La periodista Marta Gómez Montero, previamente a la grabación del programa 'Buenos días' de Telemadrid.

La periodista Marta Gómez Montero, previamente a la grabación del programa 'Buenos días' de Telemadrid.

Bluper

¿Quién es Marta Gómez Montero? Una periodista de larga trayectoria "que se prepara los temas de los que debate"

De origen gallego y licenciada por la Universidad de Santiago, la analista dio sus primeros pasos en los servicios informativos de la TVG.

Más información: "Prefiero comer mierda": Marta G. Montero sale llorando del plató cuando Cintora le impidió hablar en plena cacería a Feijóo

Publicada

Marta Gómez Montero se ha convertido este fin de semana en el centro de todas las miradas en el mundo de las tertulias.

Su intervención en el programa Malas Lenguas terminó de forma abrupta al levantarse de la mesa entre lágrimas, plantando en directo a Jesús Cintora. Una escena inaudita que ha provocado una oleada de reacciones, incluidas las disculpas públicas y privadas del propio presentador y del presidente de RTVE, José Pablo López.

Ante el impacto del suceso, en EL ESPAÑOL ponemos la lupa sobre su figura: ¿quién es Marta Gómez Montero y cómo es la periodista que planta cara al presentador estrella de la televisión pública?

Quienes la conocen de cerca la describen como una trabajadora incansable y aseguran que "se prepara los temas de las tertulias con minuciosidad".

El camino a las tertulias

Con raíces familiares en las Rías Baixas y licenciada por la Universidad de Santiago, la analista dio sus primeros pasos en los servicios informativos de la TVG.

En la televisión autonómica curtió su rigor cubriendo desde los conflictos navales de Ferrol hasta las crisis textiles de Pontevedra; un aprendizaje sobre el terreno que la dotó de esa mezcla de cercanía y solvencia que siempre ha caracterizado a su carrera.

Fue precisamente ese bagaje el que la llevó a curtirse en la primera línea de la política madrileña a través de la radio.

Durante 15 años, Gómez Montero fue una de las voces de referencia de la Cadena SER, donde se especializó en la crónica parlamentaria y asumió la exigente tarea de cubrir la actualidad del PSOE.

Desde la trinchera de la calle Ferraz, siguiendo al milímetro comités federales y campañas electorales, consolidó una agenda de primer nivel que más tarde trasladaría a los platós de televisión.

Su salto a las pantallas como analista independiente la convirtió en un rostro habitual en espacios de diversas líneas editoriales, como Espejo Público en Antena 3, los debates de Telemadrid, las mesas de Trece TV o las columnas de ESdiario.

Una agria despedida

Tras la polémica despedida vivida en el programa, EL ESPAÑOL se ha puesto en contacto con la periodista quien, de momento, prefiere guardar silencio y ha optado por no hacer declaraciones al respecto.

Sin embargo, varios de sus compañeros de tertulia, que han accedido a hablar con EL ESPAÑOL bajo estricto anonimato y por el escrupuloso respeto y la confidencialidad prometida a Gómez ante la delicadeza de la situación, han relatado cómo vivieron ellos, en primera persona, el tenso episodio en el plató.

"Es una profesional que merece todo el respeto", sentenciaba uno de los colaboradores al ser preguntado por su perfil, añadiendo de forma tajante que no tiene "ni una sola palabra negativa" hacia ella.

Tras las disculpas públicas de Jesús Cintora y del director de contenidos de RTVE, José Pablo López, la comunidad periodística se ha volcado en masa con Marta Gómez Montero.

Entre las numerosas muestras de afecto y respaldo profesional ha destacado la de su compañero de profesión y tertuliano Antonio Naranjo.

Naranjo no se ha limitado a un simple mensaje de solidaridad; ha ido un paso más allá al invitar abiertamente a la periodista a incorporarse a su espacio, 'El Análisis', emitido en Telemadrid.

Con un contundente mensaje de reconocimiento a su trayectoria, el comunicador zanjaba la polémica invitándola a su mesa de debate: "Su dignidad aquí tiene una silla para ella".

Esta oferta pública no solo evidencia el respeto que Gómez Montero genera entre sus colegas de profesión, sino que abre un nuevo e interesante horizonte en su trayectoria.

El portazo en la televisión pública, lejos de suponer un freno a su carrera, parece haber actuado como un catalizador que reivindica su figura de analista rigurosa en un ecosistema mediático a menudo polarizado.

Ahora, con el respaldo unánime de sus compañeros y propuestas firmes sobre la mesa, la pelota está en el tejado de una periodista que ha demostrado que, por encima de los focos, siempre prevalece la integridad.