Anabel Pantoja (33 años) ha sabido crearse una marca en torno a su afamado apellido y, desde que apareciese por primera vez en televisión, su sello se ha revalorizado y, como la mayoría de los rostros de la pequeña pantalla, ha ido diversificando sus ingresos a través de otros negocios lejos de su trabajo audiovisual. Anabel es una mina a la hora de generar dinero y con el paso de los años su colaboración en Sálvame se ha convertido en el menor de sus emolumentos. De hecho, aparecía cada vez menos en pantalla. 

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Por eso, ahora que según ha podido confirmar JALEOS la sobrina de Isabel Pantoja (63) no ha renovado su contrato con la productora de Telecinco -y que solo la llaman de forma puntual, como avanzaba Lecturas-, Anabel puede estar tranquila. No necesita facturar de la televisión, sus otros ingresos la avalan. Y es que, este medio ha podido saber que su intención tras participar en El tiempo del descuento es centrarse en su faceta como empresaria e influencer. El hecho de que se haya mudado a Canarias, se explica, ha pesado mucho en su decisión. 

De entrada, y como prueba de que puede volar sola a nivel económico, cuenta con un exitoso negocio de uñas en Sevilla que lleva por nombre Mate Beauty. Fue a finales de 2018 cuando se decidió a abrir junto a su amiga y socia Susana Molina este salón de manicura y pedicura en el centro de Sevilla. En el tiempo que lleva abierto, el local se ha convertido en todo un éxito. Aupado, en parte, por la fuerte publicidad que ha hecho Anabel a través de sus redes sociales y en el programa Sálvame, así como la promoción de algunos amigos y familiares de la sevillana. Muy en concreto, la ayuda mediática que le hizo su tía Isabel Pantoja fue determinante; no dudó en hacerse la manicura en este local y darlo a conocer entre su multitudinario club de fans.

Así y todo, la prima de Isa Pantoja (23) es una mujer con las ideas claras y no deja pasar ninguna oportunidad laboral siempre que esté vinculada con el mundo de la comunicación, la moda o la estética. Campos en los que se desenvuelve con suma maestría y donde, a estas alturas, cosecha una gran legión de seguidores. Hasta la apertura de su local, Anabel se había limitado a colaborar con algunas marcas. No obstante, por primera vez, daba un paso más allá e invertía en un negocio físico. 

Pero no solamente Anabel ha saboreado el éxito como empresaria; donde realmente ha encontrado su particular mina de oro de ingresos ha sido en su Instagram. Según pudo conocer este medio a través de la agencia Influgency -especializada en la selección y el estudio de influencers, bloggers, instagramers y youtubers-, Anabel no tiene necesidad de pedir más trabajo en televisión y sí mucha de prestar atención a su móvil, a su Instagram. En él reside su sueldo de cada mes, de cada semana y de cada día.

Anabel se embolsa cerca de 2.000 euros -a veces puede ser incluso más dinero dependiendo del acuerdo con la marca- por cada post en su red social en el que publicite una marca conocida. Foto con esta camiseta o con esta pulsera o gafa, ingreso directo. Tendiendo en cuenta que su actividad en Instagram es casi diaria, estaríamos hablando de un 'sueldo' a final de mes de cerca de 30.000 euros. Ojo, porque la cantidad se eleva considerablemente cuando se trata de subir un vídeo con publicidad. En esos casos, Anabel se embolsa cerca de 21.000 euros. 

Esta citada agencia lo tiene claro: Anabel podría vivir tan solo de su red social, sin necesidad de buscar otras vías de ingresos. Eso sí, según esta cualificada opinión, la colaboradora tiene un perfil en Instagram tanto solo "bueno" y no excelente. ¿El motivo? Su actitud relativamente pasiva en la red. Es decir, tan solo se limita a subir la foto y no interactúa con sus seguidores más allá de para aclarar "cosas negativas", como su celulitis.

Su obsesión por los retoques

Fue en diciembre de 2019 cuando este medio se hizo eco de la última operación estética de Anabel. Llegaba al plató de Sálvame con unas facciones ligeramente cambiadas; unos protuberantes pómulos y unos labios más carnosos de lo normal. Lo que pocos conocían entonces es que ese mismo día se había sometido a un nuevo retoque estético. JALEOS lo pudo confirmar con Clínicas Diego de León, el centro donde la sobrina de Isabel Pantoja pasaba por boxes. La joven se había sometido a un Efecto Contouring, se puso ácido hialurónico en los labios para hidratar y Total Eyes para eliminar ojeras. Esta no es la primera vez que se somete a un arreglo. De hecho, hay quien ya habla de obsesión por su aspecto. 

En julio de 2019, la colaboradora de Sálvame decidió colocarse una ortodoncia estética de zafiro en un centro de Triana, en su Sevilla nata. Se trataba de una ortodoncia fabricada a partir de una variedad del zafiro, un mineral trasparente y de gran dureza. Son tan discretos que son difícilmente perceptibles, a media distancia no se ven y de cerca se pueden percibir ligeramente, por eso están destinados a aquellas personas que cuidan mucho su apariencia estética, como Anabel, que trabaja de cara al público y en dos medios tan exigentes como son la televisión y las redes sociales.

El precio de un tratamiento con brackets de zafiro depende de la complejidad del tratamiento, y de la duración del mismo (el tiempo medio de duración de una ortodoncia está entre 18 y 24 meses.). En función de esto, el precio a pagar varía. Un año tiene un valor de 3.020 euros (en el más barato de los casos), pero debido a que el periodo medio es de mínimo de 18 meses, el precio ascendería a 4.530 euros, y se podría prolongar 6 meses más, hasta llegar a la cifra de 6.040 euros.

La sobrina de Isabel Pantoja ha combinado estos tratamientos con el balón gástrico. En el año 2012, Anabel se sometió a una operación de implantación de banda gástrica que la ayudó hecho que la colaboradora haya perdido más de 20 kilos. El problema es que en 2018 recuperó parte de ese peso, por lo que este 2019 se la ha reajustado hasta en dos ocasiones (la primera en enero, y la segunda en octubre) para combatir sus problemas de peso. 

[Más información: Anabel Pantoja se somete a un nuevo retoque estético: pómulos y labio por 1.800 euros]