Christophe Robin, el colorista de las estrellas. | Foto: cortesía de Christophe Robin.

Christophe Robin, "el colorista de las estrellas". | Foto: cortesía de Christophe Robin.

Belleza BELLEZA

Es el Vidal Sasson del siglo XXI y lo sabe todo sobre tintes

Al igual que el inventor del corte de pelo "bob", Christophe Robin empezó a trabajar siendo casi un niño, luego montó su propio salón de peluquería y después, lanzó su línea de productos para el pelo. Hoy es el colorista preferido por las celebrities y, en este artículo, nos da muy buenos consejos.

Él lo sabe todo sobre tintes y cabello. Este gurú de la coloración empezó a trabajar con 15 años y, desde entonces, no ha parado: como no encontraba lo que buscaba, se dedicó a investigar y a inventarlo. Hoy es "el colorista de las estrellas de cine" y el responsable de que tengan un cabello sano, cuidado y a la última (dependiendo de si lo que se llevan son las rubias, las morenas o las pelirrojas).

Su máxima es: no existe una coloración bonita sin un pelo sano. Y es que, según afirma Christophe Robin, "el tinte debe ir de la mano al impecable cuidado del cabello; del mismo modo que una piel sana afecta a la belleza del maquillaje”. Por eso, Robin elabora sus productos a base de ingredientes naturales (aceite de germen de trigo, lavanda, arándano, aciano, limón, manzanilla y, ahora también, el rassoul, una arcilla mineral natural que él consigue en Marruecos).

A principios de los años 90, Christophe Robin empezó a trabajar en desfiles y reportajes con las top models de la época: Stephanie Seymour, Linda Evangelista, Elle Macpherson, Claudia Schiffer o Kristen McMenamy. Mujeres que se veían obligadas a cambiar de imagen y de color de pelo frecuentemente, con lo que sus cabellos se volvían sensibles y secos. Robin se dio cuenta de la necesitad de restaurar en profundidad esos sufridos cabellos, por lo que en 1999 creó su propia línea de cuidados y sus dos productos icónicos: Crema Capilar Limpiadora al Limón y el Aceite Capilar a la Lavanda

Además de modelos y de artistas como Kylie Minogue, ha tratado el pelo de actrices veteranas como Catherine Deneuve, Faye Dunaway y Jeanne Moreau, que se delcaran incondicionales de este colorista con aspecto de despistado. Pero también de intérpretes de las nuevas generaciones como Eva Longoria, Sienna Miller, Kristin Scott-Thomas, Tilda Swinton, Eva Green, Natalie Portman o las francesas Juliette Binoche y Emmanuelle Béart. Robin ha cuidado el cabello de todas ellas durante meses de rodaje, en los que se ven obligadas a transformar y cambiar muchas veces (y en algunos casos de manera radical) el color, lo que le ha valido el apodo de colorista de las estrellas
"El uso frecuente y durante años del secador y de las planchas hacen mucho daño al cabello; por eso, en la medida de lo posible, es mejor dejarlo secar al aire. Y si a ello añadimos además el lavado con champú y la utilización de mascarillas o acondicionadores que abren la cutícula del cabello, en lugar de sellarla" el efecto es aún más violento. Robin lo replantea de una forma muy clara: "si tú no lavarías una blusa de seda o un jersey de cachemir con un detergente cualquiera, ¿por qué hacerlo con tu cabello, que es igual de delicado?".
Según Christophe Robin, se debe utilizar "un champú, con pH ácido, que no agreda la fibra capilar y nos ayude a cerrar la cutícula del cabello, aportándole nutrientes, salud y brillo de verdad. Por eso, sus champús no tienen parabenos, siliconas, sulfatos ni colorantes y están formulados con ingredientes y aceites vegetales, proteínas y vitaminas que protegen la fibra capilar y restauran el cabello estropeado". Además, hay quien también abusa de productos como espumas o fijadores, a base de alcohol y otros ingredientes químicos. El resultado, para Robin, "es un cabello seco, indomable y que, además, pierde el color del tinte a los tres lavados".
Por eso, este experto aconseja lavarse el pelo con una mascarilla. Sí, la primera vez que lo escuchas puede sonar raro pero, una vez que pruebas su Crema Capilar Limpiadora al Limón, desaparecen las dudas. Es un producto 3-en-1 (limpia, nutre y ayuda a revivir el color) que él define como "el Rolls Royce de los champús para los cabellos teñidos". Totalmente libre de detergente, "corrige el color y ayuda a fijarlo, previniendo la fuga de los pigmentos artificiales de coloración y restaurando su brillo natural".
Otro de sus best-sellers, es el Aceite Capilar a la Lavanda que, con el germen de trigo y la vitamina E, nutre y protege el cabello de los daños presentes y futuros, le devuelve la elasticidad y acondiciona el cuero cabelludo. "Es un producto 2 en 1: un tratamiento protector (antes del baño en el mar o en la piscina, o de la exposición al sol, o bien después del uso de secadores) y un acondicionador de pre-lavado, si se aplica, antes de lavar el cabello, bien una hora o bien toda la noche, en caso de que el pelo esté muy dañado".
¿Cuál es el secreto de su éxito? Robin, es rotundo: "para lograr el tono adecuado a cada mujer, estudio su cara y trabajo con pigmentos, la luz y sus contrastes, hasta encontrar el color más natural. Y la formulación de mis productos es muy simple: 99% natural y 1% de química para trabajar con moléculas que no eliminen el color artificial que el tinte otorga al pelo". Todo un experto de la coloración que, cuando le preguntamos por qué las actrices pelirrojas, como Julianne Moore, Jessica Chastain, Amy Adams, Kirsten Dunst o Emma Stone, están de moda (y las pecas también); él asegura que "los rojizos son el nuevo rubio. Tienen toda su sensualidad. El cobrizo aporta calidez al tinte, y le aporta un brillo increíble".
Si le preguntamos cómo las nuevas generaciones cambian de color de pelo como cambian de ropa (e incluso se ha puesto de moda entre las jóvenes teñirse el pelo de gris), de un día para otro, Christophe Robin cree que "esos cambios radicales son para mujeres muy jóvenes pero entre los 30 y los 40 años deben encontrar su estilo y, a partir de los 50, no deben intentar parecer más joven haciendo cambios drásticos en su color de pelo sino centrarse en llevarlo bien cuidado e hidratado". Pero si existe un color universal, ese tono que le va a todo el mundo, Robin es rotundo: "un castaño no demasiado oscuro. Es como un vestido negro, le puede sentar bien a cualquiera y es bonito y elegante"
Por eso, si lo tuyo no es la coloración, Robin también ha creado productos específicos. Su Champú exfoliante purificante de sal marina es una pasta compacta que funciona como producto 2 en 1: además de limpiar y reequilibrar el cuero cabelludo con tendencia a engrasarse, las mujeres que se tiñen pueden utilizarlo como tratamiento calmante de los picores que surgen tras la coloración por culpa de los residuos químicos incrustados en el cuero cabelludo, pues calma la irritación. Aunque también lo recomienda para el pelo sensible por culpa de la caspa y la psoriasis. Y es completamente unisex: en el cuero cabelludo de los hombres elimina la acumulación de productos para fijación o peinado, evita que se engrase. "La grasa es la causante de muchos de los problemas del pelo, porque obliga a lavarlo más a menudo y, si no se utiliza el producto adecuado, el cuero cabelludo se irrita, el pelo se va secando o o se encrespa y se peina peor".
Para quienes tienen el pelo fino, "que pierde volumen y cae como un suflé a las dos horas de peinarlo, si no antes", Robin acaba de lanzar la Pasta Lavante y Voluminizante con Arcilla Pura de Rassoul y Extractos de Rosa, que contiene ácido hialurónico. Claudia Di Paolo,  Directora del Spa Capilar que lleva su nombre (con sede en Madrid y Toledo), descubrió hace años los productos de Robin, cuando visitó su salón de París en un viaje, y decidió traerlos a España.
"Algunas de mis clientas me preguntaban: 'Tengo el cabello fino ¿qué hago?' y soñaban con con una melena con volumen, cansadas de probar productos, trucos caseros y secados imposibles para obtener resultados inapreciables una y otra vez. Con este producto, la revolución del volumen acaba de llegar a España", dice esta beauty hunter
Claudia Di Paolo y Christophe Robin, durante la reciente visita de este a Madrid.

Claudia Di Paolo y Christophe Robin, durante la reciente visita de este a Madrid.

En París, sus productos se venden desde hace veinte años en Collette, la concept store más famosa del mundo. Y es que, para Christophe Robin, el estilo no tiene nada que ver con seguir los dictados de la moda o el mercado: "no me preocupan las tendencias y no las sigo, porque cada una de mis clientas necesita un color que le favorezca, sea o no el que se lleve esa temporada". Y asegura que algunas españolas viajan hasta la capital gala, cada mes, para ponerse en sus manos: "a las españolas, con su pelo, les gusta ir siempre más allá".