, la cebolla se puede pochar", cierra su explicación la cantante. 

3. La historia del plato 

Karina en una imagen de 1960 cuando ya triunfaba en el mundo de la música. Gtres

Karina no recuerda con exactitud cuándo fue la primera vez que hizo lentejas, pero tiene claro que tuvo que ser una vez afincada en Madrid, con "19 ó 20 años". "Las lentejas las aprendí de verlas hacer a mi madre, desde pequeña, igual que otros guisos", recuerda con este periódico. Siendo una joven, una promesa en ciernes en el mundo de la canción. "Imagino que la primera vez que las hice fue en casa, con mi madre, para practicar", apunta. No esconde que las primeras le salieron "un poco sosas porque me faltó un poco de sal". 

Ella es una persona muy perfeccionista en todo lo que hace y por eso ensayó y ensayó antes de dárselas a comer a alguien: "Yo creo que fue un ensayo en mi casa antes de hacerlas para los demás porque no quería que la gente me pusiera mala cara". ¿Y qué simboliza esta receta para ella? "Las lentejas para mí significan el inicio de aprender a ser mujer, de pasar de la adolescencia y de la niñez a una edad un poco más adulta. Fueron para mí un paso a ser mujer, a ser ama de casa. A aprender, porque no tenía ni idea de cocinar". 

¿Y qué significan para ella? ¿A quién se las dedica?, interpela este medio. No tarda en responder: "El significado que tiene para mí es la ilusión de que fue el primer plato que aprendí a hacer. Se las dedico a mi madre, que me enseñó a hacerlas, y a mis hijas, que han sido muy buenas comensales cuando les hago". 

[Más información: La receta de María Jesús Ruiz, el salmorejo que aprendió de su madre cuando era pequeña]