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Arroz a la cubana, ese plato que en cada casa se hace de forma diferente. Algunos añaden salchichas fritas o al vino, otros prefieren añadir solo los huevos o incluso plátano.
Aunque su nombre engañe, este delicioso manjar tiene su origen en nuestro país, concretamente en Canarias. Su origen pudo ser español, en los tiempos de la Capitanía General de Cuba, según algunos autores, o cubano, según otros.
Surgió de un plato consumido por los esclavos africanos allí residentes, con arroz blanco moldeado, huevo frito, salsa de tomate y plátano frito.
Es el rey de los platos combinados que te salva de cualquier apuro y se cocina en un santiamén. Pero si quieres innovar y añadirle un toque picante, deberás seguir la receta de Carlos Maldonado, ganador de MasterChef 3.
Ingredientes
Ingredientes para el arroz a la cubana
- 1 taza de arroz blanco
- 2 huevos
- 1 pechuga de pollo
- 1 plátano maduro
- 1 taza de tomate frito
- 1 cucharada de salsa o pasta de chile de árbol
- Medio vaso de agua
- 1 cda de miel
- Aceite para freír
- Sal y pimienta al gusto
Paso 1
En una sartén con aceite caliente, fríe los huevos al gusto. Retíralos y resérvalos
Paso 2
En el mismo aceite, añade la pechuga salpimentada y séllala por ambos lados hasta que quede dorada. Retira y reserva
Paso 3
En la misma sartén (sin cambiar el aceite), fríe el plátano cortado en rodajas o láminas hasta que esté dorado y caramelizado. Retira y reserva junto al pollo
Paso 4
En esa misma sartén, añade el tomate frito, la cucharada de chile de árbol, el medio vaso de agua y la miel
Paso 5
Cocina a fuego medio hasta que la mezcla reduzca y espese ligeramente (unos 5 minutos)
Paso 6
Añade el pollo y el plátano a la salsa para que se impregnen bien de sabor
Paso 7
Luego incorpora el arroz cocido y mezcla suavemente hasta integrar todo
Paso 8
Sirve una porción del arroz con el pollo y el plátano. Coloca encima el huevo frito para coronar el plato
Paso 9
Puedes finalizar con perejil fresco o unas gotas extra de miel o chile
El arroz a la cubana es mucho más que un plato combinado; es el sabor de la cocina de casa, esa que con ingredientes humildes logra crear un festín. El secreto final está en el ritual: rompe la yema del huevo, deja que bañe el arroz con el tomate y asegúrate de que cada bocado lleve un trocito de plátano frito.
Como toque final para un acabado profesional, recuerda que la presentación lo es todo: usa una taza pequeña untada con una gota de aceite para moldear el arroz y que quede perfecto en el plato.
No escatimes en la calidad del aceite de oliva para freír el huevo, ya que esa 'puntilla' crujiente es la que marca la diferencia entre un plato corriente y uno espectacular.
Para beber, un vino tinto joven o una cerveza bien fría equilibran perfectamente la dulzura del plátano y la acidez del tomate.
Es esa mezcla de dulce y salado lo que convierte a esta receta en un abrazo para el paladar. ¡A disfrutar de este clásico que nunca falla!
