Estrena nuevo reality en TEN llamado Yo soy Rosa.

Estrena nuevo reality en TEN llamado Yo soy Rosa.

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La increíble metamorfosis de Rosa López por dentro y por fuera

La ganadora de 'Operación Triunfo' sigue los pasos de Alaska y Mario, Tamara Falcó o Ana Obregón y nos enseña cómo es su día a día. 

Quince años después de Operación triunfo, la vida le vuelve a sonreír a Rosa López (36). Después de unos años en los que estuvo a punto de tirar la toalla, la granadina lleva un año enlazando alegrías profesionales: el reencuentro de Operación Triunfo, su participación en Tu cara me suena, el lanzamiento de su nuevo disco Kairós y el estreno de su reality en TEN Yo soy Rosa.

Y será precisamente este reality una gran oportunidad para descubrir a la verdadera Rosa, a esa joven granadina que apenas había salido de su pueblo antes de entrar en Operación Triunfo y que, sólo unos meses después, se convertía en la cantante más conocida del panorama nacional hasta el punto de ser bautizada como “Rosa de España”.

Una repentina fama y un cambio de vida que llevó a la joven a necesitar la ayuda de un psicólogo. De hecho tal era su ingenuidad e inocencia que cuando entró en la Academia era virgen. “A partir de Operación Triunfo, descubrí todo: hasta el sexo. Tenía las hormonas revolucionadas. Deseaba a chicos, pero no me habían tocado”, comentó la joven durante el documental del reencuentro de OT. 

Allí también contó quién fue la primera persona que le vio sus partes más íntimas. “Yo estaba en el baño de la Academia y alguien abre la puerta y me ve el ‘potorro’. Mi Busta es el primero que me lo ha visto”, recordó hace unas semanas en Mi casa es la tuya. También fue el primero en darle un beso. “Me robó un besito, pero no con lengua. Me lo dio de cariño".

Es una etapa que recuerda con alegría, pero que todavía hoy le sigue causando un trauma. “Cuando me enseñaron vídeos de la Academia parecía que tenía dos dedos de frente. Si ahora intento meterme en aquella Rosa, ni yo misma puedo imitarla. No veo ni un vídeo en internet por mi padre, ni por ver cómo cantaba. No es que no lo supere, pero es que ahora tengo algo muy bonito".

También le duele recordar cómo aquel éxito casi le lleva a perder la voz después de que una negligencia médica le quemara las cuerdas vocales. “Había muchos intereses creados a su alrededor. Movía mucho dinero”, contó Mi casa es la tuya su exnovio, Pablo Muñoz Cariñanos.

Rosa López.

Rosa López.

La pérdida de 40 kilos de peso 

Tras aquel trance, la granadina tuvo que volver a levantarse y recuperar la confianza perdida. A ello le ayudó sin ninguna duda su gran cambio físico tras perder más de 40 kilos en cinco años. Una nueva y estilizada Rosa que empezaba a creer en sí misma y que dejó nuevamente boquiabierta a España ganando Mira quién baila.

Sin embargo, cuando estaba en su mejor momento, la vida le tenía preparada una duro golpe: la muerte de su padre. Esto dejó a la joven un tanto descentrada, que decidió romper relaciones con su representante.

Tras esto Rosa decide cambiar de estilo musical, alternando un disco de versiones internacionales con otro totalmente compuesto por José Luis Perales, lo que no fue muy bien recibido por la industria. Unos fracasos profesionales que terminaron por mermar su ilusión y estar a punto de tirar la toalla. “Perdí un poquito de ilusión, pero de esa ilusión me dio un vasito Raúl, que además es un tío espectacular, amigo mío”, confesaba hace unos meses.

Ese Raúl del que habla se trata de Raúl Berdonés, recientemente galardonado con el premio Joven Empresario y presidente del Grupo Secuoya, empresa de comunicación que cuenta con el canal TEN. Precisamente en esta cadena se emitirá Yo soy Rosa. 

Durante este programa, con el lanzamiento de su nuevo disco “Kairós” (Universal Music) como hilo conductor, los espectadores descubrirán sus inquietudes, sus jornadas maratonianas, su círculo de amigos, sus relaciones profesionales y el día a día de alguien que se exige al máximo en cada proyecto vital que acomete.

“Este docurreality podría ser para cualquiera de los que estamos aquí y me siento como una privilegiada. Es uno de mis sueños, que es reafirmarme con este trayecto, con este camino que he venido trabajando conmigo misma, con mi trabajo interior”, explica a JALEOS.

“Uno de los mensajes clarísimos es el no querer etiquetar nada. Estoy muy harta de etiquetas. Hay quién me ha dicho: 'Jolin, es que lo de gorda nunca hemos escuchado que te lo digan'. ¿Cómo que no? Yo lo he vivido en mi día a día. Vas caminando y a veces hay un grupo de gente que no tiene educación. Y eso no tiene que ver con que seas una persona conocida o no. Tú vas a hacer tu compra y a lo mejor a alguien no le caes bien y te insulta. ¿Y yo qué he hecho para eso? Nada”, añade.