Decoración ECOLOGÍA

Frutas y verduras ecológicas (y, además, solidarias)

Este fin de semana se celebra en Barcelona Veggie World, la feria del estilo de vida vegano más antigua de Europa. El interés por una alimentación más sana y sostenible impulsa también la actividad de la fundación Juan XXIII Roncalli, que lleva los productos de la huerta, a empresas y particulares, por una buena causa.

Cristina De Alzaga
En dos hectáreas del parque del Sureste (una zona protegida que forma parte de las 36 hectáreas del Parque Agroecológico del Soto del Grillo de la Comunidad de Madrid), unos alumnos muy especiales se afanan por aplicar los conocimientos de agricultura que han aprendido en clase. Es la Huerta de la Fundación Juan XXIII Roncalli, un lugar donde personas con discapacidad intelectual cultivan frutas y verduras ecológicas. En su diseño se ha intentado potenciar la biodiversidad y respetar los ciclos naturales de los cultivos y de la fauna y flora silvestres. Para conocer los cultivos adecuados y sus fechas de plantación, ellos entrevistaron a agricultores de la zona.
Un seto de plantas autóctonas sirve de refugio para la fauna auxiliar y protege los cultivos del viento y posibles contaminantes; mientras que un jardín de aromáticas se convierte en el hotel perfecto para  unos insectos que, en realidad, son beneficiosos.
En estos terrenos, además de plantar y recoger verduras de temporada, se organizan también jornadas de convivencia, itinerarios medioambientales, competiciones deportivas y actividades de voluntariado corporativo para aquellas empresas que quieran ofrecer a sus equipos algo diferente.
No muy lejos de allí, en la división de Productos Hortofrutícolas Ecológicos de la Fundación, las verduras que vienen de la huerta se limpian, se pesan y se preparan las cestas y cajas que irán a las salas de reuniones o cocinas de empresas que quieren fomentar hábitos saludables entre sus equipos. ¿Te imaginas que al llegar a tu oficina hubiera un desayuno a base de café e infusiones de comercio justo, leche de ganadería ecológica, zumos eco variados, cestas de fruta, galletas artesanas de nueces, frutas, chía y otros sabores, bizcochitos artesanos variados de zanahorias, manzanas, arándanos, y otros sabores y todo, absolutamente todo, ecológico? Sí, es posible.
Las cestas de verdura de temporada crecen en la huerta ecológica sin ayuda de un invernadero, por lo que son más sabrosas y tienen un mayor contenido nutricional. Además, para poder ofrecer más variedad, -dado que el clima de Madrid limita mucho la producción-, cuentan con una red de agricultores que comparten los mismos criterios de calidad y realizan producción ecológica. Lo mismo sucede con las cestas de fruta: los frutales son muy delicados y algunos sólo crecen en climas muy específicos, como los plátanos, por eso no pueden cultivarse en la Huerta de la Fundación, y se encargan a proveedores que tienen su certificado de ser 100% ecológico.  
La lista de productos incluye también zumos, aceite, embutidos (cárnicos y veganos), huevos y pan. Además, todas las cestas ecológicas incluyen recetas saludables para que te acostumbres a consumir determinadas verduras y algunas sorpresas como plantas aromáticas, medicinales o flores comestibles.  
La forma de producción utiliza de forma sostenible los recursos naturales y no contamina, por eso, los productos horto-frutícolas de producción ecológica son mucho más sanos. Por coherencia, los embalajes son 100% reciclables. Gracias a que los recibes a los pocos días de su recolección, duran más y saben mucho mejor.
Con el catering, además de dar trabajo a los alumnos que han terminado sus cursos de cocina, sirven menús diarios en empresas, colegios, hospitales, etc. Y unos fantásticos desayunos, comidas y cócteles para todo tipo de eventos, por ejemplo, croquetas de setas y queso de cabra; mini brochetas mediterráneas; milhojas con bechamel de almendras; quiches de trigueros y queso cheddar; tortilla con alioli de soja; crudités con guacamole; jamón de bellota 100% ibérico; surtido de ibéricos de bellota; corazoncitos de queso distintas maduraciones en aceite de oliva virgen extra; mini brochetas de fruta BIO; bocaditos de higo o praliné de almendra en chocolate belga.
En 1966, un matrimonio formado por una profesora de educación especial y psicopedagoga y un psicólogo decidió montar una escuela distinta para estudiantes diferentes, con la intención de mejorar la vida de las personas con discapacidad intelectual. Cincuenta años después, siguen casados y aquel colegio se ha convertido en la Fundación Juan XXIII Roncalli: 30.000 m2 de instalaciones que hoy dan cabida a un Centro de Día, un Centro Ocupacional, un Centro de Formación para el Empleo y un Centro Especial de Empleo. Más de 250 empleados (el 80% con discapacidad) trabajan en las instalaciones, por las que cada día pasan casi 700 personas.
En el Centro de Formación, los alumnos se preparan de manera gratuita, en operaciones básicas de cocina, restaurante y bar, agricultura ecológica, grabación y tratamiento de datos y documentos, así como actividades auxiliares de almacén, y atención al cliente, recepcionista y azafatos. Incluso, hay un estudio de radio en el que entrevistan a los famosos que les visitan (una pared llena de fotos de los alumnos con muchas caras conocidas da prueba de ello) para dos programas en RNE y Onda Madrid.
Por su parte, las bandejas de comida a bordo que disfrutan los pasajeros de Air Europa las han preparado en la Fundación Juan XXII Roncalli. Igual que las carpetas que reciben los clientes de Mapfre. Cientos de marcas, entre las que están también Inditex, Coca-Cola, Schweppes, BBVA, Cepsa, Pelayo o L'Oreal, trabajan de una forma u otra con esta organización, en sus diferentes líneas de actividad: ya sea Marketing Directo (mailing y embolsado de publicaciones como, por ejemplo, ¡HOLA! o el catálogo de IKEA), Servicios Logísticos (de hecho, es el único centro especial de empleo de España que operador de logística), Gestión Documental y Digitalización de Datos o Servicios de Recursos Humanos en los que facilitan a las empresas cursos de formación para ser más accesibles o les ayudan a fichar e integrar en su plantilla a personas con discapacidad.
El sábado 1 y domingo 2 de abril se celebra en Barcelona la Veggie World, la feria del estilo de vida vegano más antigua de Europa, donde conocer productos veganos de alimentación, moda y cosmética, además de disfrutar de un programa de conferencias y shows de cocina. La feria es iniciativa de ProVeg, una nueva organización internacional vegana para la conciencia alimentaria.
La huerta de la fundación Juan XXIII Roncalli no sólo ayuda a quien lo desee a llevar un modo de vida más sostenible y una alimentación más sana sino también a contribuir en el desarrollo personal de los jóvenes que se forman y trabajan en ella, mejorando su autoestima y aumentando sus oportunidades de hacerse un hueco en el mercado laboral.  ¿Te apuntas?