Jordi Cruz

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Famosos UN CHEF POLÉMICO

Jordi Cruz: "¿Sabes quién vive en el palacete de tres millones? Mis becarios"

El jurado más duro de 'MasterChef' mostró su lado más sensible junto a Risto Mejide.

El jurado de MasterChef Jordi Cruz (39 años) se sentaba este domingo en Chester (Cuatro) después de recibir su tercera estrella Michelin. El chef español está atravesando una exitosa etapa profesional, no exenta también de sonadas polémicas.

Y es que sólo hace unos meses, el jurado de MasterChef se vio envuelto en una gran polémica mediática a raíz de la supuesta explotación de becarios en su restaurante. “¡Aquello fue todo una mentira! Jamás dije eso. Mi modelo es que tengo 15/20 personas que no son practicantes. Luego tengo dos o tres que vienen de todo el mundo a hacer prácticas. Ese diario digital me hizo la entrevista y esperó dos semanas, al día del Trabajador, para publicarla. Yo me llevo todas las hostias hasta el límite que un Echenique o un Pedro Sánchez me meten por twitter”.

“Pepe dijo lo mismo que yo y al que zurraron hasta límites insospechados fue a mí. Mi frase fue: ‘Creo que es un privilegio formarte al lado de Joan Roca’; y se transformó en: ‘Es un privilegio trabajar gratis’ (…) ¡Como si yo hubiera inventado los convenios de prácticas! Yo no tengo becarios. Tengo chicos que hacen prácticas obligatorias”, añadía.

“¿Sabes quién vive en el palacete? Mis becarios. Sí, con dos pelotas. Tengo cuatro restaurantes, en tres no tengo y en el ABac tengo 50 profesionales trabajando con el máximo sueldo por convenio y a parte cinco o diez chicos si pueden venir a hacer sus prácticas a mi restaurante", continuaba.

"Pero es mano de obra barata", le decía Risto Mejide. "No es mano de obra barata. Ellos vienen a aprender. Puedo hacer lo mismo con mis quince cocineros. Es cierto que con cinco manos más, puedo hacer más completa la oferta. A mi cliente le cobro lo mismo. Podría hacer ese servicio sin ellos”, zanjaba.

Pero, más allá de esta polémica, Cruz también mostró la cara y la cruz de su personaje mediático: por un lado ese aspecto duro que ofrece como jurado y por otro un joven hecho así mismo al que le ha costado lidiar con emociones complicadas que está aprendiendo a gestionar a nivel personal y profesional.

"La faceta que hago en televisión es exagerada. Yo soy de los que piensa que no hay excusa posible al error y siempre he intentado dar el producto que ellos querían. Y entendí que el único que tenía la capacidad de ser duro, era yo. Me dije: 'Si no soy gracioso, ponte borde'. Y a medida de que le azucé a alguien, me dijeron que iba bien. Y yo también veía que me enfocaban más", relató.

Respecto a cómo llegó a la cocina, el chef contó que “de niño me sentía muy chiquitito. Buscaba cariño desesperadamente, buscaba tener amigos, sentirme más integrado. Era malo en los estudios y vi que tenía una puertecita que se me da bien, la cocina”, admitía.

Jordi Cruz.

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La enfermedad de su padre

Cruz también contó que en esa búsqueda de cariño también tuvo mucho que ver la actitud de su padre, quién nunca le dijo 'te quiero'. “Tengo la misma enfermedad que tenía mi padre, no saber sentir. Nunca me dijo te quiero. Ni yo a él. El día que murió, con un Alzheimer terrible, en la última guardia que yo hice, miré a esos ojos en los que no había nada y fue cuando le pude decir ‘te quiero’. Murió a las dos horas".

"Mi padre me quería un montón, pero no tenía esa habilidad de ser cariñoso. Y seguro que por dentro era el tío más cariñoso del mundo. Lo sé porque me pasa lo mismo, me cuesta mucho expresarme. Cuando la gente me conoce un poco, lo primero que me dicen es: ‘Ah, pues no eres tan imbécil”, añadía.

Por todo ello reconoce que ahora quiere volcarse con su madre. “Durante estos cinco últimos años la he tenido abandonada y eso no está bien. Me repito mucho eso: ‘Acuérdate idiota’, me digo, ‘que un día no va a estar y te vas a arrepentir".