El rey Carlos III y su mujer, Camilla, en una fotografía tomada en Londres, hace unas semanas.

El rey Carlos III y su mujer, Camilla, en una fotografía tomada en Londres, hace unas semanas. Gtres

Casas Reales CAMBIO HISTÓRICO

Carlos III y Camilla no volverán a residir en Buckingham tras la reforma del palacio: adiós a una tradición de casi 200 años

La que ha sido la residencia principal de la Familia Real británica se ha sometido a una remodelación de 10 años que termina en marzo de 2027.

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El Palacio de Buckingham, enclave indiscutible de la monarquía británica desde hace casi dos siglos, dejará de ser la residencia habitual de los soberanos del Reino Unido. Ni los monarcas actuales ni ningún otro miembro royal vivirá más intramuros.

A pesar de la multimillonaria remodelación que se está llevando a cabo -financiada con 369 millones de libras procedentes de los contribuyentes-, ningún monarca volverá a vivir de forma permanente en el histórico edificio.

La decisión, confirmada por fuentes de la Casa Real, supone un giro sin precedentes en la tradición de la familia Windsor y redefine el papel del palacio en el siglo XXI.

El rey Carlos III (77 años) y la reina Camilla (78) no se mudarán a Buckingham ni siquiera cuando finalicen las obras, previstas para el próximo año tras una década de trabajos. En su lugar, mantendrán su residencia permanente en Clarence House, situada al otro lado de The Mall.

Carlos III y Camilla, en una imagen de archivo.

Carlos III y Camilla, en una imagen de archivo. Gtres

Se trata de un lugar que el monarca considera más "acogedor" y donde vive desde 2003, mucho antes de acceder al trono.

Carlos siempre ha mostrado interés en modernizar la institución y en reducir la carga económica que supone para los ciudadanos el mantenimiento de las residencias reales.

El futuro heredero tampoco residirá en Buckingham. El príncipe Guillermo (44) ya ha anunciado que él y su esposa, la princesa de Gales (44), planean permanecer en su hogar privado, Forest Lodge, en Windsor, incluso cuando él se convierta en rey.

Esto implica que el próximo soberano ni siquiera vivirá en Londres, un hecho que rompe con siglos de tradición y que plantea interrogantes sobre el papel simbólico de la capital en la vida institucional de la monarquía.

La residencia, utilizada por primera vez como hogar real por la reina Victoria en 1837, se transformará progresivamente en un espacio más accesible para los ciudadanos.

La intención es abrir sus puertas al público con mayor frecuencia, generar ingresos propios y reducir la dependencia del erario público.

La medida forma parte de una estrategia más amplia impulsada por Carlos III, que desde hace años busca que las residencias reales sean más sostenibles y menos costosas para los contribuyentes.

Carlos III y Camilla.

Carlos III y Camilla. Gtres

A pesar de este cambio, los ayudantes de la realeza insisten en que Buckingham seguirá siendo el "centro neurálgico" de la monarquía. Allí continuarán celebrándose reuniones oficiales, recepciones, investiduras, audiencias, visitas de Estado y las tradicionales fiestas.

El aparato administrativo de la Casa Real también permanecerá en el edificio. La única diferencia es que el monarca, cuando esté en Londres, no dormirá en el palacio, sino en Clarence House, a escasos metros de distancia.

"Seguirá siendo la joya de la corona de nuestros edificios nacionales", aseguró un alto asesor real, intentando disipar las dudas que han surgido entre quienes temen que el palacio pierda su esencia sin un soberano residiendo en él.

Algunos expertos consideran que la ausencia diaria del monarca podría restar prestigio internacional al edificio, que corre el riesgo de convertirse en un "edificio de oficinas glorificado" si no se gestiona adecuadamente su nueva función.

Una decisión meditada

La revelación de que Carlos III y Camilla no van a vivir más en el Palacio coincide con la publicación de la revisión financiera anual del Palacio de Buckingham, que este año se ha presentado con la promesa de ser más "transparente" que nunca.

Según James Chalmers, Guardián de la Bolsa Privada, la decisión se tomó tras una cuidadosa reflexión por parte del rey y sus asesores.

El rey Carlos III y Camilla.

El rey Carlos III y Camilla. Gtres

La prioridad del monarca es abrir más el palacio al público y avanzar hacia un modelo de autofinanciación que reduzca la dependencia del presupuesto estatal.

La reina Isabel II ya había mostrado en sus últimos años una tendencia similar. Aunque Buckingham era su residencia oficial, prefería pasar la mayor parte del tiempo en el castillo de Windsor, al que adoraba.

De hecho, su última noche en Buckingham fue el 18 de marzo de 2020, antes de trasladarse definitivamente a Berkshire durante la pandemia. Nunca regresó a su suite privada, que había quedado inhabitable debido a las obras en curso.

Las reformas eran urgentes: gran parte del palacio no se había renovado desde la Segunda Guerra Mundial y algunas zonas presentaban un deterioro preocupante.

Los aposentos privados se dejaron para el final, en parte por respeto a la avanzada edad de la reina. Aunque inicialmente se esperaba que un futuro soberano volviera a residir allí, la realidad ha evolucionado en otra dirección.