La reina Sofía junto a sus hijas, Elena y Cristina, y dos de sus nietas, Victoria Federica e Irene Urdangarin. EFE
La reina Sofía vive su Semana Santa más difícil junto a sus hijas y dos nietas: concierto y réquiem en honor a su hermana
Nada más cruzar el umbral de la Catedral, la Emérita ha sido recibida por un cálido aplauso de las 1.700 personas que han agotado el aforo.
Más información: La reina Sofía reaparece, de luto y con una sonrisa triste, tras la muerte de su hermana, la princesa Irene de Grecia
Este lunes, 30 de marzo, la reina emérita Sofía (87 años) ha acudido, en la que es su Semana Santa más difícil tras la muerte de su hermana, Irene de Grecia, a la Catedral de Palma para presidir el tradicional concierto de Pascua.
Un recital, conviene recordar, a beneficio de Proyecto Hombre Baleares, una cita que cumple ya su decimoséptima edición y que se ha consolidado como uno de los actos más esperados del calendario cultural y social de la isla.
En esta ocasión, la obra elegida ha sido el imponente Réquiem de Giuseppe Verdi, interpretado ante un público entregado que llenó el templo gótico.
La Emérita, sus hijas y sus dos nietas mayores, este lunes, en Mallorca. EFE
Pero, más allá de la música, el concierto ha tenido este año una carga emocional especial: se ha celebrado en memoria de Irene de Grecia y Dinamarca, la hermana pequeña de la reina Sofía, fallecida el pasado mes de enero.
Irene era la habitual compañera de la Emérita en esta cita mallorquina.
La reina Sofía ha llegado a la Catedral pocos minutos antes del inicio del recital, fijado a las 20:30 horas, arropada por sus hijas, las infantas Elena (62) y Cristina (60), y dos de sus nietas, Victoria Federica (25) e Irene Urdangarin (20).
La imagen de las cinco entrando juntas en el imponente templo palmesano ha dejado patente que la familia de la Emérita continúa arropándola en este difícil duelo.
Nada más cruzar el umbral de la Catedral, Sofía ha sido recibida por un cálido aplauso de las 1.700 personas que habían agotado aforo.
Un gesto de cariño y reconocimiento hacia quien, desde hace décadas, ejerce de rostro visible de este compromiso cultural y solidario.
El concierto, presentado por la presidenta del Rotary Club Ramon Llull, Christine Schedukat, ha comenzado con un recuerdo explícito a Irene de Grecia.
La reina Sofía. EFE
Schedukat ha subrayado que esta edición del recital se celebraba "en honor" de la Princesa, que durante años acompañó puntualmente a su hermana a la capital balear para disfrutar de esta velada musical vinculada a la Semana Santa.
La dedicatoria ha dotado de un significado muy especial a la elección del Réquiem de Verdi.
Una obra monumental que, con su mezcla de dramatismo teatral y profunda espiritualidad, se ha convertido en un homenaje sonoro a la figura discreta y leal de Irene, muy apreciada en los círculos culturales y sociales de la isla.
Sobre el escenario, la responsabilidad de dar vida a la partitura ha recaído en la Orquesta Sinfónica de las Islas Baleares, dirigida por Pablo Mielgo.
La formación, habitual protagonista de las grandes citas musicales del archipiélago, ha compartido protagonismo con la Coral de la Universitat de les Illes Balears (UIB), bajo la batuta de Núria Cunillera, que aportó el soporte coral imprescindible para una obra de la envergadura del Réquiem verdiano.
Desde su primera edición, este recital de Semana Santa tiene como objetivo recaudar fondos y visibilizar la labor de Proyecto Hombre Baleares, una organización nacida en 1987 que trabaja en la prevención, tratamiento y reinserción de personas con problemas de adicciones.
Las infantas Elena y Cristina, este lunes. EFE
Con el paso de los años, la gala se ha consolidado como uno de los grandes escaparates de la entidad, que encuentra en este evento una forma de acercar su mensaje a un público amplio y heterogéneo, sensible tanto a la cultura como a las causas sociales.
La presencia de la reina Sofía y de diversas autoridades -entre ellas, la presidenta del Congreso, Francina Armengol; la presidenta balear, Marga Prohens; el presidente del Parlament, Gabriel Le Senne, y el obispo de Mallorca, Sebastià Taltavull- subraya el respaldo institucional a un proyecto que ha tejido una red de apoyo en toda la comunidad.
Sofía ha llegado a la isla este pasado fin de semana. Junto a ella se encontraba la infanta Cristina, con quien asistió este pasado domingo a una misa en la iglesia de la Bonanova, también en Palma, según recogía la prensa local.
Fue una salida de carácter privado, a diferencia de la de este lunes, que figura cada año en la agenda oficial que distribuye el Palacio de la Zarzuela a los medios de comunicación.
Este lunes se les ha sumado la infanta Elena, que el día anterior había estado en Navalmoral de la Mata.
En los casi tres meses transcurridos desde la muerte de Irene de Grecia, en cada una de sus apariciones oficiales se ha podido comprobar que la reina Sofía no ha perdido la sonrisa.
Siempre serena, siempre amable. Así se la ha visto también este Lunes Santo en la Catedral de Palma de Mallorca, con gesto sonriente y muy agradecida por las muestras de cariño que recibía a su llegada.