Antonio Resines y la terraza del Hotel-Restaurantes Joseín, en Comillas.

Antonio Resines y la terraza del Hotel-Restaurantes Joseín, en Comillas. EE

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El restaurante cántabro donde Antonio Resines (71) es cliente habitual: el mejor salpicón de bogavante frente al mar

Con un precio medio de 50 euros por persona, este establecimiento apuesta por el producto de lonja y en las recetas tradicionales.

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Marco Almodóvar
Publicada

Antonio Resines tiene en su tierra natal el refugio al que volver. El actor de 71 años y recientemente galardonado con el Premio de Honor de los Anillos de Oro, encuentra en Trasvía, una pequeña aldea que pertenece a la localidad de Comillas.

En este rincón del norte es donde disfruta Resines del verano. No es raro verle pasear por sus calles, comprar el periódico o pararse a hablar con los vecinos, que lo consideran uno más de esta emblemática villa arzobispal bañada por el Cantábrico.

Entre los lugares que forman parte de sus costumbres destaca un restaurante con una ubicación privilegiada y una cocina que ha conquistado tanto a los habitantes de la zona como a quienes llegan buscando el auténtico sabor de Cantabria.

Hablamos de Joseín, un establecimiento situado en pleno paseo marítimo de Comillas. El restaurante cuenta con unas vistas inmejorables al Cantábrico que convierten cualquier comida en una experiencia difícil de olvidar.

Su terraza acristalada y los amplios ventanales permiten contemplar el ir y venir de las olas mientras se disfruta de una propuesta gastronómica basada en el producto de lonja y en las recetas tradicionales.

Inaugurado en 1967, el Hotel-Restaurante Joseín lleva casi seis décadas recibiendo a vecinos, veraneantes y rostros conocidos como Antonio Resines.

Detrás de sus fogones hay, sin embargo, una historia mucho más larga: la familia acumula más de 150 años de tradición hostelera, heredera de la mítica Fonda Colasa, uno de los establecimientos que marcaron la historia gastronómica de Comillas.

Antonio Resines en el restaurante Joseín.

Antonio Resines en el restaurante Joseín. Guía Repsol

Sin artificios ni pretensiones de alta cocina, Joseín ha sabido mantener la esencia de los restaurantes marineros de siempre apostando por una cocina honesta en la que la materia prima es la auténtica protagonista. Su precio medio ronda los 50 euros por persona.

Pero si hay un plato que se ha convertido en su gran seña de identidad ese es el salpicón de bogavante, el preferido por Antonio Resines, tal y como recomienda en la última edición de los Soletes de la Guía Repsol.

Salpicón de bogavante

Elaborado con bogavante del Cantábrico, destaca por el equilibrio entre el marisco y un picadillo muy fino de pimiento y cebolla que realza su sabor sin ocultarlo.

Todo ello se completa con un aliño de aceite y vinagre perfectamente emulsionado, logrando una receta fresca, elegante y muy apetecible en los meses de más calor.

Pero la carta ofrece mucho más para quienes buscan disfrutar del mejor producto del mar. Los pescados del día preparados a la brasa o a la espalda —como el rodaballo, el machote o el rey— son otra de las grandes especialidades de la casa.

Tampoco faltan clásicos imprescindibles de la gastronomía cántabra como las rabas de calamar o las almejas a la sartén.

Con un ambiente familiar, un servicio cercano y una localización difícil de igualar, Joseín se ha consolidado como uno de esos restaurantes que representan la esencia del verano norteño.

No sorprende, por lo tanto, que Reines lo haya convertido en una de sus paradas habituales cada vez que regresa a Comillas.