Àngel Llàcer, en su visita a 'El Hormiguero'.

Àngel Llàcer, en su visita a 'El Hormiguero'. Atresmedia.

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Àngel Llàcer (52 años) sobre su patrimonio: "No soy millonario. El secreto es que no tengo hijos y todo lo que cobro es para mí"

"Solo gasto en el pienso de mi perrita Montse", asegura el colaborador y presentador al hablar de sus finanzas personales.

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Ángel Llácer (52 años) afronta con una inmensa ilusión y una energía renovada su próximo gran reto profesional en la pequeña pantalla.

Plenamente recuperado del grave bache de salud que casi le cuesta la vida tras contraer una bacteria en Vietnam, el catalán visitó anoche el plató de El Hormiguero entusiasmado por presentar su nuevo proyecto televisivo, Congelados. Un formato que podrá verse en LaSexta y con el que, según adelanta, tiene muchas ganas de divertir al público.

Durante la entrevista, el catalán hizo gala de su habitual naturalidad y sentido del humor, abordando desde las secuelas de la edad, las anécdotas más surrealistas de sus famosas celebraciones de cumpleaños o en qué gasta el dinero que gana.

Àngel Llàcer, con Pablo Motos, en 'El Hormiguero'.

Àngel Llàcer, con Pablo Motos, en 'El Hormiguero'. Atresmedia.

"Si te mueves, pierdes": así es 'Congelados'

El principal motivo de su visita fue el anuncio de Congelados, el nuevo formato internacional que aterrizará próximamente en LaSexta.

"Es un programa internacional que se ha hecho en muchos países", explicó el presentador.

"Hay tres capitanes de equipo que traen gente a concursar. Luego está una zona que se llama 'el congelador', y cuando entras ahí no te puedes mover pase lo que pase, y pueden pasar cosas muy locas". La premisa del concurso es tan sencilla como implacable: la inmovilidad absoluta frente al caos.

Fiel a su estilo entusiasta, Llácer confesó que su entrega con el formato fue tal que terminó lesionándose durante las grabaciones. Con sentido del humor, y quitando hierro a lo sucedido, detalló el accidente en el que se fracturó un brazo.

"Pusieron la canción de Forever Young, me vine arriba y me subí a una silla con ruedas; me caí y me rompí el brazo. Era al principio de la grabación de un programa y no podía dejarlo, así que hice el programa con el brazo roto", contaba.

"Cuando acabamos de grabar me llevaron a urgencias y, efectivamente, tenía fractura. El resto de programas los tuve que grabar con el brazo roto, con la mano metida en el bolsillo para disimular", detallaba, entre risas.

A este percance se le suman los gajes del oficio y de la edad, algo que Llácer asume con total naturalidad tras haber superado su infección el año pasado.

"Ya está curado. También pasa que me voy haciendo mayor, y un día me duele la cadera, otro la rodilla… es una cadena de cosas que van pasando", bromeó respecto a su estado físico.

Sus fiestas de cumpleaños

Uno de los momentos más comentados de la noche llegó cuando se abordó la fama de desprendido y las espectaculares fiestas que organiza.

Ante el rumor de si manejaba "una inmensa fortuna", Llácer se mostró tajante: "No soy millonario, lo que pasa es que no tengo hijos, ese es el secreto".

El presentador desglosó con total honestidad su economía doméstica, argumentando que la ausencia de cargas familiares le permite ser generoso con su círculo cercano.

Así, revelaba que "todo lo que cobro es para mí. Si tuviera tres hijos pues todo sería para ellos: el colegio, las extraescolares, el dentista… Pero solo tengo que pagar el pienso de mi perrita Montse y el resto es para disfrutarlo".

Esta falta de ataduras se traduce en celebraciones por todo lo alto en las que, en lugar de recibir regalos, es él quien los hace. Su mayor excentricidad hasta la fecha superó cualquier expectativa.

"En mis cumpleaños me gusta compartirlo todo con mis amigos, les regalo yo a ellos. Eso sí, invito solo a gente que me cae bien. En un cumpleaños invité a 250 personas, puse una Harley Davidson en la entrada de la celebración y les hice a los invitados cinco pruebas para ver quién la ganaba. Finalmente se la llevó el vecino de debajo de casa de mis padres", zanjaba.