Nada más fallecer Felipe de Edimburgo, todas las casas reales europeas reaccionaron mostrando sus condolencias a la reina Isabel II de Inglaterra (94 años) y a toda la familia del duque. Mucho se ha escrito de las relaciones institucionales y personales que mantienen las monarquías. En el caso de España, cada vez que los actuales Reyes, Felipe VI (53) y Letizia (48) -o los monarcas eméritos, Juan Carlos (83) y Sofía (82)- han realizado un viaje de Estado a otros países se ha analizado, entre otros aspectos, la sintonía, afabilidad o familiaridad que pudiera existir entre las realezas. 

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Así ocurrió, por ejemplo, en 2017, cuando los reyes de España, Felipe y Letizia, hacían su primera visita oficial a Reino Unido, 31 años después de que viajaran Juan Carlos y Sofía. En ese viaje, los monarcas fueron recibidos por la reina Isabel II y su marido, el consorte Felipe de Edimburgo. Los medios de comunicación recogieron la especial conexión y cercanía que existía entre Isabel II y Letizia. También entre Felipe VI, el duque y el hijo de este, el príncipe Carlos (72). Hubo momentos, incluso, durante ese viaje en que ambas familias reales parecieron olvidar la rigidez del protocolo en determinados gestos.

Los Reyes Felipe y Letizia junto a Isabel II y el duque en su viaje a Reino Unido en 2017. Gtres

Hoy, cuatros años después, y tras la muerte de Felipe de Edimburgo, se recuerda el porqué: la Corona española y la británica están unidas por lazos de sangre. En concreto, el duque de Edimburgo e Isabel II guardan una relación consanguínea con la reina Sofía y, de un modo algo más lejano, con Juan Carlos. Los cuatro eran tataranietos de la reina Victoria, quien reinó de 1837 a 1901 y a la que se define como "la abuela de Europa" por la vigorosa genealogía que construyó. No hay que olvidar que, además de este vínculo, Felipe de Edimburgo, natural de Corfú (Grecia), tenía su principal raíz en la familia griega, por lo que tuvo, además, consanguineidad con la reina Sofía.

De Sofía, el duque era tío segundo. De hecho, el marido de Isabel II tuvo que renunciar a su religión -ortodoxa griega- para poder casarse con la Reina. Por si este entramado familiar no fuera suficiente casualidad, Juan Carlos I también está enlazado en cuanto a parentesco con Felipe de Edimburgo. El emperador Guillermo II fue el bisabuelo de la que sería reina de España, Victoria, y abuelo de Felipe de Edimburgo.

Isabel II durante uno de sus viajes oficiales a Madrid en 1988. Gtres

En paralelo, la madre de este, Alicia de Battenberg, era prima hermana de Victoria Eugenia, esposa de Alfonso XIII y abuela de Juan Carlos I. Estos lazos de sangre ocasionaron que ambas parejas reales entablaran una estrecha relación y mostraran cordialidad en las visitas mutuas que protagonizaron. Sin ir más lejos, en 1986, Juan Carlos y Sofía llevaron a cabo la primera visita oficial de un rey español al Reino Unido en más de un siglo. En aquellos días, Isabel II agasajó en atenciones y comodidades a sus 'primos españoles'. Los alojó en el Castillo de Windsor, y le entregó al padre de Felipe VI el collar de la reina Victoria.

Los monarcas de España, hoy eméritos, se despidieron del país no sin antes abrir una recepción en la residencia del embajador de España en Londres. Allí, con la campechanía consabida de Juan Carlos, este llamó a los periodistas españoles allí congregados para presentarles a Lilibeth, como se le refería a Isabel II en la intimidad y de forma cariñosa. "Venid, que os presento a mi prima", aseguró entonces. Dos años después de aquello, la reina inglesa aceptó la invitación de los monarcas españoles para visitar su país, y otorgarle, así, el Toisón de Oro. En ese viaje, Isabel II y Felipe de Edimburgo conocieron ciudades como Palma de Mallorca, Sevilla, Barcelona y disfrutaron de un espectáculo flamenco. 

El rey emérito Juan Carlos junto a Isabel II en el aeropuerto de Barcelona en 1988. Gtres

Desde entonces, las relaciones personales y los viajes oficiales y privados no dejaron de sucederse en el tiempo, como cuando Juan Carlos y Sofía volvieron a Londres para ser investidos doctores honoris causa a instancias del duque de Edimburgo. De aquellos días hace ya muchos años, y Juan Carlos delegó en su hijo Felipe. Tuvieron que pasar 31 años para que España y Reino Unido volvieran a reunirse en tierras británicas. Fue, como se decía anteriormente, en julio de 2017, con el primer viaje de Estado de Felipe y Letizia. Compartieron coches de caballos y los Reyes se hospedaron en Buckingham

Felipe y Letizia volvieron por última vez a Reino Unido en 2019, con motivo de la proclamación del monarca como caballero de la Orden de la Jarretera, que Isabel II también concedió a Juan Carlos en 1989. Unos Reyes, en definitiva, bien avenidos y unos lazos familiares entroncados en el legado que dejó la reina Victoria.

Las condolencias de Felipe y Letizia 

Poco después de las tres de la tarde de este viernes, la Casa Real española hacía público el telegrama enviado por Felipe y Letizia, y dirigido a la reina Isabel para mostrarle su apoyo en estos duros momentos tras la muerte del duque a los 99 años: "Querida tía Lilibeth: hemos sentido una profunda tristeza al recibir la noticia del fallecimiento de nuestro querido tío Philip. En estos momentos dolorosos, queremos trasladaros nuestras más sentidas condolencias en nombre del Gobierno y del pueblo español, así como también toda nuestra cercanía y apoyo. Nunca olvidaremos las ocasiones que pudimos compartir con él ni el legado de servicio y dedicación a la corona y al Reino Unido que siempre desempeñó a nuestro lado. Nuestros pensamientos y oraciones están con vuestra Majestad y con toda la familia. Con todo nuestro cariño y afecto, Felipe y Letizia".

[Más información: Las casas reales europeas reaccionan a la muerte de Felipe de Edimburgo: sus mensajes de condolencias]