Este miércoles día 14 de octubre a las 18 horas de la tarde era el día D y la hora H para el Bribón IX. Ese era el plazo dado por la autoridad judicial para la subasta del que fuera barco de regatas del rey emérito Juan Carlos (82 años) durante décadas. Sin embargo, y pese a la expectación inicial, la subasta finalizaba sin pujas, según ha podido averiguar y confirmar JALEOS en primicia. La subasta por convertirse en el nuevo patrón de un barco con un pezado de la historia de España a su quilla quedaba desierta. Uno de los barcos, junto al Fortuna, donde el rey Juan Carlos vivió sus años de esplendor como aficionado a las regatas. 

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Las malas condiciones en las que se encontraba la embarcación, sin apenas mantenimiento desde hace casi 10 años y atracado en estado de semiabandono en la Marina de Burriana (Castellón), parece que han pesado en los posibles compradores, que se han retraído definitivamente.

El velero, una embarcación de recreo prototipo 1LC, fue construido en 1994 siguiendo el diseño del neozelandés Bruce Farr en los astilleros Cookson de Nueva Zelanda. Con una eslora de 14,4 metros y 4,19 metros de manga, el barco, uno de los más veloces en su categoría, fue patroneado por el rey Juan Carlos hasta 1997. A su caña el padre del rey Felipe VI (52) se alzó vencedor de la 13º edición de la Copa del Rey de Vela celebrada en la bahía de Palma de Mallorca, entre otras competiciones.

Certificación del cierre de subastas del BOE.

Los Bribones, como se bautizaron todos los barcos patroneados por el rey Juan Carlos, comenzaron a fabricarse en 1973 hasta el 2017, dando nombre a un total de 14 barcos, todos ellos veleros de competición. El alto nivel de los veleros y la competencia hacía que las embarcaciones decayeran en su uso y pasaran a un segundo plano dejando camino a un nuevo Bribón con la última tecnología.

Subastado por el Ministerio de Justicia

La puja del Bribón IX, rebautizado con el nombre comercial OSSA comenzó el pasado 24 de septiembre promovida por el Organismo de Recuperación y Gestión de Activos, dependiente del Minsterio de Justicia. Con un valor de subasta de 90.041,68 euros, la autoridad gestora determinó un puja inicial mínima de 45.020,84 euros, que finalmente no se ha llegado a producir.

El rey Juan Carlos a bordo del Bribón con su tripulación en julio de 2005. Gtres

A pesar de que sobre la embarcación no pesaban cargas, el estado de la nave como constaba en el expediente: "No ha tenido ningún mantenimiento desde su llegada al puerto deportivo el 09/09/2011 y (...) no se ha podido valorar el estado exterior de la obra viva al encontrarse la embarcación a flote", han condicionado a los posibles cazagangas que han valorado excesivo el riesgo del estado real de la que fuera embarcación real.

Ante esta circunstancia de subasta desierta, lo normal es que el acreedor solicite la adjudicación del bien a su favor. Para ello tiene un plazo de 20 días establecidos a partir de hoy, momento en el que se alzará el embargo que haya sobre la nave pasando a pertenecer a su deudor. Habrá que esperar ese plazo para conocer quién será el nuevo propietario del último Bribón olvidado.

El Bribón IX ha corrido la misma suerte que el Azor, el barco propiedad del dictador Francisco Franco. El yate en el que Franco pescaba atunes salió a subasta hace más de 30 años sin ningún interesado hasta que fue adquirido por un empresario particular, Lázaro González. Este hombre lo utilizó como reclamo para su motel de Cogollos, en Burgos, al que rebautizó como Motel Azor. Fue en 1992 cuando González compró este barco, de 46 metros de eslora y 400 toneladas de peso, en una subasta del Estado, por 4.670.124 pesetas. 

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