Irina Shayk en el Festival de Cannes 2025.

Irina Shayk en el Festival de Cannes 2025. Gtres

Celebrities ANIVERSARIO

Irina Shayk cumple 40 años: la modelo humilde que sufrió acoso por su físico y enamoró a Cristiano y Bradley Cooper

La 'top model' rusa creció en un matriarcado puro. Perdió a su padre, fallecido de neumonía, y trabajó pintando marcos de ventana.

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Al sur de los montes Urales, en el pequeño pueblo llamado Yemanzhelisk, nació un 6 de enero de 1985 Irina Shaykhlislamov que, con el tiempo y su estatus de celebridad, sería conocida como Irina Shayk. Este martes, la top model rusa llega a los 40 años de edad.

A mediados de los 80, vivir en medio de la nada en la Unión Soviética era prácticamente como ser un cero a la izquierda. Los padres de Irina no tenían lavadora, apenas podían cocinar y tenían muchos problemas para conseguir pañales.

De hecho, su madre, Olga, solía hacer colas de dos o tres horas para conseguirlos para su primogénita, Tatiana, un año y medio mayor que Irina.

Irina Shayk en la Fashion Week de Milan 2023.

Irina Shayk en la Fashion Week de Milan 2023. Gtres

De pequeña, a Irina ni se le pasó por la cabeza trabajar sobre las pasarelas. Tenía en mente convertirse en concertista de piano o profesora de literatura, aunque se decantó por estudiar marketing.

Sin embargo, sus sueños se truncaron ya que su padre, Valery, falleció de neumonía después de haber trabajado duramente en una mina.

Irina Shayk creció en un matriarcado puro. Desde su adolescencia estuvo arropada por su madre Olga, su abuela paterna Galina y su hermana Tatiana, quien solía protegerla en el colegio ya que, aunque parezca mentira, sufría acoso escolar por su aspecto físico. Había heredado la tez demasiado morena de su progenitor, de origen tártaro.

Así lo recordaba la modelo en una entrevista para Vogue: “Yo era muy delgada y tenía la piel más oscura, así que chicos y chicas se burlaban de mí. Nunca pensé que sería modelo. Tenía los labios más grandes, así que me llamaron Chunga-Changa, por un dibujo animado ruso sobre niños negros”.

Debido a la escasez económica, la madre de Irina tuvo que dejar su trabajo como pianista para conseguir otros dos que le permitieran una crianza digna para sus pequeñas. Asimismo, Irina también colaboró con la economía familiar pintando marcos de ventanas en hospitales y repartiendo folletos publicitarios.

Además, para asegurarse de que tendrían algo que llevarse a la boca, las mujeres de la casa continuaron con la tradición de cultivar verduras en verano para que en el invierno pudieran disfrutar de zanahorias, patatas o tomates.

Irina Shayk en el Festival de Cannes 2025.

Irina Shayk en el Festival de Cannes 2025. Gtres

Aunque haya pasado mucho tiempo y sea uno de los rostros más reconocibles de la moda, Irina sigue guardando un inmenso respeto y cariño a su abuela materna, Galina Shaykhlislamova, que como agente de la inteligencia del Ejército Rojo de Stalin colaboró para derrotar a los nazis.

Un día, mientras paseaban por las gélidas calles de Yemanzhelisk, Olga se percató de un anuncio en una parada de autobús en el que se buscaban modelos, por lo que acudió a la agencia para ver si contrataban a Tatiana, que también era estudiante en un instituto de cosmetología. Como suele ser habitual en este tipo de cuentos de hadas, finalmente fue la acompañante (Irina) quien se llevó el gato al agua.

En 2004 ganó el certamen de Miss Cheliabinsk y tras la victoria, el cazatalentos que encumbró a Natalia Vodianova (43) -casada con Antoine Arnault (48), heredero del imperio LVMH- le prometió que le convertiría en su próxima estrella. No iba mal desencaminado.

Con 19 años, sin hablar francés y prácticamente con una mano delante y otra detrás, Irina recaló en París, donde la competencia era mucho más feroz y atroz de lo que se había imaginado.

En ningún momento estuvo protegida, vivía en un apartamento con otras ocho modelos con quienes compartía dos baños y tenía que malvivir con 50 euros a la semana.

Toda una proeza si se tiene en cuenta que en aquella época el bono del transporte en la ciudad parisina costaba 25 euros. Lo más duro fue el fin de semana cuando apenas podía permitirse comer algo por lo que, cansada de esta situación, pidió a su agencia que la llevaran a otro sitio, por lo que recaló en España.

Irina Shayk durante la Fashion Week de Nueva York 2024.

Irina Shayk durante la Fashion Week de Nueva York 2024. Gtres

Concretamente, en Barcelona, donde firmó con Elite Model Management y participó en un catálogo de Lacoste por el que percibió más de 4.000 dólares. No tardó en enviar dinero a su familia.

Sin duda, 2007 sería su año más significativo ya que protagonizó la campaña de Intimissimi y se convirtió en la primera modelo rusa en acaparar la portada en bikini de la revista Sports Illustrated, la misma que había lanzado al estrellato a Judit Mascó (56), que también fue la primera española en conseguir tal récord.

De 2007 a 2009 mantuvo una relación con Rob Bourdon, batería de Linkin Park y posteriormente estuvo saliendo unos meses con el modelo brasileño Arthur Sales.

Sin duda, en lo personal, su vida quedó marcada cuando en 2010 conoció a Cristiano Ronaldo (40) mientras realizaban una campaña para Armani. Poco antes de que empezara el mundial de Sudáfrica, el astro luso la invitó a pasar unos días en su yate.

Durante cinco años fueron una de las parejas más fotografiadas del mundo. Al poco tiempo, el jugador anunciaba que había sido padre de un niño llamado Cristiano Jr. (15), fruto de un vientre de alquiler.

A pesar de que Irina y Cristiano estuvieron comprometidos, lo cierto es que se les vio muy pocas veces en público. En aquella época él jugaba en el Real Madrid, vivía en una espléndida mansión de 12 millones de euros en La Finca y cada vez que la modelo visitaba la capital se hospedaba casi siempre en un hotel.

Los rumores sobre infidelidades fueron la nota dominante desde el inicio de la relación. De hecho, The Sun llegó a revelar que el deportista había estado con otras 12 mujeres mientras estaba con la modelo rusa. Otros expertos en moda y deportes aseguraban que su relación era estrictamente un apaño mercantil para conseguir jugosos contratos.

En enero de 2015 llegó la noticia que nadie esperaba oír. A través de un comunicado, Ronaldo confirmaba que "tras cinco años de noviazgo, mi relación con Irina Shayk ha llegado a su fin. Entendemos que era lo mejor para ambos dar este paso en este momento. Le deseo toda la felicidad a Irina". En su momento se dijo que entre la modelo y su 'suegra', María Dolores Aveiro, nunca había surgido la química.

Irina Shayk y Cristiano Ronaldo en una gala en 2014.

Irina Shayk y Cristiano Ronaldo en una gala en 2014. Gtres

Un mes después, en una cadena televisiva estadounidense, la top model rusa comentó que "lo que busco en un hombre es (...) creo que me gustan los hombres honestos y que son fieles a las mujeres". A buen entendedor…

A raíz de un comentario en Instagram donde aseguró que, si la seguían solo por haber sido la pareja de Ronaldo, lo mejor que podían hacer es abandonar su cuenta. Perdió alrededor de once millones de seguidores, pero eso no le afectó a sus contratos ya que siguió ingresando varios millones de dólares anuales.

En abril de 2015 se publicaron las primeras imágenes de Irina Shayk con el chico bonito de Hollywood Bradley Cooper (51), que habían acudido a una obra teatral en Broadway. Posteriormente les pillaron paseando por Central Park y, a principios de mayo, acudieron por separado a la Gala Met. Según Page Six, la pareja se besó acaloradamente durante la fiesta que organizó Rihanna (37).

Querían tomarse la relación con tranquilidad ya que al igual que Irina, el actor acaba de romper su historia de amor de dos años con la actriz Suki Waterhouse (34).

A lo largo de ese año, Shayk y Cooper acudieron a un sinfín de importantes compromisos como la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca o a una cena en Buckingham a beneficio de la Fundación Carlos de Inglaterra, pero ninguno de los dos quería confirmar lo inevitable.

Finalmente, en marzo de 2016 debutaron en la alfombra roja en la fiesta Red Obsession de L'Oréal durante la Semana de la Moda de París. Poco a poco empezaron a surgir chismes sobre un compromiso que nunca llegaba, pero en otoño de ese año anunciaron embarazo.

Su primera y única hija, Lea De Seine Shayk Cooper, nació el 21 de marzo de 2017. Sobre su relación planeó el rumor de la infidelidad del actor con Lady Gaga (39), a quien dirigió y con quien compartió pantalla en Ha nacido una estrella. Poco más de dos años después, en junio de 2019, la pareja anunció su ruptura de forma amistosa.

Son pocas las veces en las que Shayk habla de su vida más íntima, pero hizo una excepción con el Vogue británico al comentar que "creo que en todas las buenas relaciones sentimentales tú ofreces lo mejor y lo peor de ti. Es así como funciona la naturaleza humana. Por eso dos grandes personas no tienen por qué ser una gran pareja. En cualquier caso, hemos tenido mucha suerte de haber tenido lo que tuvimos juntos. La vida sin Bradley es un terreno totalmente nuevo para mí".

Irina Shayk y Bradley Cooper en las calles de Nueva York. Año 2016.

Irina Shayk y Bradley Cooper en las calles de Nueva York. Año 2016. Gtres

Sobre cómo le han cambiado a Irina las prioridades en la maternidad tras la ruptura con el siete veces nominado a un Oscar, reveló a la misma revista que "es difícil encontrar un equilibrio entre ser madre soltera y ser una mujer trabajadora y proveedora. Créeme, hay días en los que me despierto y pienso: 'Dios mío, no sé qué hacer, me estoy desmoronando'".

Y añadía: "Siempre intento no alejarme de mi hija más de una semana, pero tampoco quiero ser esa mujer que no es sincera consigo misma, porque amo mi trabajo y crecí en un hogar dirigido por mujeres. Quiero que mi hija sepa que mamá tiene un trabajo en su vida porque quiero criar a una mujer fuerte y poderosa. Los regalos y la comida no llegan de repente”.

Desde entonces ha tenido breves relaciones con otros hombres importantes de la industria del arte y el entretenimiento como Vito Schnabel (39) -marchante de arte e hijo del pintor y director Julian Schnabel (74), con quien salió en 2020, y durante el verano de 2021 se dejó querer por Kanye West (48), exesposo de Kim Kardashian (45).

En 2023, la prensa rosa se relamía porque había empezado a salir con Tom Brady (48), que el año anterior se había divorciado de la top model brasileña Gisele Bündchen (45).

Sin embargo, su historia tuvo varias idas y venidas ya que ambos estaban demasiado enfrascados en sus respectivas agendas. Hace unos meses rompieron definitivamente.

Según el portal Celebrity Net Worth, Irina Shayk posee una fortuna de 25 millones de dólares y la pasada primavera vendió su dúplex de dos habitaciones en el West Village neoyorquino por 3,25 millones de dólares.