Bonnie Tyler.
Bonnie Tyler, entre su refugio portugués y su casa en Gales: así fueron sus últimos años y el proyecto que dejó pendiente
La cantante se encontraba en su impresionante casa en el Algarve cuando fue hospitalizada por fuertes dolores abdominales. Allí pasaba seis meses al año.
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El idilio de Bonnie Tyler con el Algarve comenzó en 1978 cuando la artista trabajaba en la grabación de su tercer álbum, Diamond Cut. Por aquel entonces la galesa era conocida, pero su éxito se dispararía definitivamente un año más tarde con el tema It's a Heartache.
Para llevar a cabo su proyecto musical, la cantante alquiló una villa de Vale do Lobo, uno de los resorts de lujo más emblemáticos del sur de Portugal conocido por sus fantásticas playas y sus campos de golf.
Esta experiencia la llevó años después a adquirir una vivienda en Albufeira, donde la cantante y su marido, Robert Sullivan, pasaban buena parte del año.
La cantante Bonnie Tyler durante uno de sus conciertos.
La vida de la pareja transcurría entre su casa en una zona costera al sur de Gales y su villa en el país luso, lo que explica que la artista se encontrara en Portugal cuando comenzó su deterioro de salud.
El Correio da Manhã informó en mayo de que Tyler empezó a sentirse mal tras un concierto en el Reino Unido y que posteriormente viajó al Algarve, donde sufrió fuertes dolores abdominales y acabó siendo derivada al Hospital de Faro.
Fue sometida a una cirugía intestinal de urgencia y posteriormente permaneció ingresada en cuidados intensivos, como informaron sus familiares en un comunicado. En junio, su equipo informó de que había salido del coma inducido, aunque la recuperación seguía siendo lenta.
Portugal era su verdadero refugio. Allí la británica y su esposo, que siempre estaban juntos, hacían una vida tranquila alejada del foco mediático. Los años 80 y 90 fueron los de mayor exposición mediática para Bonnie Tyler.
Tenían una casa frente al mar, que habían reformado completamente para hacerla más grande y adaptarla a su gusto. El proyecto lo encargó al decorador y empresario español Carlos Viqueira.
Exterior d ela casa de la cantante británica en el Algarve.
Tyler abrió las puertas de su impresionante residencia para un medio alemán dejando ver un espacio lleno de luz, con cascadas artificiales y un jardín en terrazas que llega hasta una pequeña playa privada en el Atlántico.
La decoración interior es muy moderna y respira lujo. No faltan fotografías familiares, en blanco y negro, por todos lados.
Aunque su propiedad está protegida de miradas ajenas, a Bonnie le encantaba interactuar con la gente en cuanto salía de su oasis. Cuenta en la entrevista alemana que no le molestaba en absoluto que los veraneantes la reconociesen, la saludasen o le pidieran una foto.
En su hogar luso organizaba cenas con sus amigos portugueses y neerlandeses, con quienes también daba paseos a bordo de su embarcación.
Su mayor orgullo en la villa era su enorme piscina. Tenía un pánico profundo al agua debido a una mala experiencia en su juventud cuando estuvo a punto de ahogarse y su prima tuvo que rescatarla tirando de sus trenzas.
Volvió a sufrir otro episodio traumático en alta mar, cuando se resbaló en la cubierta de su yate y cayó al mar. Así que tomó la decisión de aprender a nadar, práctica que aprendió a los 60 años. Desde entonces, le gustaba zambullirse en su piscina.
Fernhill
Cuando no estaba en Portugal, la británica y su marido disfrutaban de su vivienda en Gales a la que llamó Fernhill, en homenaje al célebre poema homónimo de Dylan Thomas, que la cantante tiene escrito en la pared de su cocina.
Está situada en una colina de la exclusiva y pintoresca zona costera de Mumbles, cerca de Swansea, donde también residen otras estrellas.
También fue reformada exhaustivamente. La compró hace casi 30 años y pagó por ella 300.000 euros. Las mejores casas de la zona ahora se venden por más de un millón.
The Times, que tuvo el privilegio de poder acceder a la vivienda, la describió como "un pequeño castillo blanco con habitaciones llenas de espacio y luz, mucha madera, vidrieras y lámparas de araña.
Flores a las puertas de su casa en Gales.
En una sala de música se exhiben sus discos de oro y platino, aunque no le gustaba que fueran "demasiado llamativos". Sullivan también tiene su propio espacio y palmarés en esta casa: su cinturón negro tercer dan en judo y compitió en los Juegos Olímpicos de Múnich de 1972.
El matrimonio repartía el tiempo entre ambas propiedades, seis meses en una y seis meses en otra. Tienen otros inmuebles en el Reino Unido, repartidos entre Londres y Berkshire, y son dueños de extensos terrenos agrícolas en Portugal y Nueva Zelanda, además de contar con más de 60 establos de caballos.
Tyler una vez dijo que "el dinero no la cambió, pero le permitió tener casas en diferentes partes del mundo".
Gira europea
Antes de su problema de salud, Bonnie Tyler tenía programada una gira europea que iba a comenzar el 30 de mayo en Alemania. Tras su ingreso, se vio obligada a cancelar todos los conciertos. No lo hizo de golpe. Primero canceló las primeras fechas de su tour Open Air Live 2026, y semanas después, viendo que la recuperación iba lenta, su equipo anunció la suspensión de todos los shows.
"Lamentamos comunicarles que cancelaremos o, en la medida de lo posible, pospondremos hasta el próximo año todos nuestros espectáculos restantes de este verano. Esto afectará a todos los espectáculos programados hasta finales de agosto".
La británica había puesto una ilusión enorme en estos conciertos. Tenía previsto recorrer ciudades como Manchester, Londres,República Checa, Hungría y Turquía. A pesar de su edad, había asegurado que se encontraba totalmente fuerte para afrontar los espectáculos.
De hecho, aseguraba sentirse exultante de salud y que tan solo había tenido un problema reciente en una de sus rodillas, que ya se había solucionado. "Hago Pilates en casa, solo 20 minutos al día; es algo que puedo hacer en las habitaciones de hotel. He tenido problemas con las rodillas; no me pusieron rodillas nuevas, me hicieron lo que llaman lavados, que resultó ser un gran éxito. Así que, con suerte, durará mucho tiempo".
La cantanta británica y su marido, Robert Sullivan.
Nadie se esperaba su final. Aunque llevaba desde mayo ingresada en el hospital, los médicos siempre habían confiado en su lenta, pero recuperación total. En las últimas semanas había logrado salir del coma inducido, una noticia que fue celebrada por sus familiares, especialmente por su marido, y por sus fans.
Su legado incluye 18 álbumes de estudio, le llevó a optar a tres premios Grammy entre 1984 y 1995, así como a otros tres premios Brit en 1977, 1984 y 1986. Y aunque no llegó a ganarlos, su inconfundible estilo la sitúa como una de las compositoras más personales de las últimas décadas.
Asimismo, Tyler, nacida como Gaynor Hopkins, fue nombrada Miembro de la Orden del Imperio Británico (MBE) por el rey Carlos III (78) en 2023, en reconocimiento a su larga trayectoria y destacada contribución a la música.
Su última aparición pública tuvo lugar en marzo de este año en el O2 Shepherd's Bush Empire de Londres, donde actuó ante miles de fans que la adoraban.