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J Kbello, el hombre de las 1.000 caras: de Ricky Martín a Elvis y Locomía, sus apoteósicos shows en directo en 'Tu cara me suena'

Pocas trayectorias han sido tan camaleónicas y magistrales como la del gaditano en el concurso de Antena 3. Repasamos sus brillantes imitaciones.

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De abanicar corazones a romper el escenario. Este viernes, 17 de julio, J Kbello se planta en la gran final de Tu cara me suena como el clarísimo favorito para alzarse con el trofeo.

Su paso por el programa presentado por Manel Fuentes en Antena 3 ha sido un auténtico viaje camaleónico que, gala tras gala, nos ha dejado con la boca abierta.

A pocas horas de que empiece la noche decisiva, nos ponemos nostálgicos. Prepara los aplausos, porque toca repasar las mil caras de un artista que se ha ganado a pulso el título de rey de la imitación.

A lo largo de las semanas, el pulsador no se lo puso fácil. Pero él convirtió cada reto en una obra de arte. Ha enamorado al público imitando a todo tipo de artistas: desde el pop de los 80 de Locomía al clásico rock de un icono como Elvis Presley o los ritmos latinos de Ricky Martin. Se ha atrevido con todo.

Con cada caracterización (maquillaje extremo incluido), el gaditano ha logrado lo más difícil en este programa: que te olvides del concursante para ver, única y exclusivamente, al personaje original. Un trabajo maestro que, sin duda alguna, ha bordado. Y con puntilla.

En la piel de Locomía

El concurso empezó por todo lo alto, y J Kbello no tardó en demostrar que lo suyo no es solo cantar, sino mutar por completo.

Su debut con Locomía fue una explosión de dotes interpretativas, con abanicos y una precisión milimétrica en el baile que dejó a Àngel Llàcer completamente absorto. Ya entonces dejó bien claro que venía a por todas.

Rasgando la voz con Sergio Dalma

Uno de los momentos más mágicos de su paso por el programa fue cuando le tocó aparcar el baile para concentrarse puramente en la garganta.

Imitar a Sergio Dalma son palabras mayores, pero J Kbello logró capturar esa arenilla tan característica de la voz del catalán, regalándonos una actuación íntima, romántica y con una fuerza emocional que puso los pelos de punta a todo el plató.

Rompiendo moldes en la piel de Lady Gaga

Si alguien dudaba de su capacidad para el riesgo absoluto, la noche en la que se transformó en Lady Gaga despejó cualquier incógnita.

Con taconazos, enfundado en un ceñidísimo body rojo, con una actitud arrolladora y un torrente vocal impecable, el cantante demostró que no le teme a las divas del pop internacional.

Fue un espectáculo teatral, excéntrico y vocalmente perfecto.

El groove de Bruno Mars

Hacer de Bruno Mars requiere tres cosas: un ritmo endiablado a la hora de moverse, un falsete impecable y una resistencia física de atleta.

J Kbello clavó la propuesta. Se adueñó del escenario con un despliegue de funk y pop que hizo que el mismísimo jurado se levantara de sus asientos para bailar. Su imitación, como todas, rozó la perfección técnica.

La épica de Imagine Dragons

El momentazo épico llegó cuando el pulsador le otorgó el reto de interpretar a Imagine Dragons.

Fue entonces cuando supimos que veríamos algo grande. J Kbello se transformó en Dan Reynolds derrochando una energía oscura, volcánica y de estadio de fútbol.

Su potencia vocal en los estribillos demostró que el rock alternativo tampoco tiene secretos para él.

Un calco de Elvis Presley

El rock clásico, que sienta como un guante a su talento, también tuvo su espacio de oro en el repertorio del concursante.

Cuando le tocó transformarse en Elvis Presley, J Kbello no se limitó a imitar el icónico movimiento de pelvis y su tupé inconfundible, sino que adoptó esa voz grave y aterciopelada que enamoró al mundo en los años 50.

Fue una actuación electrizante, cargada de sensualidad y respeto por el Rey del Rock, que terminó de coronarlo como el camaleón definitivo de la edición.

El ritmo de Ricky Martin

Si hubo un punto de inflexión temprano, fue su transformación en Ricky Martin.

Con una energía desbordante y ese carisma felino del puertorriqueño, Kbello incendió el plató a golpe de cadera.

En ese momento, el público y el jurado lo entendieron: estábamos ante un competidor de categoría titánica.

El fraseo de Daddy Yankee

No contento con imitar a Ricky Martin, se metió en la piel de otro boricua internacional: Daddy Yankee.

Lejos de quedarse en la superficie, el cantante clavó el fraseo rápido, la voz rasgada y esa energía arrolladora que convirtió a Gasolina en un himno mundial.

Fue un despliegue de puro ritmo y actitud callejera con el que no solo puso a perrear a todo el plató, sino que confirmó que es capaz de dominar cualquier estilo que le echen encima.

La garra de Aerosmith

Pero no solo de ritmos latinos vive el artista. Cuando le tocó ponerse en la piel de otros gigantes de la música demostró una versatilidad vocal que muy pocos concursantes han tenido en la historia del formato.

El verdadero subidón de adrenalina llegó al ponerse en la piel de Steven Tyler, el carismático líder de Aerosmith.

Con una caracterización salvaje, una actitud puramente canalla y unos agudos desgarradores que parecían imposibles, logró transmitir la auténtica esencia del rock de estadio.

Magia en 'El Rey León'

En un giro absolutamente entrañable que demostró que no tiene límites, J Kbello nos transportó directamente a nuestra infancia con un emotivo homenaje a El Rey León.

Cambiando los trajes de estrella del pop por una caracterización fantástica, el cantante llenó el plató de la magia, la luz y la nostalgia de la sabana africana.

Fue una actuación cargada de sensibilidad y color que demostró que, además de un gran imitador y un excelente bailarín, es un artista total capaz de emocionar a grandes y pequeños por igual.

El toque de emoción: Slimane

Si hubo una actuación que encogió el corazón de España, fue su imitación de Slimane.

J Kbello se desnudó vocalmente para recrear la sobrecogedora y magnética puesta en escena que el francés llevó a Eurovisión.

Con una intensidad dramática brutal, cantando a capela y clavando ese torrente de voz tan desgarrador, demostró que detrás de tanta espectacularidad y baile hay, por encima de todo, un cantante con una sensibilidad extraordinaria.

Una final con su nombre

Con este arsenal de actuaciones a sus espaldas, queda claro que J Kbello no ha tenido rival. Ha sido tierno, gamberro, divo, rockero y seductor. Esta noche, el broche de oro está más que asegurado.

Por fin se cierra el telón y los nervios están a flor de piel. J Kbello llega a la gala final con los deberes hechos, el cariño unánime de la audiencia y un saco lleno de dieces por parte del jurado.

Haga lo que haga hoy sobre el escenario, el hombre de las mil caras ya ha hecho historia en Tu cara me suena. Solo queda encender la televisión, disfrutar del espectáculo y ver si se cumple el pronóstico de una victoria que parece, nunca mejor dicho, cantada. Que gane el mejor.