El refugio donde desconecta Dani Olmo
El refugio de Dani Olmo: una ciudad de 225.00 habitantes con castillo del siglo XII, pulmón verde y epicentro del modernismo
El jugador siempre ha presumido de su ciudad y se siente orgulloso de sus orígenes.
Más información: El España-Argentina, la gran final del Mundial: un partido histórico que paralizará el país y reventará récords en televisión
Aunque su carrera le ha llevado por algunos de los estadios más importantes de Europa, Dani Olmo nunca ha olvidado sus raíces. El internacional español presume siempre que puede de su ciudad natal, Terrassa.
Un lugar donde regresa para reunirse con su familia y desconectar del ritmo frenético del fútbol profesional. De hecho, el propio jugador ha reivindicado en numerosas ocasiones su origen con una frase que ya se ha hecho célebre: "Yo no soy de Barcelona, yo soy de Terrassa".
Situado a unos 40 minutos de Barcelona, Terrassa combina historia, patrimonio y naturaleza. Sus orígenes se remontan a la antigua Égara romana y, con el paso de los siglos, se convirtió en una de las ciudades industriales más importantes de Cataluña.
Uno de sus grandes símbolos es el Castillo-Cartuja de Vallparadís, una fortaleza cuyos orígenes se remontan al siglo XII y que hoy es uno de los monumentos más representativos de la ciudad.
Rodeado de jardines y perfectamente integrado en el paisaje urbano, el castillo constituye una de las vistas imprescindibles para quienes recorren Terrassa. En la actualidad, alberga la sede principal del Museo de Terrassa, desde donde se difunde su historia y su legado cultural.
Castillo de Terrasa
A sus pies se extiende el Parque de Vallparadís, considerado el gran pulmón verde de la ciudad. Con más de 3 kilómetros de longitud, atraviesa Terrassa de norte a sur y ofrece amplias zonas ajardinadas, caminos peatonales, espacios deportivos, y áreas de descanso.
Su trazado, alejado del tráfico, lo convierte en uno de los lugares favoritos para pasear, hacer deporte o simplemente disfrutar de la naturaleza sin salir del entorno urbano.
Además de estos espacios, Terrassa conserva otros rincones de enorme valor histórico, como el conjunto monumental de las iglesias de Sant Pere, uno de los complejos episcopales mejor conservados de Europa, y un centro histórico lleno de plazas, calles comerciales, edificios...
Destacan Sant Pere, Sant Miquel y Santa María. A simple vista son tres templos románicos, con estructuras muy vinculadas al siglo XII. Todo el conjunto está en proceso de consolidar su candidatura a Patrimonio Mundial de la UNESCO.
El casco histórico de Terrassa se presta al paseo lento. La Plaza Vella funciona como salón central, con su carrillón, soportales, terrazas... Desde ahí se despliegan calles estrechas y peatonales, donde el trazado medieval se mezcla con fachadas del siglo XIX.
Modernista de Masia Freixa en Terrassa, España
Si te gusta el modernismo estás en el sitio correcto. Visita la Maixa Freixa o y Parc de Sant Jordi, un modernismo blanco y curvas gaudianas en versión terrasense.
Cada vez que su calendario se lo permite, Dani Olmovuelve a ese lugar donde comenzó a dar sus primeras patadas a un balón. Entre paseos por Vallparadís, el patrimonio histórico y el ambiente tranquilo, Terrassa sigue siendo su refugio perfecto para desconectar.