Marius Borg, en una fotografía de archivo.

Marius Borg, en una fotografía de archivo. Gtres

Casas Reales TRIBUNALES

Marius Borg se declara no culpable de los cargos de violación, maltrato y de filmar sin consentimiento a exparejas

El hijo de la princesa Mette-Marit sí admite haber cometido agresiones y otros delitos menores en el juicio que ha dado comienzo este martes, día 3. 

Más información: "Me pateó y me estranguló": el terrorífico relato de las víctimas de Marius Borg que puede acarrearle 16 años de cárcel

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Llegó el día. Un juzgado de primera instancia de Oslo ha comenzado este martes, 3 de febrero, el juicio contra Marius Borg Høiby (29 años), hijo de la princesa Mette‑Marit (52) y que está acusado de varios casos de violación y maltrato.

Marius se ha declarado no culpable de los cargos de violación, maltrato y filmar sin consentimiento a varias mujeres, pero admite haber cometido agresiones y otros delitos menos graves.

En esa línea, Høiby sí reconoce, además, un caso de agresión a una mujer y, parcialmente, otro de comportamiento desconsiderado, así como amenazas.

Máxima expectación en el juicio de este martes, en Oslo.

Máxima expectación en el juicio de este martes, en Oslo. Gtres

También admite el joven haber transportado varios kilos de marihuana para un tercero, quebrantar la prohibición de visita a una persona y varios delitos de tráfico, según la televisión pública noruega NRK.

El juicio está sometido a numerosas restricciones, que incluyen la prohibición de mostrar imágenes del acusado -hijo de una relación de Mette-Marit anterior a su matrimonio con el príncipe heredero Haakon- y limitan la reproducción de testimonios y de algunas pruebas.

La acusación incluye 38 delitos, entre ellos cuatro casos de violaciones a distintas mujeres mientras dormían, seis de conducta sexual vejatoria, y otros de agresiones, amenazas, drogas, daños, alteración del orden público y de tráfico.

El fiscal Sturla Henriksbø.

El fiscal Sturla Henriksbø. Getty Images

La Justicia noruega decretó el lunes prisión preventiva de cuatro semanas para Høiby -que según medios noruegos estuvo hospitalizado desde el domingo debido a motivos desconocidos- por nuevos delitos de agresiones y amenazas que están siendo investigados.

El joven ha admitido con anterioridad tener problemas con el alcohol y otras drogas además de padecer problemas psíquicos.

En el juicio no está presente ningún miembro de la Familia Real ni habrá comentarios suyos sobre el proceso en las siete semanas de duración previstas, según reveló hace unos días Haakon.

El heredero al trono mostró su comprensión por las víctimas a la vez que reiteró que Høiby es "parte importante" de la familia.

El caso ha generado una gran atención desde que Høiby fue retenido por primera vez por la policía en agosto de 2024, después de un incidente violento en casa de una exnovia.

Marius, "tranquilo"

Según los periodistas noruegos presentes en la vista, la entrada de Marius Borg en la sala ha llamado la atención: ha aparecido aparentemente tranquilo, aunque justo antes de que se leyeran los cargos su gesto evidenciaba gran conmoción.

Aluden, además, a que sigue con especial interés las cuestiones técnicas del proceso y que uno de sus letrados, Petar Sekulic, trata de tranquilizarle a base de miradas de aprobación e incluso posándole la mano en el hombro en algún momento de la sesión.

Marius Borg, en una fotografía de archivo.

Marius Borg, en una fotografía de archivo. Gtres

En el sistema judicial noruego son los propios acusados quienes deciden si consienten o no ser fotografiados, y Marius Borg Høiby ha comunicado al Tribunal de Distrito de Oslo que no autoriza a nadie a tomar imágenes suyas, ni dentro de la sala ni en sus desplazamientos de entrada y salida.

Para subrayar esta restricción, se han colocado carteles por todo el espacio recordando la prohibición.

La vista arranca en un contexto especialmente tenso: el país sigue impactado por la desclasificación de tres millones de documentos que revelan que la relación entre Jeffrey Epstein y la princesa Mette-Marit era mucho más estrecha de lo que ella había admitido.

En medio de esta crisis sin precedentes para la monarquía noruega, Marius Borg fue arrestado por cuarta vez el pasado domingo por la noche, cuando apenas quedaban unas 36 horas para el inicio del juicio principal.

El abogado de la policía en el distrito de Oslo, Andreas Kruszewski, ha informado de que se le imputan nuevos cargos por agresión, amenazas con arma blanca y quebrantamiento de una orden de alejamiento.

Tras esta última detención, por la que se le han impuesto cuatro semanas de prisión preventiva, Marius fue trasladado a un hospital del este del país para ser sometido a un examen médico.

Hasta allí se desplazaron el príncipe Haakon, la princesa Mette-Marit y su hija, la princesa Ingrid Alexandra (22), heredera al trono, para visitarle.

La imagen de los tres miembros más relevantes de la línea sucesoria acudiendo al centro sanitario para ver al acusado añade una nueva dimensión al caso, al evidenciar el apoyo familiar al tiempo que crece la presión pública sobre la responsabilidad y la estabilidad de la Casa Real.