Con más de un millón de seguidores en Instagram, Paula Echevarría es la reina de la red en España. Pero si la comparamos con las celebrities internacionales, no es más que una novata. Eso sí, sabe sacarle provecho a la situación: casi todo lo que aparece en su cuenta es publicidad. ¿Pueden los famosos convertirse en anuncios? ¿Es eso legal? Según la Ley General de Publicidad y Ley de Competencia Desleal, así como la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico el consumidor debe ser informado en todo momento de que está ante un acto publicitario. Es así en offline y así debe ser en online.

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Sucede en España y en el resto del mundo. Hay cierto vacío que las marcas y los famosos aprovechan para vender sus productos, pero lo cierto es que deberían aparecer algunos hashtags, como #ad, #anuncio o #publicidad, para que el consumidor sepa lo que está viendo. Porque es, dicen los expertos, publicidad encubierta. La ASA (siglas en inglés de Autoridades Estánderes en Publicidad), en Gran Bretaña, ya ha sancionado algunas veces porque los anunciantes no cumplen con las leyes. En Estados Unidos está mejor regulado y quienes anuncian productos deben usar la etiqueta ad en sus posts.

Sin embargo, los famosos de aquí y allá siguen con su tradición de convertir en anuncio sus imágenes y texto sin tener en cuenta la legislación. La persona con más seguidores en Instagram en el mundo es Selena Gómez, quien usa la red social para vender productos que las marcas le proporcionan. Es sencillo: A le regala un bolso a B y B lo muestra en las redes. Así se crea tendencia.

En su última actualización en Instagram, del 17 de diciembre, Gómez colgó una foto en la que aparece con una cartera de la marca Coach. El texto es sencillo: “Poder crear es lo que más me gusta del mundo. Estoy tan contenta de poder formar parte de la visión y de la familia @coach Y de tener el honor de diseñar con @stuartvevers -ahhhhh”. No hay mención alguna a que se trata de un anuncio. De este modo, Selena Gómez incumple la legislación de su país, muy clara al respecto: debería etiquetar la imagen con un #ad o #publi o algo parecido para que el consumidor sepa que está ante un anuncio.

Sucede lo mismo en España. Cada vez que Paula Echevarría cuelga una foto en Instagram, diga o no la marca de lo que lleva puesto, la imagen se convierte en tendencia. Además, muchas marcas se encargan de mandar mails a los medios advirtiendo de que en tal imagen o en tal otra Echevarría (o la famosa de turno), luce una pieza de su colección.

Los famosos cobran, además, por mostrar la ropa y complementos que muestran en la red. El precio es un secreto casi sagrado pero muchos son los que han contado los precios en los que se mueven los famosos. "En España, los instagramers más desconocidos no bajan de 400 euros por foto", comenta a EL ESPAÑO; un joven bloguero que prefiere no salir hablando de dinero, "cuantos más seguidores más dinero. Puedes llegar a cobrar hasta 15.000 euros por foto". Y añade: "Hay que tener en cuenta además que nos regalan todo, yo no pago ropa desde hace tiempo y además me voy de viaje a hoteles alucinantes, a restaurantes súper chulos...".

A más seguidores, más remuneración, es lógica pura. Y aunque nada tenga que ver los 106 millones de Selena Gómez con los 1,5 de Echevarría, el objetivo de todos se cumple a la perfección. Vender. ¿Y el consumidor? Eso es, como hemos dicho, lo último en lo que reparan los implicados.

Entre las cuentas de instagram más seguidas del mundo, según el ranking de la web especializada Statista, están Selena Gómez (106 millones), Taylor Swift (95 millones), Beyoncé (91,3 millones) y Kim Kardashian (89,8).

Sólo hay un famoso patrio (que no español): Cristiano Ronaldo. Con 86 millones de seguidores, el delantero del Real Madrid es un anuncio ambulante. Todo lo que hace se sigue con lupa en el mundo de las marcas, que se lo rifan para que anuncie sus productos. Tanto es así que tiene su propia línea de ropa. Entre los famosos españoles, son las actrices y presentadoras de televisión quienes más usan la red y sus seguidores para convertir sus fotografías en anuncios.

Cristina Pedroche, sin ir más lejos, colgó una imagen suya antes de correr la San Silvestre vallecana en la que se veía un cronómetro del que, como quien no quiere la cosa, da su marca. Úrsula Corberó es otra de las que no fallan: Maybelline es su cosmético favorito. Raquel Sánchez Silva llegó a agradecer en directo en televisión los mensjaes de condolencia por la muerte de su marido en su "maravilloso Samsumg". Hace poco, aparecía con una bicicleta Brompton en un mensaje que pretendía ser una llamada a la seguridad vial. 

Cristina Pedroche.

1,3 millones

Paula Echevarría

1,5 millones

Blanca Suárez

1,2 millones 

Pilar Rubio

954.000

Úrsula Corberó

865.000 seguidores

Raquel Sánchez Silva

132.000 seguidores

Elsa Pataky

1,1 millón de seguidores

Selena Gómez

106 millones

Cara Delevingne

36,5 millones

Wayne Rooney

8,9 millones

Cristiano Ronaldo

86 millones

Leo Messi

62 millones

Shakira

29 millones